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domingo, 25 de noviembre de 2018

El nieto de Paty: la memoria, la esperanza y la vida

Hoy escribo en DEIA y Noticias de Gipuzkoa sobre una experiencia muy intensa visitando la ESMA esta semana, el jueves, acompañado por dos grandes personas. Lo cuento aquí:






El nieto de Paty: la memoria, la esperanza y la vida


Me preparó la visita una alumna mía del Postgrado en Derechos Humanos de la American University, en Washington. Ella, Mercedes Soiza Reilly, fue la fiscal que representó al Ministerio Público en la macrocausa ESMA III, por crímenes contra la humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), en Buenos Aires: ese horror por el que pasaron unos 5.000 secuestrados y que se dice que fue uno de los mayores campos de concentración y exterminio desde la época nazi. La causa tuvo 67 procesados, 789 víctimas, 830 testigos. Finalmente 54 imputados. Ella, Mercedes, consiguió 48 condenas por crímenes contra la humanidad. Uno no sabe aquí plantado, a las puertas de la ESMA, en su compañía, respetada por víctimas y familiares, quién es el profesor y quién el alumno (y decido pensar que lo mejor es ser siempre lo uno y lo otro, al mismo tiempo, y que hoy me toca callar y escuchar y sentir y aprender).

La ESMA es hoy Centro de Memoria y Derechos Humanos, y sede de la Casa de la Identidad de las Abuelas de la Plaza de Mayo. Nos acompaña en la visita Sebastián Rosenfeld Marcuzzo, hijo de desaparecidos. La visita dura ocho horas. Juntos los tres. Intensas. Duras. A veces la palabra y los proyectos compartidos;a veces el silencio, el recuerdo y la lágrima que se queda en la garganta o en el estómago.

Llegamos a una sala pequeña, que podría ser trastero, o viejo archivo, o despacho abandonado de algún oficial de segunda clase. Pero era la sala de partos, donde las secuestradas que estaban embarazadas daban a luz.

Sebastián me mira: “Aquí nací yo”.

Sus padres terminaron -probablemente, ¿lo sabrá con certeza algún día?- en un vuelo de la muerte, lanzados contra el mar. Quién sabe cómo o porqué Sebastián no fue uno de los 400 niños robados en aquellas circunstancias (148 han sido recuperados hasta la fecha por la abuelas). Él es uno de esos pocos que fueron entregados a sus abuelos. “Soy afortunado. Fui un niño afortunado. Yo siempre supe quién era y viví con mi familia” y me mira con unos ojos que no sé interpretar o entender.

Solo a las embarazadas les era concedido el privilegio de visitar el baño (el resto debía hacerlo todo tumbado, sobre el suelo, con la capucha puesta, con la sola ayuda de un balde, y así por semanas o meses). Solo a las embarazadas les era concedido el privilegio de una actividad para distraerse: la costura (quizá por si, con el parto, recuperaban la devoción por las labores familiares y domésticas, propias de su sexo, de las que la política las había fatalmente alejado).

Patricia Marcuzzo, o Paty, la madre de Sebastián, empleó su tiempo en bordar en secreto, en una servilleta, unos versos de una canción de Serrat titulada “El parto”. Clandestinamente, en los baños, seguramente adivinando ya cuál sería su fin inevitable, entregó la servilleta a otra reclusa que realizaba trabajos forzados y por ese motivo tenía, como en los campos nazis, mayores probabilidades de salir del infierno con vida. La mujer efectivamente sobrevivió y mucho años después pudo contar la historia ante los tribunales, a preguntas de Mercedes. Pero años antes de poder hablar, buscó a Sebastián y le entregó el pañuelo bordado por su madre.

