jueves, 21 de septiembre de 2017

El otro referendum (Kurdistán iraquí)

Hoy escribo en El Correo y en el Diario Vasco sobre "otro referéndum". Intento explicar el complicado escenario del proceso en el Kurdistán Iraquí y califico la situación de dilema. Ver más abajo el texto completo.


El artículo fue escrito antes de que la Alta Representante de la Unión Europea para la Política Exterior y Política de Seguridad, Federica Mogherini, estableciera ayer mismo la posición oficial europea:

     "A referendum on independence has been announced by the Kurdistan Regional Government for 25 September 2017. 
      The European Union reiterates its steadfast support for Iraq's unity, sovereignty and territorial integrity. Unilateral actions, such as the proposed referendum, is counterproductive and must be avoided.
      The EU recognises there are outstanding issues between Erbil and Baghdad that need to be resolved. This should be done through a peaceful and constructive dialogue leading to a mutually agreed solution based on the full application of the provisions of the Iraqi Constitution. The EU welcomes the UN initiative to facilitate a dialogue and offers its support to such a process if requested."

En mi versión (no he encontrado traducción oficial) sería algo así como:

"La Unión Europea reitera su firme apoyo a la unidad, soberanía e integridad territorial de Iraq. Acciones unilaterales, tales como el referéndum propuesto, son contraproducentes y deben evitarse.


"La UE reconoce que hay asuntos pendientes entre Erbil y Bagdad que deben resolverse. Esto debe hacerse a través de un diálogo pacífico y constructivo que lleve a una solución mutuamente acordada basada en la plena aplicación de las disposiciones de la Constitución iraquí. La UE da bienvenida a la iniciativa de la ONU para facilitar un diálogo entre las partes y ofrece su apoyo de la UE a este proceso si este apoyo es solicitado".

Quien lea en mi artículo mis comentarios sobre la posición norteamericana, entenderá bien porqué esta posición europea me parece demasiado parcial y un poco cínica. Una repuesta demasiado plana ante un dilema complejo.


Y ahora la foto del artículo y el texto más abajo:


 http://www.diariovasco.com/opinion/referendum-20170921223646-nt.html 






El otro referéndum





Hay un referéndum que se celebrará (o no) en Cataluña el día 1 de octubre. Hay otro que tendrá lugar (o no) en el Kurdistán iraquí sólo unos días antes, el 25 de este mes. Entre ambos procesos hay enormes diferencias de todo orden, pero también algún curioso paralelismo.





El Kurdistán, usted lo sabe bien, se encuentra en Asia Occidental, en la encrucijada de 4 países clave del Oriente Próximo: Iraq, Irán, Turquía y Siria. No parece un lugar fácil para vivir, pero los kurdos han resistido en la zona lo indecible, casi milagrosamente, sin perder su identidad. Kurdistán ha vivido dos tentativas de independencia que terminaron ambas en aborto. La primera fue un espejismo. El Tratado de Sèvres, al terminar la Primera Guerra Mundial, reconocía la independencia de la parte turca del Kurdistán. Pero este acuerdo no llegó a entrar en vigor y el Tratado de Lausanne que lo sustituyó renunció al proyecto. El segundo ensayo tuvo lugar en la zona iraní, tras la Segunda Guerra Mundial, al amparo de la Unión Soviética y con la denominación de República de Mahabab. Pero los soviéticos abandonaron el experimento y el territorio de la malograda república fue a los pocos meses reincorporado a Irán.





Las penalidades del pueblo kurdo han sido terribles. Uno de los momentos más duros fue el ataque con armas químicas en la ciudad de Halabja, en el Kurdistán iraquí, perpetrado en 1988 por Sadam Hussein y Alí el Químico, en el que murieron unas 5.000 personas. Ambos pagaron el crimen con la horca. Ahora, 30 años después, el papel clave jugado por los militares kurdos -y las valientes milicianas- en la lucha contra el Estado Islámico ha fortalecido sus posiciones militares y políticas.





El caso es que este verano las autoridades de la región kurda de Iraq han convocado un referéndum de autodeterminación. Los límites de la región están claros en el norte y por el este, marcados por las fronteras con Siria, Turquía e Irán. Pero por el oeste hay territorios en disputa con otras regiones de Iraq, situación que dificulta cualquier negociación. La importante y rica ciudad de Kirkuk, por ejemplo, está en juego.





