jueves, 30 de julio de 2015

Por el disfrute universal del Derecho a la Salud en España - II

Ayer escribí una entrada en tono esperanzado confiando en que el Gobierno español recuperara la universalidad del Derecho a la Salud en España.

Decía por ejemplo: "tanto el ministro Alonso como el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy dieron aquel día señales positivas. Por desgracia basadas únicamente en criterios utilitaristas como el colapso de urgencias o de salud pública, y no de derechos humanos o de dignidad, pero en todo caso bienvenidas sean también estas razones. Lamentablemente, insistimos, en cuatro meses pasados desde aquel 31 de marzo no se han conocido pasos para cumplir aquel compromiso".
 
Por desgracia, pocas horas después de publicar esa entrada, debo reconocer que su tono esperanzado no estaba fundado y que la confianza que deposité en el significado de las declaraciones del gobierno del 31 de marzo era injustificada.

http://politica.elpais.com/politica/2015/07/29/actualidad/1438205407_742760.html

Sigo pensando que "por varias razones este Real Decreto-ley 16/2012 era contrario a derecho (...) Así que, por razones de humanidad y dignidad, por razones de solidaridad, por razones jurídicas, por razones de derechos humanos, y por razones sanitarias y administrativas, este Real Decreto debe ser modificado ya y la asistencia médica universal garantizada para todos en España".

Hoy me duele ese tiempo verbal escogido, ese incorrecto e ingenuo pretérito imperfecto: "por varias razones este Real Decreto-ley 16/2012 era contrario a derecho". Hoy debo lamentablemente sustituirlo por un presente: por varias razones este Real Decreto-ley 16/2012 es contrario a derecho.

Me duele la argumentación esgrimida por el Ministro Alonso. El turismo sanitario se puede combatir de muchos formas en una adminsitración moderna como es la española, pero en ningún caso a costa de limitar el acceso a un derecho humano a quien le corresponde. En este tipo de cosas se mide un Estado de Derecho respetuoso con los Derechos Humanos.

Siento mucho haberme equivocado en mi optimismo de ayer, porque la noticia de hoy es mala y rebaja el nivel de la calidad de los Derechos Humanos en España.

miércoles, 29 de julio de 2015

Por el disfrute universal del Derecho a la Salud en España

Hoy se discute en el Consejo Interterritorial de Sanidad, que reúne al Ministro de Sanidad con sus homólogos autonómicos, la derogación de la exclusión de los inmigrantes en situación irregular de la atención sanitaria universal (excepto la atención de menores, embarazadas y urgencias, que sí estaban cubiertas), según establecía el Real Decreto-ley 16/2012.

Importantes ONGs como Amnistía Internacional, Medicos del Mundo o la Red Acoge, junto a asociaciones médicas como SemFYC, Sespas y Odusalud, han solicitado "el retorno a la sanidad universal":

https://www.medicosdelmundo.org/index.php/mod.conts/mem.detalle_cn/relmenu.111/id.4401


Según escribo esto, a las 16:27, todavía no se conoce el resultado de la reunión. Así que escribo a ciegas.

Hace tres años, en el punto quizá más crítico de la crisis, España fue examinada por el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas.

En sus observaciones finales, publicadas bajo la referencia E/C.12/ESP/CO/5, el Comité dijo:
   
19.               El Comité está preocupado por las modificaciones introducidas por el Real Decreto-ley 16/2012, del 20 de abril de 2012, en particular a la Ley de Extranjería de 2009, que recortan los derechos de acceso de los inmigrantes en situación irregular a los servicios públicos de salud (art. 12).

      El Comité recomienda al Estado parte asegurar que, de conformidad con la Observación general N.º 14 (2000) del Comité sobre el derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud (art. 12 del Pacto) y con el principio de universalidad de las prestaciones sanitarias, las reformas adoptadas no limiten el acceso de las personas que residen en el Estado parte a los servicios de salud, cualquiera sea su situación legal. También recomienda que el Estado parte evalúe el impacto de toda propuesta de recorte en cuanto al acceso de las personas y colectivos desfavorecidos y marginados a los servicios de salud.

El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud o, en término más coloquiales, el Derecho a la Salud, según queda establecido por el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), dice así:

Artículo 12  
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental.
 
Este artículo hay que leerlo junto al artículo 2.2. del mismo pacto que dice así:
 
Artículo 2. 2.
 Los Estados Partes en el presente Pacto se comprometen a garantizar el ejercicio de los derechos que en él se enuncian, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.
 

La lectura conjunta de ambos artículos no permite una interpretación según la cual una categoría de personas bajo la jurisdicción efectiva del estado pueda entederse excluída por razones de nacionalidad o estatus administrativo de la consideración de "toda persona" que hace el PIDESC y consecuentemente de la protección del Derecho a la Salud en toda su extensión.
 
Esta norma Decreto-ley 16/2012, del 20 de abril de 2012, en tanto excluye de la protección del Derecho a la Salud a los inmigrantes en situación administrativa irregular es, como se ve, contraria al PIDESC, es decir, contraria a las obligaciones internacionales de España. Así lo consideró en su día el Comité DESC y así se volvió a ver durante la Revisión Periódica Universal de España ante el Consejo de Derechos Humanos en enero de este mismo año 2015. La muy insuficiente respuesta de España ante este reclamo fue criticada, con justicia en mi opinión, por importantes ONGs, como Médicos del Mundo, la Red Acoge o la Red CESR
 
Comunidades Autónomas como el País Vasco, Navarra, Asturias y Andalucía no llegaron a aplicar esta exclusión. Tras los recientes cambios en los gobiernos de algunas Comunidades Autónomas debidos a las nuevas mayorías salidas de las últimas elecciones, otras comunidades han empezado a cuestionar o inaplicar esta exclusión: Castilla - La Mancha, Cantabria, Aragón, Baleares y Valencia. Durante este tiempo se han dado también importantes casos e inciativas de profesionales que han hecho objeción de conciencia a esta norma.
 
El 10 de marzo toda la oposición presente en el Parlamento una Declaración Institucional por la Universalidad del Derecho a la Salud para la "restitución efectiva del derecho universal a la salud para todas las personas que viven en España". 
 
El 31 de marzo de este año el ministro español de sanidad, Alfonso Alonso, anunció su intención de devolver la atención sanitaria plena a los inmigrantes irregulares. Sin embargo no hemos conocido pasos en ese sentido desde aque día.
 
Tanto el ministro Alonso como el Presidente del Gobierno Mariano Rajoy dieron aquel día señales positivas. Por desgracia basadas únicamente en criterios utilitaristas como el colapso de urgencias o de salud pública, y no de derechos humanos o de dignidad, pero en todo caso bienvenidas sean también estas razones. Lamentablemente, insistimos, en cuatro meses pasados desde aquel 31 de marzo no se han conocido pasos para cumplir aquel compromiso. 
 
Importantes ONGs y asociaciones médicas han vuelto esta semana a pedir la retirada de este Real Decreto. Inclueyndo incluso una concentración hoy ante el Ministrios de Sanidad.
 
http://eldia.es/agencias/8230747-ONG-sociedades-medicas-manifiestan-Ministerio-pedir-reformar-RD-restituir-universalidad-SNS
 
 
La carta del Presdiente del Comité DESC de 16 de mayo de 2012 sobre medidas restrictivas de derechos adoptadas en el contexto de las medidas de austeridad, decía: "el Comité hace hincapié en que todos los cambios o ajustes propuestos en materia de políticas tienen que cumplir los siguientes requisitos: en primer lugar, la política debe ser una medida provisional que abarque solamente el período de crisis. En segundo lugar, debe ser necesaria y proporcional, en el sentido de que la adopción de cualquier otra política, o la simple inacción, tendría efectos más perjudiciales sobre los derechos económicos, sociales y culturales. En tercer lugar, debe tener un carácter no discriminatorio e incluir todas las iniciativas posibles, incluidas medidas fiscales, para apoyar los subsidios sociales encaminados a mitigar el posible aumento de las desigualdades en tiempos de crisis e impedir que se vean desproporcionadamente afectados los derechos de las personas y los grupos desfavorecidos y marginados. En cuarto lugar, en la política se debe especificar un contenido mínimo básico de derechos o el nivel mínimo de protección social, conceptos desarrollados por la Organización Internacional del Trabajo, y velar por que ese contenido mínimo básico siempre esté protegido."
 
