miércoles, 13 de enero de 2016

Genética, antropología y memoria histórica

En la clase de ayer del Curso Ciencia, Tecnología y Derechos Humanos, en la Universidad de Deusto, hablamos de genética, memoria, antropología forense, las razas, el colonialismo, la eugenesia nazi, el Dr. Mengele, las Declaraciones de la UNESCO, las Abuelas de la Plaza de Mayo, del caso Lasa y Zabala y del caso Bretón.
 
Copio aquí, con su correspondiente enlace, algunas de las referencia empleadas, en esta ocasión hemos empleado bastantes videos.
 
 

http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13161&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html
Declaraciones de la UNESCO sobre las razas y el racismo
 
https://actualidad.rt.com/ciencias/view/146508-raza-biologia-existrir-racismo-antropologia
 
https://www.youtube.com/watch?v=Ik1s-u7f6K0
 
https://www.youtube.com/watch?v=kJ9t214bioQ
Diego Golombek
 
https://www.youtube.com/watch?v=7lPRKAu5xbA
Víctor Penchaszadeh

http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/informe-semanal-01-09-12/1518305/
Francisco Etxeberria Gabilondo - 1

http://www.lasexta.com/noticias/sociedad/forense-etxebarria-afirma-que-restos-hoguera-quemadillas-son-humanos_2013070300058.html
Francisco Etxeberria Gabilondo - 2

https://www.youtube.com/watch?v=9dOMqBYDQr4
Francisco Etxeberria Gabilondo -3 
http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=31058&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html
Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos - UNESCO 2005

viernes, 8 de enero de 2016

La ciencia en la vida cotidiana

La ciencia en la vida cotidiana... pero ¿para qué buscar la ciencia en la vida cotidiana?, ¿para qué hacer ciencia?

"Para ser mejores personas, que es de lo que se trata."

Fantástica -¡y muy amena!- conferencia TED de por Diego Golombek



TEDxMontevideo 2012


martes, 5 de enero de 2016

PATRIMONIO Y DERECHOS HUMANOS

Me ha llegado hoy, por cortesía de su autora, el estudio titulado "Patrimonio y Derechos Humanos", editado por UNESCO Etxea y la Universidad del País Vasco, auspiciado en el marco de las Celebraciones del 70º Aniversario de la UNESCO.

http://www.unescoetxea.org/dokumentuak/patrimonio_derechos_humanos.pdf

Maider Maraña es, además de buena amiga, una gran experta en el tema y trata el asunto con la "mirada desde la participación y el género en el trabajo de las Naciones Unidas en patrimonio cultural".
http://es.unesco.org/70years

Maider me honró pidiéndome que escribiera el prólogo de esta obra, cosa que hice con mucho gusto, puesto que, como digo en el texto, "es la persona más adecuada que conozco para afrontar el reto de guiarnos a ese interesante lugar donde los caminos del patrimonio, la cultura, los derechos humanos, el desarrollo humano y la equidad se entrecruzan".

Aquí os copio mi PRÓLOGO, para todo el informe os remito a este enlace de aquí.


PRÓLOGO


Dr. Mikel Mancisidor, DIR GSD
Vicepresidente del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas



No puedo ponerme a escribir sobre patrimonio sin empezar recordando al profesor Khaled al-Asaad, jefe de arqueología de Palmira, en Siria, durante cuatro décadas. Fue brutalmente decapitado en el verano de 2015 por no colaborar en la destrucción del patrimonio al que había dedicado su vida.

La escena duele, pero hay que verla. El anciano profesor de rodillas, las manos atadas a la espalda. El desalmado salvaje que tiene detrás le agarra del pelo con una mano mientras con la otra blande un cuchillo parecido a un machete de selva. Las bravatas, las acusaciones gratuitas sin derecho de réplica o de defensa, las referencias a un dios que pueda dar sentido a lo que no lo tiene. Lo que viene después lo dejo a su imaginación. El charco final de sangre se ve más fluido y brillante que en las películas.

¿Es un lujo de mal gusto hablar del valor del patrimonio destruido en Palmira cuando lo confrontamos con esta macabra escena o, más aún, cuando lo comparamos con la muerte de miles de personas en la zona? O dicho de una manera más general: ¿es un abuso hablar de derecho humano al patrimonio cuando lo comparamos con un derecho humano “de verdad”, como la vida?, ¿debemos si quiera preocuparnos por el patrimonio cuando 6 millones de refugiados huyen de la zona?, ¿es correcto que nos duelan tanto las fotos de la destrucción de Palmira cuando el mundo se conmociona con la foto de Aylan Kurdi varado en la playa?