El pañuelo bordado, los versos de Serrat, la voz calmada de Sebastián, sus ojos profundos y salados como el mar donde quedaron sus padres, su presencia enorme que llena este cuartucho húmedo y caluroso en que su madre y la vida pusieron la dignidad que aquellos militares desalmados, con poder pero sin razón ni humanidad, les negaron… todo forma un cuadro más triste, más duro, más bello, más poético que el mejor de los cuentos argentinos, desde Borges o Cortázar a Silvina Ocampo o Abelardo Castillo, más delicado que la más sentida de las canciones de Serrat. Es real, se llama testimonio y pone esperanza donde la muerte, poderosa, oscura, cruel y terrible, no pudo sin embargo con la vida pequeña y discreta de un bebe que hoy tiene el suyo propio, cuya fotografía -se le ve bello y alegre- me enseña con muy merecido orgullo: es el nieto de Paty.

Mis respetos, Sebastián. Mis respetos, Mercedes.

lunes, 5 de noviembre de 2018

En Deusto por partida doble

Hoy he tenido tarea por partida doble en la Universidad de Deusto.


Primero he sido invitado a impartir una clase, de 8 a 10, conjunta a los alumnos de la facultad de derecho y a los erasmus sobre los órganos de tratados.




Luego, a las 12, he participado en la inauguración de la exposición Memoriaren Plaza del Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos ,Gogora. Esta exposición, que os recomiendo mucho visitar y que recopila testimonios de víctimas, estará en la Universidad de Deusto hasta el 16 de noviembre. En la foto el rector de la Universidad de Deusto, José María Guibert, y la directora de Gogora, Aintzane Ezenarro.





sábado, 22 de septiembre de 2018

Marceline Loridan-Ivens: una mujer que es memoria

Hoy escribo en DEIA sobre esta mujer


se llamaba Marceline Loridan-Ivens. Murió el martes. Y es una mujer que hay que conocer y recordar.






 




MARCELINE: UNA MUJER QUE ES MEMORIA


Esta semana ha muerto a los 90 años Marceline Loridan-Ivens, escritora, cineasta y superviviente del Holocausto. Este verano murió Claude Lazmann, con quien tiene tantos paralelismos. El verano pasado murió Simone Veil, hermana en la deportación y el martirio de Auschwitz. Van quedando pocos de aquellos que vivieron los campos de concentración. Nuestro deber es escuchar y honrar su memoria.

Marceline no fue un personaje fácil ni complaciente. Es inclasificable. Su legado no sirve a la izquierda, que no le perdona su defensa de la existencia de Israel y su derecho a defenderse. No sirve a la derecha, que la ve como una comunista no suficientemente reformada. No sirve a Israel, por su ateísmo y su judaísmo cosmopolita, laico y contaminado. No sirve a cierto feminismo que dice buscar mujeres fuertes, pero que reniega de las que por serlo tienen criterio disidente y osan expresarlo. No sirve a la memoria oficial de Francia, que quiere recordarse resistente y no colaboracionista. La memoria de Marceline no sirve para confirmar ninguna ortodoxia, para dar la razón a ningún grupo: sólo sirve para buscar trágica, agónicamente.

Se hizo comunista y vivió las rigideces de la ortodoxia y pagó los costes del desviacionismo, pero varias cosas le salvaron de la prisión interior del fanatismo ideológico: el amor a la cultura, la curiosidad intelectual, la compasión por el sufrimiento del inocente y un duro, cínico sentido del honor. La inteligencia no nos libra del fanatismo. La historia y el presente nos dan ejemplos de inteligencias prodigiosas entregadas a la fantasía de cualquier ideología suficientemente redonda y cruel. Solo la lúcida mezcla de cultura, curiosidad, piedad y humor nos da alguna esperanza.

Marceline fue deportada junto a su amado padre. Él se lo advirtió: yo soy mayor, no volveré, pero tú eres joven, sí regresarás. Lo contó en un libro que es homenaje: Y tú no regresaste.