Por varias razones este Real Decreto-ley 16/2012 era contrario a derecho. Primero por ser discriminatorio, afectando especialmente a un sector ya de por sí "desfavorecido o marginado". Segundo por afectar a contenidos mínimos del derecho, como es la atención sanitaria universal. Seguramente, tercero, porque su carácter necesario y proporcional no fue justificado. En todo caso, aún si hubiera respetado estos principios, que no lo hizo, aún así debería ser "provisional" y debería ser derogado según las circunstancias de crisis se superan. Ahora que el gobierno nos da señales de que los datos macroeconómicos empiezan a mejorar, sería coherente que se revisara esta medida. 
 
Así que, por razones de humanidad y dignidad, por razones de solidaridad, por razones jurídicas, por razones de derechos humanos, y por razones sanitarias y administrativas, por todo ello este Real Decreto debe ser modificado ya y la asistencia médica universal garantizada para todos en España.

lunes, 27 de julio de 2015

Historia, presente y futuro III: Conocimiento, transformación y felicidad

- III -

Y en el coche venía escuchando la radio cuando dí con una fabulosa entrevista de Juan Carlos Morales al poeta Luis García Montero, marido de Almudena Grandes, en el programa El Ojo Crítico de Radio Nacional.

Viene al caso decir que es marido de Almudena Grandes por dos razones. La primera porque la escritora más famosa es ella... y cuando la cosa es al revés se dice que tal mujer es la esposa de fulanito... y a veces nos preguntamos y si fuera al revés, ¿se diría?... pues sí, se puede decir sin ser sexista. La segunda, más importante, porque el motivo de la entrevista era la presentación del libro que recopila los poemas de amor escritos a su mujer y que se titula, sencillamente, Almudena.


Pues bien, esta entrevista cierra con una idea final que se casca así como quien improvisa al vuelo, a raíz de una pregunta del entrevistador sobre la escritura desde la felicidad que me parece magistral, con la que me identifico y que merece ser copiada literalmente, conservando su estilo oral. Corresponde al medio minuto 30:12 - 30:55  de la grabación que puedes encontrar en la página web de Radio Nacional (lo que demuestra de paso lo que decíamos arriba sobre las virtudes de la ligereza y rapidez propuesta por Calvino: que en medio minuto se puede encerrar un tesoro)

"...la tradición cultural desde el renacimiento está anclada en los finales tristes. Tienen más prestigio el dolor y la queja. Pero hay que recordar que los momentos que transforman la realidad y estoy pensando en la ilustración y estoy pensando en el humanismo, en esos momentos en que el ser humano se atreve a ser dueño de la realidad... y es que es necesario romper la queja y pasar a la alegría e intentar buscar un mundo donde uno pueda ser feliz. Yo creo que la felicidad privada y la felicidad pública, en sus idas y vueltas, van siempre unidas." Luis García Montero, 24.07.15

Historia, presente y futuro II: El Congreso de Viena de actualidad.

- II -


Vienen estas reflexiones al caso porque acaba de publicarse este mismo mes de Julio, en la editorial Los Libros de la Catarata, "El Congreso de Viena (1814-1815)" de Rosario de la Torre del Río, Catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid y profesora de la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, en  Madrid.

En librerías podemos encontrar tres o cuatro libros publicados en torno al bicentenario de la batalla de Waterloo  que acabamos de conmemorar hace unas semanas. Son libros traducidos de autores extranjeros y que por cierto, aunque no los haya leído, puedo decir que tienen muy buena pinta.

Pero tanto o más importante que la batalla en sí fueron las dos paces de París que cerraron la victoria aliada sobre Napoleón y, sobre todo, el Congreso de Viena que estableció el sistema europeo que rigió el continente y en parte también el mundo, según se mire hasta 100 años, prácticamente hasta la Primera Guerra Mundial.

Entender qué pasó en este Congreso de Viena y qué significó tiene más relevancia para comprender el siglo XIX que conocer las progresiones de los ejércitos en los campos de Waterloo. Y sin embargo no hemos visto novedades editoriales sobre este evento decisivo, salvo ésta que comentamos. Comprendo que la historia militar tenga más atractivo, más épica, que la historia política... pero solo según cómo se cuente. Y en el libro de Rosario de la Torre la historia diplomática se cuenta con una vivacidad que la hace tan amena como el mejor libro de batallas.

Varios aciertos se suman en este libro que supongo se deben tanto a la autora como a la editorial: la oportunidad y la brevedad. Y es que, aún a riesgo de parecer poco profundo, diré que cada vez tenemos menos tiempo (o menos actitud) para meternos entre pecho y espalda un tocho de 600 páginas, salvo que sea sobre un tema que debemos trabajar o que nos interesa mucho por algún motivo especial. Así que cada vez aprecio más la brevedad, o si lo prefieren la ligereza y la rapidez en el sentido que Italo Calvino daba a estas virtudes en sus Seis Propuestas para el Próximo Milenio.

Este libro de Rosario de la Torre del Río, en 110 páginas, hace plena justicia a la virtudes que apreciaba Calvino, donde la ligereza y la rapidez no son enemigos sino todo lo contrario, los mejores aliados, los mejores vehículos de la comunicación y el conocimiento.

En este libro vivimos el momento de las dos derrotas de Napoleón y de las dos paces de París que ponen fin a su imperio. La autora nos da a conocer el congreso de Viena y lo que allí se jugaba: el papel de Francia en la Europa del Siglo XIX; el futuro de Polonia, de Sajonia, de Italia y hasta del mundo germánico; el equilibrio entre las legitimidades clásicas y las necesidades del equilibrio regional; la oportunidad perdida de que España jugara un papel de potencia en la Europa del XIX... Temas todos ellos históricos... pero también muy actuales.

Y vemos pasar la Europa de los 4, a la de los 6 y a la de los 8 y de vuelta a la de los 5 y nos imaginamos en la actualidad los vaivenes del G5, que pasa al G8, que pasa al G10 que pasa... y entendemos ese juego en que Francia derrotada se mete en el grupo de cabeza por delante de otras potencias medias que o tienen menos cartas o las juegan peor y nos viene a la cabeza lo que casi 130 después cuando de Gaulle coloca a Francia en el Consejo de Seguridad. Y es que entender ese juego de 1815 es venir a la Europa de hoy o a la ONU de hoy con nuevas herramientas para entender lo que nos pasa.

Y nos encontramos en el libro también con los primeros pasos para el repudio y la prohibición del comercio de esclavos. Y los balbuceos de los primeros organismos internacionales. Y con la libertad de navegación de los ríos... y con el fin de la vieja disputa sobre cuestiones de precedencia que tan importantes eran para el orgullo, entre otros,  español.

Y aún el breve libro de Rosario de la Torre del Río tiene espacio para presentarnos la vida cultural de la Viena de aquel año en que convivieron en la ciudad dos emperadores, cuatro reyes, once príncipes reinantes y unas 215 cabezas de familias principescas.... y nos habla del éxito del vals que empieza a imponerse y del gran año de Beethoven ... y aún encuentra tiempo para presentarnos algo de la vida social, donde algunas damas coleccionaban amantes en un curriculum que dejaría pálido a cualquier reina de la prensa rosa actual... imaginamos a una alta dama que simultanea las vistas de dos emperadores encaprichados o quién sabe incluso enamorados y qué secretos de gran transcendencia política que nunca conoceremos no habrán tenido explicación bajo las sábanas de aquellos dormitorios...