Este referéndum no cuenta con el acuerdo ni la autorización de Bagdad. El parlamento iraquí, en votación de hace unos pocos días, ha resuelto considerar el referéndum como inconstitucional y llama al gobierno a "tomar las medidas necesarias" para impedir el proceso. A los pocos días el Parlamento regional kurdo iraquí ha respondido, en un retador juego de legitimidades y soberanías, apoyando el referéndum y desobedeciendo a la capital.





En este contexto la celebración (¿resulta aquí celebración la mejor palabra?) del referéndum se dificulta y, en caso de celebrarse, sus efectos pueden complicar una situación regional ya de por sí muy convulsa.





Iraq no permitirá el referéndum ni aceptará sus resultados, si llegara a celebrarse. Turquía e Irán, ambos con zonas kurdas, no van a reconocerlo tampoco. Estados Unidos pide paciencia y posponer el proceso, temiendo que el conflicto desestabilice aún más la región y debilite la lucha contra el Estrado Islámico, en la que los y las militares kurdos han jugado tan bravo papel.





Para complicar un poco la vida a los amantes de los esquemas binarios en blanco y negro, Israel se cuela en el proceso como su único apoyo en la zona. El Presidente Netanyahu ha afirmado que “Israel apoya los legítimos esfuerzos del pueblo kurdo para lograr un Estado propio”.





Se me ocurren poco casos tan claros como el kurdo que merezcan un reconocimiento internacional como sujeto de un ejercicio de autodeterminación. La posición de la mayoría del pueblo kurdo es favorable no sólo al referéndum, sino también a la independencia. Aunque también hay diferencias internas, problemas serios de corrupción y rivalidades familiares por el control.





El momento es malo para un referéndum, es cierto, pero siendo honesto tampoco se me ocurre qué otro tiempo podría ser mejor, si nunca hay voluntad política, ni la va a haber. Posponer el proceso, sin un plan concreto, como propone los Estados Unidos, no es más que exigir al más débil que renuncie a sus demandas legítimas. No es equilibrado afirmar que el referéndum unilateral creará inestabilidad, sin añadir al tiempo que la negativa previa a cualquier forma de acuerdo es, cuando menos, igualmente responsable. Pero seamos realistas, sin acuerdo con Bagdad y sin apoyo regional, el futuro del proceso parece muy poco prometedor.





Hay quien espera un acuerdo de última hora avalado por los Estados Unidos, o quizá por la propia ONU, que permitiera el retraso del referéndum con dos condiciones: fecha cierta para convocarlo de nuevo de manera acordada y resultado vinculante. No sería mala solución, pero parece harto improbable.





No sé ustedes, pero yo veo aquí un dilema. Y un dilema, por definición, tiene difícil solución porque todas las opciones tienen sus pros y sus contras. Ante un dilema, si alguien cree tener una respuesta clara y categórica, es que o bien el asunto no era realmente de un dilema o bien no lo ha pensado suficiente.





No, no quería yo hablar de Cataluña, sino del Kurdistán. A pesar de las infinitas diferencias, alguna analogía podría caber, pero no haré comparaciones. Este artículo termina aquí. Lo que no podrá negarme usted es que en los próximos días, en los ratos que las noticias de Cataluña lo permitan, merece la pena dedicar también un poco de atención a este otro referéndum.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Diálogo Colombia - Comité DESC

Esta mañana hemos terminado el diálogo entre la delegación de Colombia y el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que se ha celebrado entre la tarde de ayer, día 19, y hoy, día 20.


No pretendo aquí hacer un resumen de este intenso proceso lleno de información importante, sino compartir únicamente un par de claves y además, a efectos de transparencia, compartir los asuntos por los que yo he preguntado, siendo éstos una mínima parte obviamente de todos los trabajados en este diálogo.