Luego escribió otra obra que imperdonablemente aún no está editada en español: L'amouraprès. Una niña pudorosa que no había visto a nadie desnudo, ni de su familia, ni se había desnudado ante nadie, y de pronto debe hacerlo junto a muchas, como cuerpos que son ganado o cosas o marionetas, frente a un doctor de apellido Mengele. La adolescente que había visto todas las caras de la muerte, todas sus formas, sus olores y sus gritos, pero nada sabía del amor y de una piel suave o un beso: J’ai tout vu de la mort sans rien conaître de l’amour. No quiso hijos e hizo de ello una pregunta sobre su nihilismo paradójicamente lleno de vida y creación.

Una mujer que resume la historia de su siglo. Fue anticolonialista contra su país siendo por ello detenida, pero denunció después las miserias de los nuevos estados sin el paternalismo tonto de la queja eterna y victimista de ese colonialismo que ella sí combatió. Tuvo que cavar tumbas y ser parte del sistema de eliminación de los suyos. Y olvidó y negó y recordó y aceptó.

Marceline veía cómo la vejez la dulcificaba y eso le gustaba. Fue bella y dura, sonriente y sufriente, fuego rojizo en el pelo y en el corazón. No la habrán visto en los periódicos. Por eso quería traerla aquí: para que su memoria no desaparezca y viva en la nuestra.

martes, 14 de agosto de 2018

Escuchando a Víctor Jara

La semana pasada publiqué en El Correo este artículo sobre el caso de Víctor Jara.

Por ser de justicia debo reconocer que mucha de la información empleada en el artículo la he tomado del artículo Jara con Barrientos: El caso Víctor Jara ante la justicia universal, de los profesores Francisco Jara Bustos, de la Universidad de Chile, y Francisco Ugás Tapia, de la Universidad Carlos III de Madrid, publicado en el Anuario de Derechos Humanos 2017 (Universidad de Chile).








ESCUCHAD A VÍCTOR JARA

La noticia de la condena este verano de ocho militares en retiro chilenos por el asesinato del cantante Víctor Jara en 1973 ha pasado un poco desapercibida. Sin embargo creo que el caso nos permite hacer algunas reflexiones de interés y actualidad, tal vez también aplicables a nuestro país.

No insistiré mucho sobre la figura de Víctor Jara: la conocen bien ustedes. Para quienes nos educamos políticamente en los años 80 fue un referente aún muy vivo. Imagino que en la generación anterior, que hizo sus pinitos sentimentales y políticos entre el tardo-franquismo y la transición, su impacto fue aún mayor.

Jara fue asesinado en los días posteriores al golpe de estado de Pinochet contra Salvador Allende, en el Estadio Chile que hoy con justicia se llama estadio Víctor Jara. Las circunstancias de su muerte estuvieron muchos años cubiertas o ensalzadas en un relato mítico creado en ese choque entre la crueldad y la belleza, la fuerza bruta contra la palabra, la muerte contra la vida, la tortura contra la inteligencia, el crimen contra la poesía. Hoy sabemos que todo aquello no era sólo leyenda sino que respondía fielmente a lo sucedido, tal como ha quedado acreditado por investigaciones independientes y más recientemente declarado probado por varias sentencias judiciales en diferentes jurisdicciones.

Al enterarse del golpe, Víctor Jara acudió a la Universidad Técnica del Estado en la que trabajaba como profesor. Ese mismo día estaba prevista la presencia de Allende para inaugurar un evento titulado “por la vida”, que obviamente no llegó a celebrarse. La Universidad fue cercada por el regimiento Arica ese mismo día y al siguiente se produjo el asalto, asesinando a varias personas y deteniendo a profesores, estudiantes y personal administrativo. Fueron llevados al ya citado Estadio Chile (no confundir con el Estadio Nacional que también sirvió como centro de detención y tortura para miles de personas aquellos días).

Ya en el Estadio, al ser reconocido por un oficial, fue derribado de un culatazo, golpeado, separado del grupo y llevado a los vestuarios. Fue torturado durante tres días. Luego fue ejecutado con saña y odio: la autopsia encontró, además de numerosos huesos fracturados, 23 impactos de bala en su cuerpo. En la última sesión de torturas le habían cortado la lengua y destrozado las manos, animándole entre chanzas a cantar en esas condiciones. Su cuerpo fue abandonado en un solar.