Un libro lleno de virtudes, oportuno y muy ameno que yo he leído con mucho placer (y creo que aprovechamiento) en tres sentadas veraniegas.

Historia, presente y futuro I : Conocimiento y transformación

 - I -
 
En distintos sitios he insistido  mucho en la importancia de conocer bien la historia de la Relaciones Internacionales y del Derecho Internacional. No lo digo con el fin de rebañarnos con una vistosa capa de cultura general que nos venga bien a la hora de presentarnos en sociedad. No lo digo por valorar una erudición ornamental.

La importancia de conocer la historia reside en que nos permite entender mejor el presente y nos ayuda a valorarlo y, de esta forma, podemos imaginar y proyectar los pasos que podemos dar en los distintos futuros que tenemos abiertos. De modo que la potencia de la historia está precisamente en ser una herramienta de construcción de un futuro mejor (o peor). Parafraseando a Gabriel Celaya se ha dicho muchas veces que la historia es un arma cargada de futuro.

Para construir un futuro mejor no nos sirve cierto espíritu criticón en boga a mi juicio en nuestros días, basando muchas veces en la irresponsabilidad individual, la pereza intelectual, el maniqueísmo moral y, en palabras de Pascal Bruckner, la tentación de la inocencia. Para construir un futuro mejor necesitamos un espíritu verdaderamente crítico, ilustrado y humanista, que es algo muy distinto (¡a veces incluso contrario!) al espíritu criticón. Este espíritu crítico, para ser efectivamente transformador de la realidad, se debe basar en la responsabilidad, en la piedad (o, si lo prefieres, la cercanía) ante el sufrimiento ajeno y en mucho conocimiento. Conocimiento científico, conocimiento técnico, y también conocimiento histórico.

No se puede ser un buen analista de la política internacional, un buen técnico del derecho internacional, un buen defensor de los derechos humanos o un buen diplomático (civil o estatal, me da lo mismo) si no sabemos de dónde venimos, cómo se han construido las instituciones y las normas que tenemos, cómo han evolucionado, cómo han de entenderse, cuáles son sus potencialidades y sus límites, y cómo pueden desarrollarse.

La mera lectura fría, plana, unívoca de los tratados dice, las más de las veces, menos o distinto de lo que puede, y en ocasiones en un sentido que puede resultar engañoso si no se conoce bien la historia y la lógica del derecho internacional.

Por eso los libros de historia de las Relaciones Internacionales tienen un gran interés práctico en la formación de todo interesado en lo que pasa en el mundo y en participar activa y responsablemente en ello. Necesitamos saber mucho de historia lo mismo a la hora de opinar sobre los acontecimientos en la última crisis griega, que sobre la reforma de la ONU, el expansionismo ruso o la política europea ante los desplazados sirios.

Hace poco leí un libro que se titulaba precisamente "L´actualité expliquée par l´Histoire" (AAVV. editions Perrin, Paris, 2006) y hablaba de estas cosas.

Historia, presente y futuro I, II y III. Conocimiento y transformación.

 
- I -
 
En distintos sitios he insistido  mucho en la importancia de conocer bien la historia de la Relaciones Internacionales y del Derecho Internacional. No lo digo con el fin de rebañarnos con una vistosa capa de cultura general que nos venga bien a la hora de presentarnos en sociedad. No lo digo por valorar una erudición ornamental.

La importancia de conocer la historia reside en que nos permite entender mejor el presente y nos ayuda a valorarlo y, de esta forma, podemos imaginar y proyectar los pasos que podemos dar en los distintos futuros que tenemos abiertos. De modo que la potencia de la historia está precisamente en ser una herramienta de construcción de un futuro mejor (o peor). Parafraseando a Gabriel Celaya se ha dicho muchas veces que la historia es un arma cargada de futuro.

Para construir un futuro mejor no nos sirve cierto espíritu criticón en boga a mi juicio en nuestros días, basando muchas veces en la irresponsabilidad individual, la pereza intelectual, el maniqueísmo moral y, en palabras de Pascal Bruckner, la tentación de la inocencia. Para construir un futuro mejor necesitamos un espíritu verdaderamente crítico, ilustrado y humanista, que es algo muy distinto (¡a veces incluso contrario!) al espíritu criticón. Este espíritu crítico, para ser efectivamente transformador de la realidad, se debe basar en la responsabilidad, en la piedad (o, si lo prefieres, la cercanía) ante el sufrimiento ajeno y en mucho conocimiento. Conocimiento científico, conocimiento técnico, y también conocimiento histórico.

No se puede ser un buen analista de la política internacional, un buen técnico del derecho internacional, un buen defensor de los derechos humanos o un buen diplomático (civil o estatal, me da lo mismo) si no sabemos de dónde venimos, cómo se han construido las instituciones y las normas que tenemos, cómo han evolucionado, cómo han de entenderse, cuáles son sus potencialidades y sus límites, y cómo pueden desarrollarse.

La mera lectura fría, plana, unívoca de los tratados dice, las más de las veces, menos o distinto de lo que puede, y en ocasiones en un sentido que puede resultar engañoso si no se conoce bien la historia y la lógica del derecho internacional.

Por eso los libros de historia de las Relaciones Internacionales tienen un gran interés práctico en la formación de todo interesado en lo que pasa en el mundo y en participar activa y responsablemente en ello. Necesitamos saber mucho de historia lo mismo a la hora de opinar sobre los acontecimientos en la última crisis griega, que sobre la reforma de la ONU, el expansionismo ruso o la política europea ante los desplazados sirios.

Hace poco leí un libro que se titulaba precisamente "L´actualité expliquée par l´Histoire" (AAVV. editions Perrin, Paris, 2006) y hablaba de estas cosas.



- II -

Vienen estas reflexiones al caso porque acaba de publicarse este mismo mes de Julio, en la editorial Los Libros de la Catarata, "El Congreso de Viena (1814-1815)" de Rosario de la Torre del Río, Catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid y profesora de la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, en  Madrid.


En librerías podemos encontrar tres o cuatro libros publicados en torno al bicentenario de la batalla de Waterloo  que acabamos de conmemorar hace unas semanas. Son libros traducidos de autores extranjeros y que por cierto, aunque no los haya leído, puedo decir que tienen muy buena pinta.

Pero tanto o más importante que la batalla en sí fueron las dos paces de París que cerraron la victoria aliada sobre Napoleón y, sobre todo, el Congreso de Viena que estableció el sistema europeo que rigió el continente y en parte también el mundo, según se mire hasta 100 años, prácticamente hasta la Primera Guerra Mundial.

Entender qué pasó en este Congreso de Viena y qué significó tiene más relevancia para comprender el siglo XIX que conocer las progresiones de los ejércitos en los campos de Waterloo. Y sin embargo no hemos visto novedades editoriales sobre este evento decisivo, salvo ésta que comentamos. Comprendo que la historia militar tenga más atractivo, más épica, que la historia política... pero solo según cómo se cuente. Y en el libro de Rosario de la Torre la historia diplomática se cuenta con una vivacidad que la hace tan amena como el mejor libro de batallas.

Varios aciertos se suman en este libro que supongo se deben tanto a la autora como a la editorial: la oportunidad y la brevedad. Y es que, aún a riesgo de parecer poco profundo, diré que cada vez tenemos menos tiempo (o menos actitud) para meternos entre pecho y espalda un tocho de 600 páginas, salvo que sea sobre un tema que debemos trabajar o que nos interesa mucho por algún motivo especial. Así que cada vez aprecio más la brevedad, o si lo prefieren la ligereza y la rapidez en el sentido que Italo Calvino daba a estas virtudes en sus Seis Propuestas para el Próximo Milenio.