PRIMERO quiero decir que la delegación de Colombia, encabezada por la Embajadora Beatriz Londoño Soto, el Viceministro de Participación e Igualdad de Derechos, Luis Ernesto Gómez, y el Director de Derechos Humanos, Álvaro Sandoval Bernal, ha sido amplia, con equidad de género, y, sobre todo, de una altísima competencia profesional. La jefa de la delegación ha sabido dirigir el equipo con mucha eficacia y elegancia.


De izd. a dcha. Maria Garai, Carmen Celina Arévalo y Maja Andrijasevic-Boko, de la Secretaria de la OHCHR; Maria Virgina Bras Gomes, Presidenta del Comité DESC; y la Embajadora Londoño, Álvaro Sandoval, y Luis Ernesto Gómez. 


SEGUNDO, ha habido una presencia y una participación alta y de gran calidad por parte de las ONGs colombianas. El Comité DESC facilita diversos momentos y espacio para el diálogo con las ONGs. En este caso, además de los encuentros privados con distintos miembros, tuvimos dos momentos de trabajo entre las ONGs y el Comité. El primero, oficial, en la sesión de apertura, abierta al público y retransmitida por internet por la página web de la ONU:


Sesión con las ONGs
El segundo, privado, cerrado y confidencial, en el tiempo de la comida entre las sesiones públicas de la mañana y la tarde:


Sesión privada con ONGs colombianas.
Sin el aporte de las ONGs locales nuestro trabajo tendría mucha menos información, calidad, acierto e impacto.


TERCERO, Colombia vive un momento clave de su historia con un proceso de paz que llena de esperanza el futuro del país. Por eso nuestro Comité está especialmente comprometido en aprobar y publicar un documento final de Observaciones Finales y Recomendaciones que sea equilibrado, actual, pertinente y útil tanto para el gobierno (éste y el que venga), el parlamento y el poder judicial, así como para la sociedad civil, los defensores de derechos humanos y las víctimas. Ojalá nuestro documento pueda ser un instrumento útil en este importante proceso de paz.


Dirigidos por mi buen amigo y hábil experto y diplomático, el brasileño Renato Ribeiro Leao, como relator que es para Colombia, estoy seguro de que sabremos aprobar un documento de calidad.


CUARTO. Los temas por los que yo me he interesado (arts. 13 al 15 del Pacto):


Derecho a la Educación:
- Desequilibrio mundo rural, mundo urbano;
- Calidad y profesorado: formación y consideración laboral y salarial;
- Lenguas minoritarias en educación, enseñanza de lenguas indígenas y enseñanza en lenguas indígenas.


Derechos Culturales:
- El Auto 004 de 2009 de la Corte Constitucional reconocía 34 pueblos indígenas en peligro extremo de desaparición física y cultural. El Auto 382 de 2010 añadía un nuevo pueblo. En el 2013 eran ya 36 pueblos. La Corte solicitaba unos Planes de Salvaguarda Étnica. Me he interesado por la situación de estos planes.
- Me he interesado por la discriminación de los pueblos afrocolombianos o afrodescendientes, y de los afrochocoanos entre ellos, con los que trabajé hace ya casi 20 años, con la Diócesis de Quibdó.


Derecho a la Ciencia:
- Me he interesado por el acceso de la mujer al ejercicio de la investigación científica profesional. Los datos de Colombia (37'6% de investigadoras) es inferior a la media regional (44'7%), según los datos de la UNESCO. Hay margen de mejora.
- Por fin, no me dio tiempo a decirlo, pero quería haber incluido la cuestión del acceso a internet, puesto que, si bien Colombia tiene muy buenos datos medios de acceso, sin embargo la brecha entre el mundo rural y el mundo urbano es de las mayores de la región.    


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NOTA PERSONAL: ¿Cómo no acordarme, hablando del Atrato, de mis queridos y admirados Íñigo y Jorge Luis, a los que quitaron allí unas vidas generosas y preciosas? 18 años después, os echamos aún de menos. El corazón se me encoge aún al recordarles. Nada que diga o haga será nunca suficiente homenaje.

lunes, 18 de septiembre de 2017

CAMBIOS EN LA UNESCO (1)





LA DIRECTORA SALIENTE


Irina Bokova fue elegida Directora General de la UNESCO en noviembre de 2009. Cuatro años después, en noviembre de 2013, fue reelegida para un segundo mandato y es ahora, en noviembre de 2017, que la Conferencia General de la UNESCO deberá elegir una nueva persona para liderar la institución, que sería la undécima desde la creación de la organización con su primer presidente, Julian Huxley.