Pues bien, la defensa del patrimonio como derecho humano no es un lujo y este trabajo de Maider Maraña nos puede ayudar a entender el porqué.

Si el patrimonio es un objeto de consumo cultural, si el patrimonio es un delicado disfrute estético para el turista cultivado, si el patrimonio es el objeto puesto en el museo para admiración general, si el patrimonio sirve para desconectar en la sala de conciertos vistiendo nuestras mejores galas tras un duro día de trabajo… entonces desde luego que deberíamos dar la razón a los críticos: el patrimonio es un lujo para ricos y ociosos, objeto digno de protección solo tras habernos ocupado de las cosas importantes, del hambre en el mundo, por ejemplo, de la pena de muerte, de la alfabetización de las niñas, del paro juvenil o de los cientos de miles de refugiados agolpados a las puertas de Europa.

Pero la cobarde ejecución de Khaled al-Asaad nos cuenta una historia muy diferente sobre el significado del patrimonio. No es la historia de un loco sabio protegiendo insensatamente su tesoro aún a costa de su propia vida. No es solo la historia de unos miserables fanáticos ejecutando vilmente a un anciano claramente inocente e indefenso.

Es algo más profundo: es la historia de la memoria contra el vacío, de la identidad contra la mentira, del significado contra las tinieblas. Es la lucha por lo que nos hace humanos frente el horror de la esclavitud, la ignorancia, la fuerza bruta y la desesperanza.

El asesinato de Khaled al-Assad no es un ajuste de cuentas particular, es un acto de terrorismo que busca agredir el patrimonio para imponer su modelo de oscurantismo y fanatismo. En el vacío dejado al convertir las piedras en polvo ya solo quedaría la alternativa del silencio, la nada, la desmemoria, la no identidad, el no significado, es decir, la ausencia de alternativa al sometimiento total.

Ante el vacío de la historia, ante la memoria demolida, no quedará alternativa que resista al horror.

En Palmira el patrimonio se revela por tanto como memoria, como cultura, como comunidad, como pueblo, como historia, como lenguaje, como aquello que nos hace humanos… y un derecho humano no es sino la forma de protección –reforzada y con vocación de universalidad- de lo que nos hace humanos. Por eso es correcto entender el patrimonio como derecho humano y defender su gestión con enfoque de derechos.

Maider Maraña nos recuerda que el patrimonio comenzó a aparecer en el derecho internacional asociado al conflicto. Desde Cartago (Delenda est Carthago) hasta Dresde, la destrucción del patrimonio se carga de intención.

Suena el teléfono y una voz impotente y nerviosa pregunta “¿Arde París?”. La destrucción de París no tenía fines militares, me atrevo a pensar que ni siquiera era la venganza ni el odio lo que movía a Hitler a desear su destrucción, sino el deseo de despojar al enemigo más despreciado de sus señas de identidad, de su memoria, de su identidad. Francia podría recuperar su libertad, pero ya no sería nunca más la misma Francia. La herida sería para siempre.

Dejo las citas académicas, de su mano siempre oportunas, para nuestra muy preparada experta Maider. Yo me arrimo a George Clooney, a ver si algo se pega, cuando en The Monuments Men dice: “Puedes aniquilar una generación entera, puedes quemar sus casas hasta las cenizas y aún así de algún modo todavía podrán resistir y encontrar una forma de recuperarse. Pero si destruyes su historia, destruyes sus logros y es como si nunca hubieran existido. Eso es lo que Hitler quiere y eso es exactamente lo que nosotros combatimos”.

Hoy en el Derecho Internacional entendemos ya el patrimonio no sólo como un objeto de protección en tiempos de guerra (ius in bello o, si lo prefieren, derecho humanitario) sino como una clave de nuestro desarrollo humano personal y colectivo, como un derecho humano.

Por esa razón cada vez con mayor frecuencia en el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU pedimos cuentas a los estados no sólo sobre la forma en que protegen el patrimonio, si no sobre la forma en que lo promocionan, la forma en que lo ponen al servicio de las personas, la forma en que todos podemos acceder a él (especialmente los más desfavorecidos), la forma en que protegemos no sólo el objeto sino su significado, la forma en que la piedra o la costumbre se convierten en derecho humano de todos a participar en la vida cultural.