Este libro de Rosario de la Torre del Río, en 110 páginas, hace plena justicia a la virtudes que apreciaba Calvino, donde la ligereza y la rapidez no son enemigos sino todo lo contrario, los mejores aliados, los mejores vehículos de la comunicación y el conocimiento.

En este libro vivimos el momento de las dos derrotas de Napoleón y de las dos paces de París que ponen fin a su imperio. La autora nos da a conocer el congreso de Viena y lo que allí se jugaba: el papel de Francia en la Europa del Siglo XIX; el futuro de Polonia, de Sajonia, de Italia y hasta del mundo germánico; el equilibrio entre las legitimidades clásicas y las necesidades del equilibrio regional; la oportunidad perdida de que España jugara un papel de potencia en la Europa del XIX... Temas todos ellos históricos... pero también muy actuales.

Y vemos pasar la Europa de los 4, a la de los 6 y a la de los 8 y de vuelta a la de los 5 y nos imaginamos en la actualidad los vaivenes del G5, que pasa al G8, que pasa al G10 que pasa... y entendemos ese juego en que Francia derrotada se mete en el grupo de cabeza por delante de otras potencias medias que o tienen menos cartas o las juegan peor y nos viene a la cabeza lo que casi 130 después cuando de Gaulle coloca a Francia en el Consejo de Seguridad. Y es que entender ese juego de 1815 es venir a la Europa de hoy o a la ONU de hoy con nuevas herramientas para entender lo que nos pasa.

Y nos encontramos en el libro también con los primeros pasos para el repudio y la prohibición del comercio de esclavos. Y los balbuceos de los primeros organismos internacionales. Y con la libertad de navegación de los ríos... y con el fin de la vieja disputa sobre cuestiones de precedencia que tan importantes eran para el orgullo, entre otros,  español.

Y aún el breve libro de Rosario de la Torre del Río tiene espacio para presentarnos la vida cultural de la Viena de aquel año en que convivieron en la ciudad dos emperadores, cuatro reyes, once príncipes reinantes y unas 215 cabezas de familias principescas.... y nos habla del éxito del vals que empieza a imponerse y del gran año de Beethoven ... y aún encuentra tiempo para presentarnos algo de la vida social, donde algunas damas coleccionaban amantes en un curriculum que dejaría pálido a cualquier reina de la prensa rosa actual... imaginamos a una alta dama que simultanea las vistas de dos emperadores encaprichados o quién sabe incluso enamorados y qué secretos de gran transcendencia política que nunca conoceremos no habrán tenido explicación bajo las sábanas de aquellos dormitorios...

Un libro lleno de virtudes, oportuno y muy ameno que yo he leído con mucho placer (y creo que aprovechamiento) en tres sentadas veraniegas.

- III -

Y en el coche venía escuchando la radio cuando dí con una fabulosa entrevista de Juan Carlos Morales al poeta Luis García Montero, marido de Almudena Grandes, en el programa El Ojo Crítico de Radio Nacional.

Viene al caso decir que es marido de Almudena Grandes por dos razones. La primera porque la escritora famosa es ella y el minoritario él... y cuando la cosa es al revés se dice que tal mujer es la esposa de fulanito... y nos preguntamos y si fuera al revés, ¿se diría?... pues sí, se puede decir sin ser sexista. La segunda, más importante, porque el motivo de la entrevista era la presentación del libro que recopila los poemas de amor escritos a su mujer y que se titula, sencillamente, Almudena.



Pues bien, esta entrevista cierra con una idea final que se casca así como quien improvisa al vuelo, a raíz de una pregunta del entrevistador sobre la escritura desde la felicidad que me parece magistral, con la que me identifico y que merece ser copiada literalmente, conservando su estilo oral. Corresponde al medio minuto 30:12 - 30:55  de la grabación que puedes encontrar en la página web de Radio Nacional (lo que demuestra de paso lo que decíamos arriba sobre las virtudes de la ligereza y rapidez propuesta por Calvino: que en medio minuto se puede encerrar un tesoro)

"...la tradición cultural desde el renacimiento está anclada en los finales tristes. Tienen más prestigio el dolor y la queja. Pero hay que recordar que los momentos que transforman la realidad y estoy pensando en la ilustración y estoy pensando en el humanismo, en esos momentos en que el ser humano se atreve a ser dueño de la realidad... y es que es necesario romper la queja y pasar a la alegría e intentar buscar un mundo donde uno pueda ser feliz. Yo creo que la felicidad privada y la felicidad pública, en sus idas y vueltas, van siempre unidas." Luis García Montero, 24.07.15





miércoles, 22 de julio de 2015

De periodistas, información y ciudadanía.

Tres periodistas españoles han desaparecido en Siria. Son Antonio Pampliega, Ángel Sastre y José Manuel López. La situación es muy preocupante y, por supuesto, les deseo lo mejor.

Últimamente me encuentro en las redes algunos comentarios denunciando que no tenemos información independiente, que estamos sometidos a una manipulación constante, etc. Sin embargo tengo la convicción de que nunca hemos tenido como ahora tanta, tan variada y tan buena información sobre lo que pasa en otros lugares del mundo: sea Grecia, Siria o Guatemala.

El problema no es la falta de información, quizá en todo caso la falta de criterio nuestro para valorarla. Tenemos información gracias al esfuerzo de cientos de periodistas comprometidos y de gran vocación como Ángel Sastre, Antonio Pampliega y José Manuel López.

Lo que hace falta es que los ciudadanos hagamos el esfuerzo por interesarnos, por contrastar distintas fuentes y medios, por no creer solo lo que nos conviene, por no quedarnos en los titulares, por no creer solo a los medios amigos de cada cual, por educar nuestro olfato y nuestro gusto para identificar lo bueno y pasar de la basura.

Junto al peligro de quien solo se alimenta a base de titulares de un gran poderoso medio, tenemos ahora el peligro contrario y no menos tonto ni grave: el que quien desconfía de todo, ve oscuras conspiraciones donde no las hay y da carta de naturaleza a cualquier tontería que se ve en las redes solo por que parecen cuestionar o desafiar al poder establecido o el conocimiento generalmente aceptado (muchas veces aceptado por buenas razones). Pero lo que hace es todo lo contrario: la fe en las tonterías sin fundamento o en las noticias sin fuente ni rigor siempre desactiva la reacción adecuada y efectiva consolidando así el status quo que uno ingenuamente se imagina desafiar.

Para tener opinión sobre la crisis griega, por ejemplo, hemos tenido en los principales periódicos españoles información de sobrada calidad, variada y suficientemente diversa como para que cada uno pueda hacerse una composición de lugar bastante válida y completa.

Para esa labor de educar el olfato y el gusto hacia las cosas buenas recomiendo, por ejemplo,estar atentos a una nueva inicativa independiente creada por periodistas jóvenes pero de gran trayectoria y prestigio como Xavier Aldekoa, Mikel Ayestara, Igor G.Barbero, Maribel Izcue, Agus Morales, Pablo R.Suanzes, Anna Surinyach, Quim Zudaire, Marta Arias, Cristina García Casado y Ricard Garcia Vilanova, entre otros. Se llama 5W y ha logrado a través del crowfunding iniciar un proyecto de enorme potencial y calidad que yo espero con verdadero interés y espectativas muy altas.
http://www.revista5w.com/

http://www.revista5w.com/

Y esto del crowfunding (o comprar la revista o el periódico) es importante, porque otra idea que tenemos que compartir es la necesidad de pagar por los contenidos informativos si queremos información de calidad. Si lo quieres todo gratis, no te quejes indignado de que no hay calidad o que los medios están sometidos a las empresas anunciadoras o propietarias. Si quieres independencia y calidad tienes que saber que hay mucho trabajo detrás para hacerlo posible y que ese trabajo merece ser pagado dignamente por alguien. Si queremos buenos periodistas hay que pagar decentemente su trabajo.