No es fácil hacer una valoración del mandato de la Sra. Bokova. A falta de fuentes más solventes a las que remitirme, os puedo dar mi impresión personal y, lo reconozco, muy subjetiva.





Fuimos muchos los que recibimos inicialmente su nombramiento con cierta desconfianza. Era una mujer formada y crecida en el corazón del aparato diplomático soviético. Su formación era impecable y su competencia lingüística altísima, dominando varias lenguas oficiales de la ONU con soltura (ruso, inglés, francés, un español más que aceptable...). Sin embargo su tradición nos hacía desconfiar de que pudiera ser la persona abierta a la participación social y democrática que los tiempos requerían.


El hecho de que fuera la primera mujer al frente de la UNESCO creaba, sin embargo, ciertas expectativas positivas. Sus primeros pasos fueron esperanzadores. Tras el dinamismo activista y creativo de Federico Mayor Zaragoza (1987-1999), vino el mandato funcionarial y un tanto anodino de Kōichirō Matsuura (1999-2009). La búlgara podía parecer un razonable equilibrio entre ambas orientaciones tan diferentes.


Irina Bokova hizo su primera visita oficial a España invitada por un Centro UNESCO no gubernamental, en Centro UNESCO del País Vasco, dedicando dos días a los actores no gubernamentales de la UNESCO en el País Vasco. En aquella visita fue muy profesional y cercana. Nos causó muy buena impresión.


Eso le creó algún problema diplomático, ahora me siento ya libre para contarlo, y posteriormente hizo su segunda visita como Directora General a España a la capital, ya invitada por el gobierno de España, en medio de un debate un poco cansino y vacío sobre si era la primera o la segunda visita oficial (otro día podremos hablar, si interesa, con más detalles sobre esas curiosas anécdotas diplomáticas).


Pero me temo que Irina Bokova no ha tenido suerte con el momento que le ha tocado. En principio le han tocado 8 años de crisis, de recortes presupuestarios, de cierre de proyectos, de reducción general de contribuciones extrapresupuestarias por parte de muchos países y el incumplimiento de los compromisos financieros ordinarios de no pocos de ellos. Para complicar la cosa, cuando todavía no había terminado de asentarse en su cargo, le llegó la gravísima crisis provocada por la entrada de Palestina a la organización y el consecuente boicot de los EEUU. Un lastre político y financiero del que la organización no ha podido aún rehacerse.


En estas circunstancias es difícil pedir a nadie algo más que mantener el barco a flote. Y eso parece que lo ha hecho. Pero querríamos haberle pedido más. Irina Bokova no ha tenido la genialidad o la grandeza de aprovechar la adversidad para renovar la institución, para adaptarla al siglo XXI, para renovar los equipos y los enfoques, para agilizar la estructura y modernizar. Si bien es cierto que la UNESCO ha sabido estar en los ODS más y mejor que en los ODM, en los que Matsuura estuvo desaparecido, tampoco ha tenido Bokova la visión o la capacidad para hacer de la UNESCO ese referente intelectual y moral de la ONU, independiente, ágil, valiente, innovador, joven, fresco y despierto, que todos quisiéramos.


Algunas de las mejores cosas de la UNESCO han venido en este tiempo de la sociedad civil: de las cátedras, de las reservas, de los bienes declarados patrimonio, de los geoparques, de los centros como UNESCO Etxea (el Centro UNESCO del País Vasco), que sigue, 25 años después, a pesar de las dificultades económicas de los últimos años, como uno de los mejores ejemplos de la alianza entre la sociedad civil y la UNESCO, gracias al liderazgo de sus actuales directora, Aran Acha, y presidente, Guillermo Dorronsoro, tras 15 años de mandato como presidente del gran Ruper Ormaza, al que la UNESCO, la sociedad vasca y yo mismo tanto debemos.