Este importante trabajo de Maider Maraña debería servir para que todos los agentes, empezando por la UNESCO, trabajaran de forma más consistente en el patrimonio con enfoque de Derechos Humanos para lo cual en el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU estamos prestos a colaborar.

Dado que el trabajo de Maider Maraña es bueno y es claro, lo mejor es dejarles ya aquí con ella. Si no fuera amiga mía, les diría que Maider es la persona más adecuada que conozco para afrontar el reto de guiarnos a ese interesante lugar donde los caminos del patrimonio, la cultura, los derechos humanos, el desarrollo humano y la equidad se entrecruzan. Pero como es amiga… pues lo hago igualmente, porque es verdad, solo que con más placer.

Maider ha colaborado activamente durante el último decenio en algunas de las iniciativas internacionales claves en la materia. La recuerdo iniciando su camino internacional en los diálogos sobre derechos culturales de Friburgo; en iniciativas sobre participación y patrimonio en Uruguay; en el programa de Patrimonio Mundial en la sede central de la UNESCO en París; llevando la agenda de cultura y desarrollo en el Centro UNESCO del País Vasco – UNESCO Etxea; y participando en los trabajos que daría lugar al Comentario General del Comité DESC sobre el Derecho a Participar en la Vida Cultural. Sé que no traiciono la confianza de Jaime Marchán, expresidentes del Comité y Relator del Comentario citado, si digo que él estimaba sobremanera las contribuciones que Maider hizo en los sucesivos borradores de esta pieza fundamental para entender la cultura y los derechos humanos.

A Maider le queda aún mucho por aportar en estas cuestiones. Ella sabe que contará con mi apoyo… y confío que también con el suyo, amigo lector.

 
http://www.unescoetxea.org/dokumentuak/patrimonio_derechos_humanos.pdf

jueves, 31 de diciembre de 2015

Las notas desafinadas del Concierto de Año Nuevo en Viena

Hoy escribo en los diarios del Grupo Noticias (DEIA y Noticias de Gipuzkoa) un artículo sobre algunas historias que hay detrás del tradicional concierto de Año Nuevo desde Viena... y por cierto

¡FELIZ AÑO 2016!
 
URTE BERRI ON!

http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2015/12/31/mundo/notas-desafinadas-del-concierto-de-ano-nuevo
Zubin Mehta dirige a la Filarmónica de Viena en el concierto de Año Nuevo (EFE)
en #MirarHaciaOtroLado, Noticias de Gipuzkoa, 31/12/15


http://www.deia.com/2015/12/31/mundo/notas-desafinadas-del-concierto-de-ano-nuevo
#MirarHaciaOtroLado, DEIA, 31/12/15


NOTAS DESAFINADAS DEL CONCIERTO DE AÑO NUEVO

 
Mañana muchos comenzaremos el año al son de los valses de la familia Strauss. Los músicos de la Orquesta Filarmónica de Viena nos desearán entre sonrisas y confeti un feliz año nuevo y terminarán con El Danubio Azul y la Marcha Radetzky. Este ambiente floral, almibarado, pastel y dorado oculta sin embargo algunas historias.

El Concierto de Año Nuevo nació, siendo Austria parte del Reich e iniciada la Segunda Guerra Mundial, en 1939 como un evento nazi de recaudación de fondos para la guerra. Ya para esa fecha la orquesta se había deshecho de todos sus miembros judíos. 16 miembros judíos o izquierdistas fueron deportados. Entre 5 y 7 fueron asesinados en la propia Viena.

Moriz Glattauer había sido primer violín de la orquesta. Fue enviado junto a su esposa Anna al campo de concentración de Theresienstadt, donde murió en 1943. Anna murió un año después en la cámara de gas de Ausschwitz. Mientras tanto el concierto de Año Nuevo tocado por sus compañeros se iba convirtiendo en un potente y bien publicitado instrumento de propaganda nazi.

El director de este concierto durante toda la guerra fue el mítico Clemens Krauss. Tras la guerra, en 1948, Clemens Krauss fue rehabilitado y siguió dirigiéndolo hasta su muerte en 1954. No digo que el Concierto de Año Nuevo deba cargar con el peso de ninguna culpa, pero es bueno conocer su historia ahora que andamos por nuestros lares con los asuntos de la memoria histórica.