El fotografo desaparecido en Siria, José Manuel López, decía según recoge elbierzonoticias: que la situación actual es “mala, muy mala para los fotoperiodistas” quizá por ello hoy más que nunca está justificado mirar al exterior. Con crisis o sin ella López deseaba trabajar fuera de España aunque admite que además hoy, por ese contexto económico, “sería imposible hacerlo aquí, en España”.

A pesar de su extrema crudeza quiero recomendar aquí la serie de fotos tomadas por José Manuel López en el río Queiq, en Alepo y que recuerda hoy elbierzonoticias. Hace unos pocos días os comentaba en este blog, a raíz de la lectura de una libro de Alain de Botton, algo sobre las fotos que cuentan una historia y éste es un buen ejemplo.

Como homenaje a Antonio Pampliega, Ángel Sastre y José Manuel López termino con dos fotos de éste ultimo en las que he querido ver esperanza, futuro y alegría en medio del conflicto. Quédese, quien pueda, con ese sabor.

http://focusleon.es/j-m-lopez-gana-el-marco-luchetta-2015/#more-14562
‘Vida sobre las cenizas de Mogadiscio’, de José Manuel López. Somalia, 2015

JMLOPEZ/AFP/Getty Images
Niños atienden en clase en Siria, 2015

martes, 21 de julio de 2015

Alarmante aumento de la mortalidad materna en los Estados Unidos

La revista The Economist presenta esta semana un reportaje que me ha llamado mucho la atención. Se titula "Exceptionally deadly: Death from childbirth is unusually common in America" y trata del sorprendente aumento de la mortalidad materno-infantil en los Estados Unidos durante los últimos 25 años, que ha llegado en 2013 a los 18,5 fallecimientos por 100.000 nacimientos.

http://www.economist.com/

Mientras que en la inmensa mayoría de los países del mundo, incluidos los más pobres, esta causa de mortalidad se ha reducido en el periodo de tiempo citado (1990-2013), solo en 8 países ha aumentado. Entre estos 8 hay algunos previsibles por razones fácilmente entendibles en contextos de violencia y conflicto, como el caso de Sudán del Sur o Afganistán. Pero encontrar a los Estados Unidas entre estos 8 países sorprende mucho.

Según la OMS, el porcentaje medio "de mortalidad materna en los países en desarrollo es de 230 por 100 000 nacidos vivos, mientras que en los países desarrollados es tan solo de 16 por 100 000".

Pero volvamos al reportaje de The Economist y veamos este cuadro que compara a los EEUU con el resto de países desarrollados . Mientras en el conjunto de los países desarrollados la mortalidad infantil se ha reducido a la mitad desde 1990, en los EEUU el proceso ha sido el inverso:

http://www.economist.com/news/united-states/21657819-death-childbirth-unusually-common-america-exceptionally-deadly
 
El artículo no compara la situación en el resto de países del mundo, pero os invito a echar un vistazo al informe de la ONU recientmente publicado (2015) sobre el estado de cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (con datos actualizados hasta 2013). Recordemos que el Objetivo 5 de estos ODM era "mejorar la salud materna" y la meta 5A decía "Reducir en un 75% la tasa de mortalidad materna entre 1990 y 2015".
En esta META vamos muy retrasados, pero al menos vamos avanzando, de modo que con datos de hasta 2013 podemos afirmar que en todo el mundo se ha reducido la tasa de mortalidad maternal en un 45% (lo que ha salvado la vida a 120.000 mujeres desde 2010):

http://www.un.org/es/millenniumgoals/pdf/2015/mdg-report-2015_spanish.pdf

El reportaje de The Economist avanza en busca de distintas razones a este mal dato de la sanidad norteamericana y va descartando diversas explicaciones: ¿se deberá al aumento de la edad media de las madres?, ¿al aumento de las cesáreas? Para concluir que el motivo real de este mal dato está en la pobreza y en la baja calidad de las prestaciones de salud materno infantiles para los sectores más desfavorecidos.

Viene al caso recordar que The Economist no es precisamnete una publicación sospechoso de defender los servicios públicos, sino que tiene una acreditada línea editorial liberal. Si se me permite citar a la Wikipedia: "The Economist se considera tradicionalmente una publicación de filosofía liberal, tanto en lo económico como en lo referente a lo político y las costumbres. Favorece el libre comercio, la propiedad privada, la libertad de prensa, las libertades políticas, la democracia de partidos, la separación de la iglesia y el Estado, y propone que el gobierno debe mantenerse lo más alejado posible de los individuos y la empresa privada."

Otro cuadro del mismo reportaje calcula las muertes por raza y los resultado son muy significacativos:


Como se ve los riesgos de fallecimiento por esta causa son más del doble si la mujer es negra que blanca. Pero la tasa más baja es para las hispanas, ¿porqué ? No lo sé, el reportaje no aventura explicaciones.

La salud materno-infantil, así como la salud sexual y reproductiva, son contenidos normativos asentados del Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del que son parte 164 estados. En concreto de su artículo 12 que reconoce el derecho a la salud o, si lo prefieren en una formulación más técnica, el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental. Pero entre esos 164 estados no están los Estados Unidos, que no ha ratificado este Pacto.



Por cierto, según las estadísticas de la OMS el dato en España ha pasado de los 7 casos por 100.00 nacimientos en 1990 a 4 casos en 2013. No conozco los datos del País Vasco pero me gustaría colgarlos si alguien me los facilita.

lunes, 20 de julio de 2015

El sexo de la ciencia

Ayer el diario DEIA me publicó un artículo titulado "El sexo de la Ciencia".
 
http://www.deia.com/

http://www.deia.com/2015/07/19/opinion/tribuna-abierta/el-sexo-de-la-ciencia
 
A partir de la polémica suscitada por unas declaraciones de un Premio Nobel, el químico Tim Hunt, hago algunas cosideraciones sobre la igualdad de género en el sector de la ciencia y la tecnología en el mundo. Debo aclarar que no me interesa aquí la polémica en concreto, ni entrar en las intenciones del científico, ni en su vida privada ni profesional, ni juzgarla de ningún modo, entre otras cosas porque no la conozco. Lo único que me interesa es aprovechar la polémica creada para comentar una cuestión que me interesa y me parece importante: el acceso de la mujer en el mundo a la ciencia y la tecnología.

http://www.uis.unesco.org/_LAYOUTS/UNESCO/women-in-science/index.html#overview!lang=es

Ni soy científico ni tecnólogo, pero conozco (y he participado en) algunos trabajos de la UNESCO y de la OCDE al respecto y me ha tocado, como miembro del Comité DESC de la ONU examinar a algunos estados sobre este asunto en particular. No en vano la participación de la mujer en la ciencia y en la tecnología es uno de los contenidos del art. 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el art. 15 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales del que actualmente son parte 164 estados.

Mi artículo no está en este momento accesible íntegra y gratuitamente en la página de DEIA, por lo que os lo pego aquí tal como yo lo envié:


El sexo de la ciencia

 
"Hace unos días Tim Hunt, bioquímico que recibió el Premio Nobel en 2001, demostró que ser muy sabio no te salva del riesgo de decir tonterías muy grandes. Seguro que ustedes ya lo saben: en tono jocoso dijo en una conferencia que trabajar haciendo ciencia en el laboratorio junto a mujeres es difícil porque uno se distrae en amoríos y además, si tienes que discutir con una mujer o corregirle, se te echa a llorar y así no hay quien pueda avanzar en un trabajo tan serio como es el suyo. Llegó a defender, según se hacen eco los medios, el trabajo en laboratorios segregados.