Habría sido deseable que Irina Bokova hubiera sabido dejarse apoyar más y mejor por esta fuerza de la sociedad civil. Pero me temo que no ha sabido equilibrar el necesario refuerzo de las comisiones nacionales (oficiales) con el apoyo y respaldo al papel independiente y diferenciado de la sociedad civil no gubernamental. La búlgara podría haber hecho más y mejor al respecto. La sociedad civil de la familia UNESCO no sale fortalecida tras sus 8 años y no creo que sea algo menor en su contra.




EL PROCESO
El proceso de elección de los máximos responsables de los organismos internacionales, la ONU incluida, eran hasta hace 10 años un proceso oscuro y controlado secretamente por las grandes potencias. En la última década se han dado pasos de cierta transparencia y apertura. Los procedimientos y las candidaturas se conocen con antelación y hay exámenes públicos de propuestas y capacidades.


En este caso tenemos presentadas 9 candidaturas. 6 hombres y 3 mujeres.


Si nos atenemos al principio de rotación geográfica tan querido por la ONU, parece que tocaría un mandato del mundo árabe. Y no es casual que varios de los candidatos sean de ese ámbito geográfico o cultural: tenemos un catarí, un iraquí, una libanesa, una egipcia y casi estoy tentado de incluir en este grupo a la candidata francesa, pues, aunque nacida ya en Francia, tiene orígenes familiares de Marruecos, donde vivió de niña. Serían por lo tanto 2 (o 3, como usted prefiera) candidatas mujeres y dos hombres.


¿Cómo quedará la cosa? Ni idea, y dado mi nefasto historial como pronosticador de resultados (desde el Brexit a Trump, pasando por el referéndum en Colombia o la elección nuevo Secretario General de la ONU, ¡son 4 fracasos en poco más de un año!), en este caso me ahorraré pronósticos y ridículo. Pero seguiré de cerca el asunto y, si os interesa, seguiré informando.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Lanzamiento Cátedra UNESCO Derechos Culturales en la Universidad Copenhague

Esta semana he tenido la enorme fortuna de poder participar en los actos de lanzamiento de la Cátedra UNESCO de Derechos Culturales en la Universidad de Copenhague.


 http://jura.ku.dk/english/calendar/2017/official-launch-of-new-unesco-chair/
Official Launch of New UNESCO Chair in
Cultural Rights to Professor Helle Porsdam



Fue el jueves 14. Por la mañana y la tarde impartí un taller cerrado sobre el Derecho Humano a la Ciencia a un muy selecto grupo de 14 profesores de universidades nórdicas (Copenhague, Karolinska Institute, Aalborg, Aarhus, además del Danish Institute for Human Rights), suizas (Zúrich y Friburgo) y americana (Harvard).


Ya al atardecer se celebró el evento oficial, presentado por el Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Copenhague, Jacob Graff Nielsen, y el Secretario General de la Comisión Danesa de la UNESCO, Jens Dalsgaard. Tras su intervención impartí una conferencia sobre "Derechos Culturales y Derecho Humano a la Ciencia", seguido de la flamante directora de la nueva Cátedra, Prof. Helle Porsdam, que habló también de Derechos Culturales.







El evento terminó con una conversación sobre esta cuestiones en la que participamos ambos ponentes junto Sebastian Porsdam Mann, Investigador Posdoctoral del Center for Bioethics, Harvard Medical School.


sábado, 16 de septiembre de 2017

Sobre crisis rohingya


Hoy en mi columna #MirarHaciaOtroLado, que publican DEIA y NOTICIAS DE GIPUZKOA, escribo sobre el grave problema rohingya en Myanmar y añado algún comentario personal sobre la figura de mi otrora admirada Aung San Suu Kyi.


Foto de Miguel Candela publicada en 5W junto a un reportaje de Zigor Aldama


Foto de Danish Siddiqui que publica La Vanguardia





Miedo y guerra de una Nobel de la Paz




Con una dureza que en Naciones Unidas se emplea sólo para los grandes horrores, el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, inauguró esta semana el Consejo de Derechos Humanos denunciando los crímenes contra el pueblo rohingya en Myanmar.