Durante la dictadura pinochetista fue imposible investigar el caso y la aprobación de la Ley de Amnistía parecía condenarlo a la impunidad. Pero con la democracia el caso revivió. La Ley de Amnistía ya no se aplica hoy en Chile, tras las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (aunque no ha sido anulada, como en el caso paralelo de Argentina). Los crímenes contra la humanidad ni prescriben ni se pueden amnistiar. Y tras casi 15 años de complejo procedimiento, 45 después de los hechos, la condena ha llegado en su país para estos ocho despreciables torturadores y asesinos.

Pero uno de los inicialmente incriminados, Pedro Barrientos, el noveno de la partida criminal, había salido a los Estados Unidos y donde había ya obtenido la nacionalidad. Bien es sabido que los Estados Unidos no son los campeones de la Justicia Universal, pero también es cierto que hay algunas normas (Alien Tort Statute y Torture Victims Protection Act) que permiten, por otras vías, cierto tipo de persecución por algunos de estos delitos.

No estamos ante un caso de Jurisdicción Universal pura o absoluta (sólo basada en el carácter del crimen internacional) posibilidad que los Estados Unidos no permite (y cada vez menos países europeos). Y es que en este caso la nacionalidad del acusado supone un elemento clásico de jurisdicción que permitió a los tribunales norteamericanos activar el caso. Pero también es cierto que el hecho de que las torturas y el asesinado constituyeran una violación del Derecho Internacional fue uno de los elementos tenidos en cuenta. El tribunal norteamericano resolvió, en sede civil, en 2016 que Pedro Barrientos era responsable de este crimen de torturas y asesinato extrajudicial

Dado que la sentencia en los Estados Unidos afecta únicamente a la responsabilidad civil, la Cancillería de Chile acaba de instar el procedimiento de extradición con el fin de que Pedro Barrientos termine compartiendo la misma suerte que sus ocho compañeros de armas, crimen y vergüenza universal.

La Justicia Universal nació para hacer frente a la impunidad en los casos más aborrecibles, que ofenden a la comunidad internacional en su conjunto y a los que, por tanto, esta comunidad responde resquebrajando las limitaciones clásicas de la jurisdicción nacional. Tras algunos casos pioneros en España, Bélgica o Francia, el peso de la realpolitik internacional (pensemos, por ejemplo, en los casos contra China por crímenes en el Tibet) logró limitar las ambiciones iniciales de la jurisdicción universal, pero aún resiste, a veces limitada, a veces constreñida, aunque sea esperando decenios a cruzarse en el camino de los miserables que han ensuciado a ojos de la comunidad internacional la condición humana. Hoy algunos países latinoamericanos, que traen aprendizajes hechos a muy alto precio, toman el testigo de la Justicia Universal como en su día se hizo a la inversa.

Memoria, justicia y dignidad de las víctimas. Como les decía, los ecos de Víctor Jara siguen sonando también para nosotros. Escuchemos.


miércoles, 27 de junio de 2018

Resistencia judía ¿por qué tan tarde? Una cita con la Historia

Ayer tuvimos en FORUMDEUSTO la ocasión privilegiada de escuchar a Marian Turski, historiador superviviente del gueto de Łódźt y de Auschwitz y de dos marchas de la muerte, primero a Buchenwald y luego a Theresienstadt.


Habló, a sus 92 años (en muy envidiable forma física y mental), en inglés (una lengua que no es la suya), de pie, atento con solo unas breves notas sobre el atril (quizá ni un esquema de unas pocas frases, nada más) y cuatro breves párrafos de testimonios que quería leer. Con el turno de preguntas, el evento duró 2 horas en las que el ponente no perdió la concentración y el genio, la lucidez, la cercanía y hasta el humor de sus 92 años de sabiduría muy profunda.