Abochornado por el escándalo y afeada su actitud por su universidad, nuestro científico se apresuró a pedir disculpas y reconoció que había cometido una estupidez al hacer ese comentario delante de tantos periodistas. Rectificación que le honraría sino fuera porque al excusarse insistió en que en el fondo lo dicho era a su juicio bastante cierto.

Por lo visto este hombre tiene problemas para trabajar con mujeres. Tal vez tenga que ver con su educación, se me ocurre, no lo sé. Por desgracia hay muchos como él en otros sectores. Si tienes un problema para relacionarte con normalidad con personas de otro sexo, igualmente estresante tiene que ser trabajar en una zapatería o en una agencia de viajes que en un laboratorio, digo yo.

Las mujeres han estado excluidas de la ciencia durante toda la historia. Y sólo el genio de unas pocas les ha permitido contribuir, muchas veces silenciadas, despreciadas o minusvaloradas, en esta gran empresa de la humanidad.

Las únicas palabras que Ramón y Cajal dedicaba a las mujeres, en su por lo demás muy interesante libro Los Tónicos de la Voluntad, son para recomendar a los científicos que, como mal menor y ya que la vida en un monasterio científico no resulta muy tentadora, se busquen una mujer modesta, ordenada y buena administradora del hogar que no les descentre de su objetivo científico.

Cuando Lise Meitner, a principios de siglo, entró a trabajar en el Instituto Kaiser Guillermo de Química, unos de los más importantes de la época, las mujeres tenían prohibida la entrada en el laboratorio por que se podían quemar el pelo. Meitner trabajaba en el sótano y se le tenía prohibido incluso subir las escaleras a las plantas nobles. Su compañero de investigaciones recibiría en 1944 el premio Nobel por las investigaciones que allí realizaron juntos. Meitner se quedó sin premio, aun cuando se reconocía que el mérito era conjunto.

Afortunadamente las cosas van cambiando. Cada vez son más las mujeres que dedican a la ciencia y a la tecnología. Pero aún sigue habiendo brechas importantes. Según se sube en la jerarquía del mundo científico (sea en la universidad o en la empresa) la presencia de mujeres desciende (ver datos de la UNESCO o de la OCDE).

Todavía hay ramas de la ciencia que, por prejuicios, estereotipos o tradiciones, se perciben como impropias de la mujer. Países europeos que nos llevan muchos años de adelanto en otros ámbitos de la igualdad, aún tienen porcentajes irrisorios en ciertas ingenierías, por ejemplo.

Se trata de un problema serio donde los prejuicios y los estereotipos cierran puertas y dificultan la vida y el éxito profesional a muchas mujeres. Por eso la sandez de este Nobel merece ser comentada: revela cómo estas ideas discriminatorias pueden estar presentes en el imaginario de algunas autoridades científicas y pueden tener consecuencias en el desarrollo académico y profesional de muchas mujeres científicas. Porque son personas como el Dr. Hunt las que día a día toman decisiones sobre a quién promocionar o a quién integrar en su laboratorio.

Rebatir a estas alturas la idea de los laboratorios segregados, como en los tiempos de Meitner, no merece ni una frase. Explicar a estas alturas que los mejores resultados en la ciencia y en cualquier otra área vienen de la diversidad y de la suma parece igualmente innecesario.

Pero la polémica ha servido para sacar a la arena pública un problema que era sólo conocido por unos pocos y que preocupaba casi exclusivamente a las afectadas: que en un sector aparentemente tan neutro y moderno, tan abierto y desprejuiciado, como debería ser la ciencia y la tecnología, la igualdad encuentra en ocasiones, como en otros sectores, resistencias.

La participación de las mujeres en el quehacer científico es una cuestión de igualdad y de derechos y esto debería bastar para afectarnos e interesarnos a todos. Como dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos (art. 27) “toda persona tiene derecho a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”.

Pero es que además interesa a la sociedad poner todo el talento disponible en nuestro mundo a resolver los problemas de la humanidad y a mejorarnos la vida: a combatir el cambio climático, a curar enfermedades o simplemente a algo tan inútil como conocer mejor nuestro mundo y a nosotros mismos.

Otro gran científico impartía una charla pública estos días. Una niña hizo una pregunta extraña: “¿cuáles son las consecuencias cosmológicas de que Zayn Malik haya dejado One Direction rompiendo así el corazón de millones de adolescentes por todo el mundo?” (aclaremos que Zayn era un integrante guaperas del grupo musical One Direction que al parecer hacía estragos entre el público preadolescente).

La respuesta de este científico no pudo ser más inteligente. Animó a todas las chicas que pudieran tener el corazón roto por culpa de Zayn a estudiar física teórica, puesto que algún día podría demostrarse que hay universos paralelos y tal vez en uno de ellos Zayn aún siga formando parte de la banda. Este científico se llama Stephen Hawking y supo aprovechar la oportunidad más insospechada para hacer un llamado a las niñas a interesarse por la ciencia.

Ojalá muchas niñas, les guste o no el tal Zayn, puedan sentirse atraídas por la física o por la ciencia en general. Ojalá que en su tiempo, cuando les toque llegar a sus laboratorios, sus cátedras o sus puestos de responsabilidad, los estereotipos y prejuicios que manifiesta Tim Hunt sean ya una tonta historia pasada… tan tonta y tan pasada como aquella vieja pasión adolescente por el tal Zayn." 

miércoles, 15 de julio de 2015

Red Bay revisited

Mi amigo Sergio Juanena me pasa esta mañana la referencia de este reportaje publicado en el suplemento TRAVEL del diario The Telegraph. No está de más decir que esta página web recibió el premio al mejor sitio de viajes en los años 2009, 2010 y 2012 en los Travel Press Awards.

http://www.telegraph.co.uk/travel/destinations/northamerica/canada/11642944/Red-Bay-a-corner-of-Canada-that-is-forever-Basque.html

El reportaje, firmado por Nigel Richardson, se titula: "Red Bay, un rincón de Canadá que es para siempre vasco".

http://www.telegraph.co.uk/travel/destinations/northamerica/canada/11642944/Red-Bay-a-corner-of-Canada-that-is-forever-Basque.html

En el reportaje se nos relata el descubrimiento de la historia de Red Bay y su significado.

El autor cuenta en un momento que sabe que llega a Red Bay cuando ve una ikurriña (bandera vasca) al fondo. Esta referencia me ha hecho recordar el emocionante  momento en que la Consejera del Gobierno Vasco, Ana Oregi, y la alcaldesa de Red Bay, Wanita Stone, izaron juntas en el 2013 las banderas de la UNESCO y la vasca. Con ese acto celebraban la declaración por parte de la UNESCO de Red Bay como Patrimonio Mundial. Aquí la foto que tomé de ese momento:


Red Bay es parte de la historia conjunta de vascos y canadienses. Es la primera instalación industrial de América del Norte y "el más antiguo, mayor y mejor conservado testimonio de la tradición ballenística europea" según la UNESCO. Está relacionada con los tres primeros documentos civiles de la historia de América del Norte, que son vascos. Y se trata además de una presencia que, según los indicios recabados por los historiadores más serios, parece estar marcada por la convivencia respetuosa o amigable, para los estándares de la época, con los prueblos originarios (o first nations) que habitaban esas zonas. Parece que frente a otras experiencias europeas en esa costa, esta relación se basó más en el intercambio comercial (e incluso el préstamo de palabras del euskera que quedaron en las lenguas indígenas) que en los conflictos y la violencia (ver, por ejemplo, artículos de Agustín Azkarate, Catedrático de Historia y Director de la Cátedra UNESCO de Paisajes Culturales y Patrimonio de la Universidad del País Vasco).