La máxima autoridad mundial en Derechos Humanos empleó expresiones que su oficina, llena de expertos juristas y diplomáticos, cuida mucho en usar, por sus graves consecuencias, si no quiere, como parece el caso,  enviar advertencias de muy serio alcance. El Alto Comisionado habló de “ataque sistemático contra la comunidad rohingya que podrían posiblemente considerarse como crímenes de guerra, si así lo estableciera un tribunal”. Es una denuncia y es un aviso.


Dado que las pruebas son numerosas y llegan de fuentes solventes, la negativa de Myanmar a aceptar la entrada a la zona de observadores internacionales sólo puede hacer aumentar la convicción de que estamos “ante un ejemplo de libro de limpieza étnica”.


La situación del pueblo rohingya en Myanmar nunca ha sido fácil. Son un pueblo de religión musulmana en un país mayoritariamente budista. Tienen lengua y tradiciones culturales propias. Algunos estudiosos indican que podrían habitar esa zona de la actual Myanmar ya desde el siglo XV, pero el gobierno de Myanmar los considera gente llegada de Bangladesh mucho más recientemente, durante el mandato británico. Desde los años 60 el gobierno busca su salida del país a cualquier precio y les niega la ciudadanía y el acceso a documentación.


El 25 de agosto un grupo armado rohingya atacó diversos puestos policiales. La respuesta del ejército no se hizo esperar. A día de hoy son ya 270.000 personas las que han llegado a Bangladesh huyendo de masacres, quema de poblados y asesinatos. Decenas de miles permanecen atrapados en Myanmar sin poder salir. La reacción es desproporcionada y contraria a derecho.


El gobierno ha afirmado que solo dejará volver a sus tierras a los rohingyas que puedan acreditar su nacionalidad, lo cual resulta una prueba cínica y diabólica, puesto que se les ha negado la documentación durante décadas.


El gobierno de Myanmar está encabezado por la Premio Nobel de la Paz Anug San Suu Kyi, por cuya liberación como presa de conciencia tanto trabajamos en su día los socios y colaboradores de Amnistía Internacional. En 1991 recibió el Premio Nobel de la Paz. Ha escrito poemas y ensayos llenos de valor, belleza y valores de paz y derechos humanos.


Hace años que se venía hablando de su insensibilidad ante la discriminación del pueblo rohingya, pero yo no me esperaba que se convirtiera en una de las responsables de un drama semejante. Las excusas de su gobierno denunciando manipulación de la información por parte de la comunidad internacional no tienen suficiente credibilidad. ¿Qué ha pasado para que esta mujer que fue modelo para los defensores de derechos humanos haya degenerado hasta liderar semejante crimen?


Myanmar está de tal forma dominado por el ejército que el gobierno es incapaz de controlarlo o siquiera criticarlo. Pero le cabe la salida de dimitir y denunciar. Hay quien defiende que además entre la población de Myanmar la causa rohingya despierta tan poca simpatía que resultaría suicida mostrar alguna sensibilidad o reparo.


Hace años Aung San Suu Kyi escribió. “No es el poder lo que corrompe. Es el miedo. El miedo a perder el poder”. Me resisto a aceptarlo, me duele, pero tal vez ella me haya dado la respuesta a mi pregunta.

lunes, 28 de agosto de 2017

Me acabo de hacer socio de 5W

Me acabo de hacer socio de 5W.




5W es un proyecto/revista/web/comunidad de periodismo internacional. Me gustaría explicar porqué me he hecho socio. No quiero dar lecciones a nadie, sólo contar mis razones.


Desde su nacimiento, hace ya un par de años, sigo el proyecto de 5W. Es una empresa compuesta por un grupo de nueve profesionales especializados en periodismo internacional: enviados especiales, fotógrafos y escritores. Algunos tan conocidos como Mikel Ayestaran o Xavier Aldekoa. El nombre hace referencia a las míticas 5 preguntas a las que el periodismo debe responder:  who, what, where, when & why.