Nos habló de la resistencia judía (especialmente el levantamiento de Varsovia) con el muy provocador título de ¿Por qué tan tarde? Para Turski estamos ante una pregunta fundamental, crucial: "¿por qué tan tarde?, ¿por qué tan tarde?" se preguntaba ayer insistentemente, como leitmotiv que aparecía una y otra vez a lo largo de la conferencia.






Algunas líneas de respuesta sobre las que reflexionó pueden ser:
- que la "solución final" no estuvo programada desde el principio, sino que fue creándose poco a poco y no fue una política de aniquilación total hasta mediados-finales del 41;
- la información que llegaba a los guetos era fragmentaria, confusa, contradictoria;
- no se quería creer, era imposible de creer;
- cierta mentalidad religiosa de sacrificarse si fuera necesario para asegurar la supervivencia del pueblo;
- la responsabilidad sobre ancianos, niños, enfermos que paralizaba a quien podría hacer algo;
- ausencia de armas y dificultad para obtenerlas incluso de los grupos no judíos resistentes a la ocupación;
- debilidad extrema provocada por el hambre y la malnutrición o desnutrición.


Vimos ayer desgranadas todas esas circunstancias en la voz de un historiador que ha estudiado el fenómeno durante 70 años y que además conoce la mentalidad, el clima, los debates, los miedos, las esperanzas, los sueños, los odios, las creencias de aquella gente de primera mano, puesto que él fue uno de ellos.


Ayer asistimos a algo muy especial. A una cita con la Historia, con mayúsculas: un privilegio.


Ayer fue su 92 cumpleaños, así que la conferencia terminó con una tarta, una vela encendida y cantándole primero en euskera y luego, por los cuatro o cinco capaces de hacerlo, en polaco.


Un recuerdo imborrable. Una gran experiencia.

domingo, 24 de junio de 2018

Macedonia: de Filipo a la UE

Hoy escribo mi columna #MirarHaciaOtroLado (en los periódicos del Grupo Noticias) sobre el acuerdo entre los primeros ministros de Grecia y la República de Macedonia.






MACEDONIA: DE FILIPO A LA UE




ES sabido que las noticias malas tienen más eco que las buenas y que el conflicto vende más que la paz. Esto tiene un coste alto. Por una lado puede generar en el ciudadano la impresión de que todo va a peor, puesto que los datos sobre las millones de personas que salen del hambre y la pobreza o tienen acceso al agua potable o a la educación no son noticias. Por otro lado puede convertirnos en descreídos de las instituciones internacionales que siempre aparecen como inoperantes y caras. Pero es bueno que, además de recoger violencias y tragedias, nos paremos de vez en cuando a estudiar los acuerdos y las paces cuando las haya. Y esta semana ha habido una noticia de este tipo por la que hemos pasado de puntillas: el acuerdo entre Grecia y Macedonia sobre el nombre de esta última.

¿Le parece a usted un asunto menor? Pues si quiere podemos repasar las guerras habidas en los últimos 50 años por razones inicialmente menores. El caso es que desde su independencia en 1991, la República -que fuera yugoslava- de Macedonia ha vivido en muy tenso conflicto son su vecina Grecia por su denominación. Para los griegos ese nombre remite al territorio de la Macedonia clásica, en Grecia, y a su historia y a sus gentes: a Filipo y sus falanges, al gran Alejandro y a su maestro Aristóteles, todos tan griegos como Pericles y el Partenón. Grecia no podía permitir que otro país le robara el nombre de una de sus más clásicas regiones.

Las Naciones Unidas han mediado en este conflicto desde el principio. Se lograron inicialmente acuerdos sobre la bandera (que remitía originalmente a un símbolo de Filipo). Y ya durante todo este año el Enviado Especial de las Naciones Unidas, el jurista demócrata judio-norteamericano Matthew Nimetz, veterano alto funcionario de las administración Carter y Clinton, ha estado negociando y acercando posiciones para finalmente llegar a un acuerdo: el país se denominará República de Macedonia del Norte.