Todo este bagaje común debería servirnos para estrechar más lazos entre Euskadi y Canada. Lazos que nos permitan no sólo profundizar en la historia, sino hacer presente y futuro juntos en nuevas inciativas culturales, educativas, industriales y económicas en el siglo XXI, como hicieron, hace 500 años, aquellos balleneros. Red Bay debe ser la puerta de entrada a esa colaboración especial, el umbral en que vascos y canadienses nos encontramos, algo así como el porche en que nos saludamos, nos sentamos a tomar algo y a ver el mágico atardecer de la bahía, quizá avistando alguna ballena, pero no solo para hablar de pasado, sino para hacer juntos ilusionantes planes de futuro.

Y como guiño final, incluyo aquí una bandera de Canadá que hizo ayer mismo mi hijo Esteban Javier con una hoja de arce cogida en uno de sus paseos veraniegos con su abuelo:

 

lunes, 13 de julio de 2015

¿Ha llegado el momento de tener una mujer al frente de la ONU?

El Secretario General de la ONU es "nombrado por la Asamblea General a recomendación del Consejo de Seguridad" (art. 97 de la Carta de las Naciones Unidas) por un período renovable de 5 años. La elección del próximo máximo responsible de la ONU se hará el año que viene y comenzará su mandato el 1 de enero de 2017.



Según se puede leer en la página web de la ONU, la lista de los Secretarios Generales hasta la fecha es:
  • Ban Ki-moon, de Corea, desde el 1 de enero de 2007;
  • Kofi Annan, de Ghana, desde enero de 1997 hasta diciembre de 2006;
  • Boutros Boutros-Ghali, de Egipto, de 1992 a 1996;
  • Javier Pérez de Cuéllar, del Perú, desde 1982 hasta 1991;
  • Kurt Waldheim, de Austria, desde 1972 hasta 1981;
  • U Thant, de Birmania (hoy Myanmar), desde noviembre de 1961 hasta 1971;
  • Dag Hammarskjöld, de Suecia, desde de 1953 hasta su fallecimiento en un accidente de aviación en África en septiembre de 1961; y
  • Trygve Lie, de Noruega, desde febrero de 1946 hasta 1953.
Por cierto, recientemente se han hecho públicos los resultados de un informe, encargado por el Secretario General Ban Ki-moon sobre el accidente aéreo en que murió Dag Hammarskjöld y que algunos sospechan que no fue tal accidente. Para mi sorpresa, la investigación ha concluido con conclusiones bastante abiertas. El Secretario General se ha quejado ante la Asamblea de que "algunos estados miembros no han suministrado respuestas de fondo, otros sencillamente no han respondido o han mantenido el carácter clasificado de los documentos solicitados a pesar del tiempo pasado".

Pero no quería hablar yo de la muerte, fuera o no accidental, de Dag Hammarskjöld, sino de la sensación que va calando de que tal vez estemos cerca de tener, por vez primera, una Secretaria General mujer.


Teniendo en cuenta los 5 grupos regionales en que se organiza la ONU, hemos tenido secretarios generales procedentes de 4 grupos: tres Secretarios de Europa Occidental; dos del grupo Asia-Pacífico; dos de África; y uno del GRULAC (América Latina y Caribe). Así que en principio hay ciertas posibilidades de que el próximo Secretario General de la ONU proceda de la única región que no ha tenido hasta la fecha máximo mandatario: Europa Oriental
http://www.un.org/es/hq/dgacm/regionalgrps.shtml
Y ya tenemos a dos mujeres de este grupo regional muy bien posicionadas. Curiosamente las dos son búlgaras: Irina Bokova, actual Directora General de la UNESCO; y Kristalina Georgieva, actual vicepresidenta de la Comisión Europea y titular de la muy importante cartera de Presupuesto y Recursos Humanos. Son dos perfiles muy potentes. Tengo dudas cómo afectará el hecho de que sean de la misma nacionalidad y que su país deba optar, en algún momento del proceso, seguramente más pronto que tarde, por apoyar a una de las candidatas en detrimento de la otra.

Si se decidiera no respetar el turno regional, se barajan otros nombres igualmente potentes, como el de Christine Lagarde, directora del FMI; la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, que como exdirectora de ONU-Mujeres también conoce la ONU por dentro; y Helen Clark, ex primera ministra neozelendesa y actualmente la responsable del PNUD. Hay por ahí otros listados y otros perfiles, pero estos cinco nombres que comento aquí son los que me parecen más potentes o, por uno u otro motivo, más probables.

Aunque alguno me tuerza el morro ante el nombre de la "jefa de los criminales" yo diré que las 5 me parecen perfiles muy potentes y perfectamente válidos para la tarea. Son de hecho más potentes que los que tenían, en el momento de su nombramiento, la mayor parte de los Secretarios Generales habidos hasta la fecha. Las cinco mujeres citadas están además entre los 60 y los 65 años lo cual parece una edad adecuada para este mandato y está en la media de edad de los Secretarios Generales al acceder al cargo (algunos, llegaron un poco más tarde, como Boutros Boutros-Ghali que accedió al cargo con 70 años; otros algo más jóvenes, como U Thant, Dag Hammarskjöld y Trygve Lie, que fueron nombrados en la cincuentena, claro que los 50-55 años de las décadas de los 40 o 50 del siglo pasado bien pueden equivaler a los 60-65 de hoy en día).

Os remito aquí a una interesante Campaña Internacional en pro de la elección de una Secretaria General para el próximo año:

http://www.womansg.org/
Se eslogan es: Hemos tenido 8 Secretarios Generales varones y la novena debería ser una mujer. Pues sí, yo estoy de acuerdo.

The Guardian ha publicado un interesante reportaje con el título "Will the next UN secretary general be a woman?" del que, reconozco, he tomado algunas ideas y algunos datos para escribir mi post.

http://www.theguardian.com/global-development-professionals-network/2015/jul/09/will-the-next-un-secretary-general-be-a-woman?CMP=new_1194
 ¿Os imagináis la imagen de una Secretaria General de la ONU estrechando la mano de, por ejemplo, una Presidenta de los EEUU?, ¿No sería una imagen muy poderosa y con efectos en la lucha por la igualdad y contra los estereotipos, los prejuicios, la discriminación y los techos de cristal? Es una imagen que parecía muy lejana hace bien poco y que tal vez la podamos ver en año y medio...

 
Y para terminar os cuelgo una foto de la que The Guardian apunta como una de las candidatas con más posibilidades, Irina Bokova, con el alcade de mi pueblo, Imanol Landa, durante su visita al Puente Bizkaia en visita oficial organizada por UNESCO Etxea - Centro UNESCO del País Vasco en 2010.
 

viernes, 10 de julio de 2015

Fotos que cuentan una historia. Otra forma de mirar el periódico.

Hace un par de días os hablaba del libro de Alain de Botton que estoy leyendo: The News.

Este libro tiene un capítulo muy interesante sobre la fotografía en los periódicos. Creo que gracias a esas páginas he aprendido a mirar el periódico de otra forma.

Y me he puesto a prueba: en el vuelo Rabat - París de ayer, 9 de Julio, he tomado dos periódicos con intención de fijarme de manera especial y nueva en las fotos. He tomado Le Monde y El País.

En el libro Alain de Botton diferencia dos géneros de fotos. Las fotos de corroboración, que simplemente tienen por fin acreditar lo que la noticia dice. Por ejemplo, si la noticia dice que Obama ha dado una rueda de prensa sobre tal cuestión, la foto es de Obama dando la rueda de prensa, tras el atril con el águila del sello presidencial y con el fondo de siempre, una foto como la que hemos visto cientos. El otro género estaría constituído por las fotografías de revelación que no sólo tienen por objeto respaldar lo que la noticia nos dice, sino que nos añade cierto conocimiento o cierta perspectiva nueva o nos cuentan una historia complementaria a la de la noticia.

Con estas pistas miro los dos periódicos que os comentaba.