Estos periodistas, que andan entre los treintaytantos y los cuarentaypoquitos, han apostado por hacer un proyecto de periodismo independiente y de calidad, con imagen y textos cuidadísimos, de autores que están sobre el terreno, hablan con la gente, saben mirar, saben leer y saben transmitir con conocimiento, sin dogmatismos ni maniqueísmos, realidades que son muy complejas y no reductibles a una simplista peli de buenos y malos. Hay fotos que son auténticas obras de arte, otras son impactantes, otras cuentan una historia o retratan una persona o una étnica o un país. Estos periodistas recorren los caminos y ven el dolor o la grandeza o la curiosidad, son capaces de toparse con gente interesante, actores, testigos o víctimas, y nos traen con respeto sus historias para que cada uno vayamos completando nuestro propio puzle, nuestra propia visión, sin necesidad de tutores que nos den las conclusiones preconcebidas en papilla.


 https://www.revista5w.com/ 


El periodismo de calidad es un elemento imprescindible en una sociedad democrática. Sin periodismo de calidad es mucho mas difícil que los ciudadanos podamos ir creando nuestro criterio con un mínimo de fundamento. Si nos alimentamos sólo de noticias de agencia mil veces copiadas y reproducidas y vueltas a copiar y reproducir, adquirimos un conocimiento de titulares, limitado y muchas veces conducido por intereses políticos o económicos. Pero, peor aún, si nos alimentamos de lo que las redes sociales, sin conocimiento, sin rigor, sin responsabilidad, sin calidad, nos suministran, terminamos dando por buena cualquier cosa que confirme nuestros prejuicios, nos limitaremos al escándalo de turno, a la denuncia sin futuro, a la crítica sin proyecto.


En tiempos de la postverdad el periodismo de calidad es necesario y es responsabilidad de todos hacerlo posible. Y sin embargo nos hemos acostumbrado a no querer pagarlo. Leemos el periódico en el bar y pagamos el café y al camarero, pero no al fotógrafo que ha sacado la imagen o al periodista que ha escrito la crónica o al pensador que ha escrito el artículo de opinión con que untamos el café. Lo lógico será que el café sea cada vez mejor y el periodismo cada vez de menor calidad. Es fácil indignarse al saber las miserias que los medios pagan por las crónicas de periodistas que andan por el mundo con la mochila, la libreta de notas y el portátil, o las fotos, o los artículos de opinión. Es fácil culpar a los grandes medios. Pero nosotros, como consumidores, también mandamos con nuestro dinero, nuestra compra, nuestra muestra de interés, nuestro tiempo.


Pero lo peor de todo es que nos costará darnos cuenta esa pérdida de calidad si perdemos el gusto por el tono mesurado, por la idea fina, por el argumento original y bien construido, por la historia bien contada, con tiempo y saber hacer. Nos dará todo igual porque buscaremos el trazo grueso, el lugar común, el escándalo fácil, la polémica más tonta que será sustituida mañana por otro escándalo más tonto, pero mayor, porque necesitamos aumentar cada día la dosis de falsa polémica para mantener el efecto de impostada indignación. Nos creemos que así desafiamos al sistema y a los poderosos, pero es todo lo contrario: lo que verdaderamente puede desafiar el sistema sólo puede ser el rigor, el conocimiento compartido entre diferentes con tiempo y esfuerzo, el respeto a la opinión distinta, la profesionalidad y la calidad de conocimiento, la fiabilidad y la responsabilidad. Lo demás es circo y espectáculo. Me da lo mismo que se refiera al conflicto árabe-israelí, a la corrupción o al tráfico de armas internacional: si sólo nos interesa el escándalo descontextualizado, la denuncia sin comprobación o el argumento más ruidoso, contribuimos a la confusión y al mantenimiento de lo que creemos denunciar.


Para ir más allá necesitamos periodistas profesionales y pagados dignamente, no becarios que copien noticias pescadas de otros medios, por un extremo, y locutores estrella, por el otro. Necesitamos rigor y cocina a fuego lento. Necesitamos gusto por el lenguaje y por la imagen. Necesitamos educar el argumento y la idea. Necesitamos medios de calidad. Necesitamos profesionales, artistas y artesanos.


Y sólo hay una forma de conseguir medios de calidad que paguen dignamente el trabajo que lo merece y que lo hagan así posible: pagar por lo que decimos valorar, no esperar que nos venga del cielo, no esperar que el estado lo pague todo, no esperar que la publicidad obre el milagro de separar el grano de la paja. Hay que participar.