En la actualidad el concierto también presenta algunas aristas. La Orquesta Filarmónica de Viena se enfrenta a acusaciones de discriminación, tanto sexual como racial. Si se fijan bien mañana verán muy pocas mujeres sobre el escenario, cuando su presencia es ya generalizada en las mejores orquestas del mundo. Tampoco verán, cuando la cámara apunte primeros planos, rostros de rasgos asiáticos, tan frecuentes en las orquestas cuyo criterio de ingreso es únicamente la excelencia técnica y artística.

En algunas ocasiones alegan desde el entorno de la orquesta que si se espera de ellos que toquen piezas de hombres centroeuropeos como Mozart o Beethoven, nada mejor que hombres centroeuropeos para hacerlo. Se ha dicho también que las mujeres, por sus cargas familiares, no pueden participar en las giras internacionales.
 
El Presidente de la orquesta ha dicho en su defensa que en el arte no puede haber cuotas. Pero no son cuotas lo que se les pide, sino criterios no discriminatorios de búsqueda del talento y de la excelencia, como en otras orquestas de primera fila. Ninguna audición a ciegas ha podido obviamente detectar que las mujeres o los asiáticos se acerquen a Mozart con una sensibilidad menos mozartiana, pero la orquesta se niega a hacer en sus procesos de selección audiciones anónimas y ciegas para asegurar la ausencia de prejuicios.

En 2011 las autoridades retiraron 2 millones de euros de la financiación pública por este motivo. La orquesta sin embargo, fiel a su tradición, no ha aumentado significativamente el número de mujeres desde entonces. Hagan la prueba mañana: cuéntenlas.

No les quiero yo amargar el concierto. Todo lo contrario: ¡disfrútenlo! Yo, a pesar de su exceso de azúcares y de sus pasadas y presentes hieles, lo veré.

 
Mikel Mancisidor es jurista y doctor en Relaciones Internacionales

martes, 29 de diciembre de 2015

2015: ¿Un buen año para la humanidad ?

Ahora que se acerca el fin de año es momento de echar la vista atrás y hacer una valoración: ¿ha sido el 2015 un buen año para la humanidad?

Se trata de una pregunta compleja que intento contestar en el limitado espacio de los 3.000  caracteres de mi sección Mirar Hacia Otro Lado del diario DEIA.

Quizá no se trate tanto de dar una respuesta, sino de dar elementos para que cada cual se responda.

Os adelanto, mi respuesta es afirmativa: sí, a pesar de los pesares, a pesar de los infinitos sufrimientos e injusticias, ha sido, mirado con perspectiva, un buen año para la humanidad.

Os paso el artículo en tres formatos: aquí abajo en imagen, aquí mismo en enlace a la página del periódico y más abajo lo tenéis directamente, si os resulta más cómodo para leer, copiado el texto.

http://www.deia.com/2015/12/26/mundo/un-buen-ano-para-la-humanidad-
#MirarHaciOtroLado, DEIA, 26/12/2015
 

¿UN BUEN AÑO PARA LA HUMANIDAD?

Si repasamos a este 2015 vendrán a nuestra memoria los atentados de París, la guerra en Siria, la crisis de los refugiados o las decapitaciones del ISIS. Tendremos que concluir que ha sido un pésimo año para la humanidad. Sin embargo la realidad puede ser distinta si atendemos a datos más globales.

Según los datos de la ONU, en los últimos 20 años hemos reducido casi a la mitad el porcentaje de personas que sufren desnutrición y eso teniendo en cuenta un importante aumento de población. Hemos reducido a menos de la mitad el porcentaje de personas que no tienen acceso al agua potable. El porcentaje de niños que no tienen acceso a la educación básica también se ha reducido a la mitad. La brecha de acceso a la educación básica entre niños y niñas se ha reducido consiguiéndose la paridad de género en muchas las regiones. La mortalidad infantil también se ha reducido a la mitad, así como el de personas viviendo en pobreza extrema. Hoy la esperanza de vida media es 5 años más que la que teníamos en el 2000.