El País lleva a primer una foto potente. Una persona, que podemos suponer es un broker chino, se tapa la cara para no ver el desastre que tiene detrás. Diría que es una buena foto que gana en protagonismo al titular: "Las bolsas chinas agudizan su crisis."


Le Monde lleva a su portada una foto no menos potente, pero más poética o mejor dicho, dramática en el sentido literal de la palabra, ya que hablamos del estreno de Ricardo III de Shakespeare en el festival de teatro de Avignon. La foto tiene una fuerza innegable, solo con verla uno desearía estar sentado en el teatro viendo la obra:


Le Monde firma la foto de una forma visible, con nombre y apellido del fotógrafo. El País, más en pequeño, únicamente refiere a la agencia de prensa.

Pero vayamos a un tema común para poder comparar mejor el distinto tratamiento visual de una misma noticia: el inevitablemente tema de Grecia. Veamos las fotos que lo ilustran en ambos casos.

El País nos informa de que Tsipras ha intervenido ante el Parlamento Europeo. La foto que se acompaña es, siguiendo la clasificación de Alain de Botton, claramente de corroboración. No termino de ver en la foto, ni en el gesto del protagonista ni en las actitudes de quienes escuchan, gran cosa que me añada nada a la información escrita. El hecho de que en la edición en papel del periódico la foto aparezca en blanco y negro la hace, si cabe, más gris, más anodina. Tras verla podríamos decir, vale, es vedad que Tsipras ha hablado ante el Parlamento Europeo, ¿y?:


La siguiente página en el mismo periódico nos habla de que la crisis llega a la sanidad griega ("Auge y caída desde los pasillos de un hospital") y para ello utiliza esta foto (en blanco y negro en la edición impresa) :


No sé si la foto es buena o mala, pero en el pie de foto se nos dice que es de enero. En ella se ve a una persona que podría estar donando sangre, por poner, o recibiendo un tratamiento de diálisis. Nada en la foto nos dice algo sobre la crisis en el sistema sanitaria griego. Podríamos estar en cualquier sala de cualquier centro sanitario de cualquier país europeo, salvo si uno se fija con detalle en la grafía de los carteles. No sé cómo calificar esta foto, pero nos corrobora que en enero existían centros sanitarios en Grecia, no más.

Le Monde titula su página 2 "L'ultimatum des Européens à la Grèce" y la foto, en gran tamaño y a todo color en la edición impresa es, a mi juicio, muy narrativa:


El político francés Michel Sapin sale de una sala de reuniones con todo su equipo o quienes parecen haber tomado parte en la reunión. En la sala queda solo con sus papeles el Ministro de Finanzas griego. La imagen habla por sí sola. Parece hablarnos de los intentos negociadores franceses que se agotan, un Sapin que se va llevándose consigo a todos, dando ya la espalda al lector, sin volverse a darnos la última oportunidad. El griego queda solo mirando al suelo o al infinito, como triste, como abandonado. El cartel, con una flecha, indica Grecia. Puedes estar o no de acuerdo con la lectura que hago de la foto, pero tienes que reconocer que la foto nos cuenta toda una historia.

La siguiente página nos habla de los intentos franceses por buscar un acuerdo: "Hollande à la recherché d´un impossible consensus". La foto que se incluye es ésta, de nuevo grande y en color:


Hollande y Tsipras hablan no en una sala, sino en los pasillos de un edificio de oficinas bruselense. El lenguaje corporal es intenso, las manos también hablan o tal vez se vayan a estrecharse o lo acaban de hacer antes de despedirse... Ya no queda nadie en el pasillo todos se van , solo queda algún colaborador... sin embargo los dos mandatarios apuran la negociación hasta el último segundo buscando un acuerdo que el diario estima imposible... Al fondo vemos a los miembros de los equipos dándonos la espalda, corriendo, llegan tarde a algo, a una reunión, al aeropuerto, o tal vez a una rueda de prensa en la que cientos de fotógrafos tomarán inanes fotos de corroboración mientras que los mandatarios apuran las últimas posibilidades de acuerdo y Jean Claude Coutausse nos cuenta toda una historia en una centésima de segundo.

No te pido que estés de acuerdo con la historia que yo leo en estas fotos, pero sí debes reconocer que las fotos nos cuentan una historia, nos dan más información, nos dicen algo adicional a la información escrita.

Si hemos dicho que las fotos de El País parecen fotos de corroboración, estas dos fotos de Jean Claude Coutausse en Le Monde merecen "interrumpir la lectura del artículo para contemplar la imagen que lo acompaña por tanto tiempo como podríamos dedicar a estudiar una pintura en un museo -treinta segundos, por decir algo, o aún más- con la esperanza de aprender algo nuevo y distinto" (Alain de Botton, The News, pág. 122). ¿No te parece?

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10154049255042222


Las dos fotos de Coutausse demuestran que incluso en un gris edificio de Bruselas, mientras la mayoría de  fotógrafos esperan el momento de los posados y las declaraciones, se puede hacer un reportaje fotográfico de gran nivel que nos cuente una historia y nos muestre cosas importantes que no conocíamos.

martes, 7 de julio de 2015

El periodismo de la pifia.

No. Reconozco que yo no había oído hablar del gaffe journalism, ¿y tú?

Te ahorro la consulta al diccionario: lo podríamos traducir por periodismo de la pifia, o periodismo de la metedura de pata, o del despiste o del error tonto.

Lo acabo de descubrir en el libro "The News. A User's Manual" de Alain de Botton (creo que todavía no está traducido al español).

Bueno, ya sé que leer a Alain de Botton no es tan serio como leer a Heidegger o Witgenstein, pero en fin, yo debo reconocer que me gusta su mezcla de sentido común, elegancia expositiva, efectiva brevedad, aparente sencillez y humanismo puesto al día.

Pero lo que quería compartir aquí era esto del journalistic gaffe, porque me ha parecido de mucha actualidad.

En las páginas 63 a 65 dice algo así como:

"hablamos del auge de una bien conocida forma de escapismo alternativo a la verdadera investigación periodística: el periodismo de pifias.

Una pifia periodística es algo que una persona relevante dice de forma initencionada o en un lapsus momentáneo que -todo el mundo lo sabe- en ninguna forma refleja lo que de verdad piensa y aún así las periodistas se lanzan sobre él negándose a dejar pasar la pieza.

La pifia es perseguida por los medios no porque nadie crea sinceramente que su denuncia conduzca a una mejora de las políticas o de las conductas. La pifia simplemente facilita una ocasión para el escanio (...) Detrás de este periodismo de pifia descansa la impotencia del periodista (...) que carece del poder o de la paciencia (...)

Pero el único objetivo honesto de desenterrar y publicitar un error debería ser combatir su repetición (...) Por muy satisfactorio e importante que pueda ser abatir al poderoso, las investigaciones periodísticas deberían tener un objetivo sutilmente diferente y no siempre coincidente: el deseo de mejorar las cosas."

Cuando veo cómo politicos, contertulios, periodistas o ciudadanos muerden en la jugular de quien ha metido la pata con una declaración desafortunada y no la sueltan aún cuando esté claramente cogida fuera de contexto y obviamente malinterpretada, siento que se hace trampa (sea la víctima de mi cuerda o de cualquier otra: me da igual si la víctima es de la troika o del gobierno griego; si es del PP o de Podemos).

Estamos dispuestos a perdonar los deslices de los nuestros pero condenaremos cual torquemadas inmisericordes las pifias ajenas. El problema no es que se sea cruel o injusto, con ser esto malo, sino que se sabe bien que se hace trampa y aún así se insiste.

Hagamos un trato, por favor: evitemos todos esta conducta justiciera y tramposa.

Hasta ahora no sabía como referirme a ese fenómeno. Ahora ya lo sé: gaffe journalism o periodismo de la pifia. Gracias Alain por darme en el nombre de la cosa.