Nos cuesta aportar en proyectos culturales. Pero si no hay cultura independiente, sino hay iniciativas que se arriesgan (librerías, salas de exposiciones, revistas, salas de conciertos, grupos de teatro, lo que sea), si no hay sociedad que premia o sostiene esas iniciativas, no hay democracia realmente participativa y nos limitamos a los codazos para llegar primero a la ventanilla de la administración de turno.


Desde su creación, hace un par de años, he retwiteado bastantes cosas de 5W, incluidas sus campaña de socios o micropatrocinio, e incluso me había hecho eco aquí, en mi blog, de algunas de sus cosas. Pero no había dado el paso de poner algo más. Este verano, tras la lectura de Hijos del Nilo, de Xavier Aldekoa, y de Oriente Medio, Oriente Roto, de Mikel Ayestaran, ha llegado el momento de aportar mi granito de arena y me hecho socio de este proyecto, para así apoyar el periodismo internacional de calidad hecho por gente de mi generación (bueno, vale, lo reconozco, yo soy un poco menos joven, pero no mucho) y mi entorno geográfico y cultural. ¿Tiene sentido lo que digo?


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Si te han interesado estos comentarios, tal vez quieras echar un vistazo a:


- El periodismo de la pifia 7.Julio.15
- De periodistas, información y ciudadanía. 22.Julio.15
- Fotos que cuentan una historia. Otra forma de mirar el periódico. 10.Julio.15
- Fotos que tienen historia, significado, valor y firma 5.Abril.17
- Día Mundial de la Libertad de Prensa: ¡Que prospere el periodismo! 3.Mayo.15
- Historias siriacas. 25.Julio.17

viernes, 25 de agosto de 2017

En el Anuario de Derechos Humanos de la Universidad de Chile

La semana que viene se presenta en Santiago de Chile el Anuario de Derechos Humanos de la Universidad de Chile. En este Anuario tengo el honor de participar con un artículo sobre "El Derecho Humano a la Ciencia: un viejo derecho con mucho futuro".

 http://www.anuariocdh.uchile.cl/index.php/ADH/index 


Tal como indica el resumen publicado por el propio Anuario mi artículo trata de lo siguiente:
"Cuando hablamos del derecho humano a la ciencia se puede pensar que nos referimos a un derecho nuevo, creado recientemente para hacer frente a los desafíos que la ciencia y la tecnología generan en nuestra sociedad del siglo XXI. Sin embargo, el derecho a la ciencia es un derecho ya recogido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966. Lo podemos encontrar incluso antes, en el sistema regional interamericano, en particular, en la Carta de la Organización de los Estados Americanos y en la Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre. Pocos saben que, de hecho, los países lationamericanos, en general, y Chile, muy en particular, tuvieron un papel crucial en el reconocimiento universal de este derecho. La primera parte del artículo está dedica a explicar la historia de este derecho y su reconocimiento jurídico internacional. En una segunda parte estudiaremos su situación institucional actual en el ámbito de las Naciones Unidas y, finalmente, en la tercera parte indagaremos en las características de este derecho, su contenido normativo, elementos y tipo de obligaciones que crea."


El Anuario es una muy prestigiosa publicación que, como dice su Directora Myrna Villegas en la presentación, "a contar de 2017  ha pasado a formar parte del Directory of Open Access Journals (DOAJ), una base de datos y directorio en línea de revistas de distintas partes del mundo, cuyo contenido cumple con estándares científicos de investigación, al contar sus papers con revisión y evaluación de pares. De esta forma, el Anuario ha subido un peldaño más en los estándares científicos de indexación".

El acceso al conocimiento es uno de los contenidos normativos clave del Derecho a la Ciencia, por eso tiene mucho significado esta coincidencia en el tiempo de la publicación de mi artículo y su entrada en este directorio de acceso abierto.

Agradezco a la Profesora Myrna Villegas, doctora en Derecho por la Universidad de Salamanca, su muy atenta invitación a participar en este Anuario y a su muy competente equipo la profesionalidad con la que han llevado todo el proceso, ayudándome a mejorar aspectos importantes del artículo con sus comentarios y sugerencias.

Para aquellos que se encuentren en Santiago el día 30, adjunto la invitación a asistir a la citada presentación.