Primera (con el símbolo de Filipo) y segunda (actual) banderas de Macedonia.
Queda mucho camino por delante. El acuerdo deberá ser refrendado por los parlamentos de ambos países y posteriormente pasará por un referéndum en Macedonia (del Norte). En ambos países hay potentes sensibilidades nacionalistas que se niegan a cualquier acuerdo, a cualquier negociación. En estos tiempos de populismo nada podemos dar por seguro y quizá el proceso encalle. Pero hoy toca celebrar que hay acuerdo entre ambos gobiernos.

“No podemos cambiar nuestra geografía o nuestra historia. Pero podemos dar forma a nuestro futuro. ¡Y será un futuro europeo común de respeto mutuo, comprensión y amistad!”, ha tuiteado el Ministro de Exteriores macedonio. La clave europea no es menor: Macedonia se juego el acceso a la Unión Europea que resultaría imposible con el veto de un país miembro, como es Grecia. Sí, la Unión Europea sigue, con todas sus limitaciones y problemas, siendo un agente de paz interno e internacional. Sin duda Filipo habría resuelto el asunto de forma más rápida, pero afortunadamente en Europa esos métodos no son ya aceptables para resolver nuestras diferencias.

Por cierto, a los más cínicos en sus críticas contra el monstruo burocrático que es la ONU les regalo un dato: el enviado especial de la ONU, el citado Nimetz, jurista con sobradas medallas profesionales y mil bien pagadas ofertas, lleva varios años colaborando con las Naciones Unidas, invirtiendo miles de horas de duro trabajo, a cambio de un salario de… 1 dólar anual.

domingo, 29 de abril de 2018

Mensajes de paz en Corea

Aquí mi columna de esta semana en los diarios del Grupo Noticias (DEIA y Noticias de Gipuzkoa).
Esta vez tocaba sobre la cumbre intercoreana:
Mensajes de paz en Corea.
#MirarHaciaOtroLado







MENSAJES DE PAZ EN COREA




LA cumbre intercoreana de este viernes ha sido histórica (me disculparán que el arranque no resulte muy original). El encuentro entre el líder norcoreano, Kim Jong-un, y el surcoreano, Moon Jae-in, ha estado lleno de símbolos, momentos para la memoria, pompa colorista, estudiada escenificación y actos de profundo significado para un país (o dos) que lleva 70 años separado y ha vivido una crudelísima guerra que diezmó su población en los 50 y no se ha terminado de cerrar, sucediéndose en estos decenios numerosas escaramuzas y crisis varias.


Todavía hace pocos meses que los surcoreanos tenían misiles atómicos volando sobre sus cabezas y ninguna garantía de que alguno de ellos no terminara cayendo. Todos se jugaban mucho en la cumbre del viernes.


Corea del Sur sueña con una reunificación con libertades y derechos, y más importante y urgente, necesita disfrutar de unas garantías de paz que no queden al albur del capricho de un mandatario absolutista que un día se levanta en modo estadista responsable, y al día siguiente en modo adolescente malcriado con juguete nuclear. Añoran un país unificado, pero están más interesados en la seguridad, el mantenimiento del bienestar y por la situación de las familias que fueron separadas y rotas.


Corea del Norte necesita reconocimiento internacional y garantías de que los avances hacia la paz o la reunificación no pongan en peligro su sistema, lo que parece la cuadratura del círculo. Ha basado hasta hace nada su estrategia en el desarrollo de su armamento nuclear y no puede renunciar tan fácilmente a él.


Estados Unidos es pieza clave en este juego y necesita la desnuclearización, como lo es China que por su lado necesita la estabilidad. En este juego hay dos actores que aparecen un poco más desdibujados: Rusia y Japón.


Rusia, en su inmensidad, es vecino aliado de Corea del Norte desde los tiempos de Stalin. Busca ahora una mayor equidistancia para no perder influencia sobre el conjunto de la península, pero no al precio de renunciar a su papel de mediador necesario entre Pyongyang y Washington. Putin no puede permitir que un acercamiento entre las dos Coreas sea apadrinado únicamente por los Estados Unidos y China quedando como invitado de segunda.