Los casos de malaria se han reducido en un 50%, lo que supone que en la última década se han salvado más de 4 millones de vidas. La polio, que hace 25 años dejaba en el mundo 1000 niños paralíticos al día, está muy cerca de desaparecer. El acceso a los retrovirales para las personas con SIDA ha crecido exponencialmente y el número de nuevos contagios y de muertes se va poco a poco reduciendo.

El brote de ébola del año pasado ha sido controlado no por casualidad o por el paso del tiempo, sino gracias a la labor de millones de personas que han trabajado muy duro en muchos casos perdiendo la vida en el empeño. Se calcula que en el 2015 habría habido un millón de enfermos de no haberse hecho semejante esfuerzo. Hoy el brote está controlado y contamos con vacunas que están demostrando en estudios gran efectividad. El mundo aprende de sus errores.

La comunidad internacional ha llegado este año a un buen acuerdo de lucha contra el cambio climático y a otro buen acuerdo para renovar los objetivos de desarrollo globales. Los acuerdos de no proliferación nuclear con Irán reducen la inestabilidad y los riesgos globales.

Incluso nos sorprenderá saber que el número de atentados terroristas en Europa se han reducido a menos de la mitad desde 2007. Y si preferimos una lectura global, los atentados anuales en todo el mundo han sido en lo que llevamos de siglo XXI un tercio de los que se producían en los 70 y 80.

Si tuviéramos, siguiendo a Rawls, que el elegir un año para nacer sin saber dónde o en qué condiciones nos tocaría, no encontraríamos mejor año en la historia que este 2015.

No, no estamos en el mejor de los mundos posibles, ni en un mundo fácil ni color de rosa. Hay mucho sufrimiento, mucha violencia, mucha pobreza y muchas injusticias. Pero con perspectiva podemos decir que estamos mejorando en todos esos capítulos. Y 2015 ha sido un buen año en ese camino.

Queda mucho por hacer, pero creo que es mejor transmitir el mensaje de que se pueden mejorar las cosas, con esfuerzo y con la colaboración de todos, a través cada uno de lo que pueda: las ONGs, la cooperación internacional, la solidaridad, la ciencia, la innovación, la educación o la cultura. El año 2016 también puede ser un buen año importante y lo será si todos colaboramos.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Carteles de cine y censura: una exposición de dos rombos


Hoy he visitado una muy divertida exposición que mezcla cine, política, erotismo, historia y recuerdos de un pasado mojigato, represor, machista y en parte también con su punto de inocencia: Carteles de Cine y Censura.

http://www.bizkaia.eus/home2/Bizkaimedia/Contenido_Noticia.asp?Not_Codigo=15505&Idioma=CA


La exposición, incorrecta, a mis ojos más juguetona que de denuncia, se puede ver hasta el 9 de enero en la Sala Ondare, de la Diputación Foral de Bizkaia, en María Díaz de Haro, 11, en Bilbao.

Yo no sé si los menores de cierta edad, acostumbrados a encontrar todo al instante en internet, podrán entender lo que en aquellos años podía significar un pecho que se entrevía, una nalga que se sugería, una falda corta al vuelo, unas curvas que se imaginaban en cine o papel...


Algunas carnes están tapadas de forma chapucera por la censura. En otros carteles la fuerza de la sugerencia, de la provocación e incluso de la lujuría imaginada (o deseada) no se pueden ocultar con un simple rotulador.
 


Un pecho desaparece aquí en una edición del cartel y otro se exageran ridículamente hasta lo imposible en otra edición del mismo cartel...


Puedes acercarte a esta exposición con ojos de historiador o de sociólogo; con visión de género o de derechos y libertad de expresión; con enfoque feminista o libertario. Todo es parte de ese conjunto que le da sentido a la visita. Yo casi la he visto con cierta ternura hacia lo que fuimos los que todavía nos acordamos de los dos rombos.

Si estás en Bilbao estos días, anímate a ver esta exposición. Seguro que no te deja indiferente. Da lugar a pensar y sentir mucho.

martes, 22 de diciembre de 2015

¡FELIZ NAVIDAD! – GABON ZORIONTSUAK! - MERRY CHRISTMAS! - JOYEUX NOËL!

 
¡FELIZ NAVIDAD DESDE BILBAO! 
GABON ZORIONTSUAK ETA URTE BERRI ON BILBOTIK!  
MERRY CHRISTMAS AND HAPPY NEW YEAR FROM BILBAO!
 JOYEUX NOËL ET BONNE ANNÉE DEPUIS BILBAO!