Japón tiene otros intereses: el primero, la seguridad, la economía el segundo. No puede quedar relegado a la irrelevancia por su aliado norteamericano, tras haber invertido Shinzō Abe, el Primer Ministro, tanto capital político en su buena relación personal con Trump.


Al principio parecía que este encuentro del viernes era solo una etapa de preparación de la cumbre entre Kim Jong-un y Trump. Pero ha adquirido entidad propia. Los países del entorno se juegan sus zonas de influencia y sus intereses, la población su seguridad, la comunidad internacional la desnuclearización de la zona y la paz regional. La historia se juega el fin de la gran guerra caliente de la guerra fría.


La cumbre ha tenido imágenes y simbolismo a raudales. El tiempo dirá si ha servido para la paz o ha quedado en teatro para mejor colocar las espadas.



martes, 7 de noviembre de 2017

Reflexiones sobre Cataluña

Hoy me permito, en El Correo, unas reflexiones personales sobre lo que ha sucedido en Cataluña. Es una lectura desde y para el País Vasco.
Son reflexiones sinceras sobre asuntos que me interesan y ocupan. No me interesa tanto tener razón (si eso fuera posible en estos casos) sobre un asunto concreto de actualidad (ni mucho menos convencer a nadie de nada: no es mi tarea) como contribuir con alguna idea útil a un debate más de fondo y de largo plazo.








Reflexiones sobre Cataluña








No me parece que lo sucedido en las últimas semanas vaya a hacer de Cataluña un país más fuerte, más libre o más relevante en el mundo. Tampoco creo que ayude en la construcción de una comunidad más integrada o con mejor convivencia interna. La realidad institucional y política vasca es muy diferente, pero escribo estas ideas por si la experiencia catalana nos ayudara repensar nuestros propios debates.





En Cataluña se ha terminado por llevar el debate a la elección de un sujeto de soberanía aparentemente único, abandonando propuestas más complejas que se consideraron por el camino. Se ha presentado una alternativa binaria donde sólo cabe un sujeto, sea en Barcelona o en Madrid, en que residiría una supuesta soberanía absoluta. Ese concepto clásico de soberanía es una categoría política del siglo XVI, que llegó hasta su cénit en el XX pero que en el XXI ha perdido gran parte de su contenido real: es por sus despojos simbólicos que nos estamos enfrentando. Sin embargo la soberanía real de hoy es múltiple y compleja. En el caso vasco tenemos hasta media docena de niveles políticos, desde lo foral a lo universal, que se reparten competencias que tradicionalmente correspondían de forma exclusiva a la soberanía nacional y la definían.





La aceptación de que nuestro mundo es un entramado de soberanías entrelazadas y simultáneas puede ayudarnos a enfocar estos debates en el mejor equilibrio e interacción de esas fuerzas para hacer el país más fuerte, más digno y más libre. Pero sería deseable no sobrecargar estos debates de símbolos y no ornamentarlos en exceso con la apropiación exclusivista de palabras tan grandes como democracia, libertad y derechos humanos. Se trata de cómo mejorar nuestra vida colectiva, no de la lucha del bien contra el mal o de la verdad contra la mentira.





No nos sirven las soluciones monolíticas basadas en mayorías más o menos amplias, sino arreglos negociados que no satisfagan plenamente a nadie, pero en el que todos veamos nuestros derechos y libertades respetados, tengamos igual acceso a las oportunidades y podamos desarrollar lo más plenamente posible nuestras capacidades individuales y colectivas.





Para aglutinar mayorías o ganar adeptos a una causa u otra, no vale emplear la caricatura del otro. Ni el catalán egoísta, insolidario y pesetero, ni la España franquista, predemocrática y opresora de pueblos. Ni los boicosts económicos, ni los boicots políticos o culturales. Los estereotipos son tentadores, pero tan falsos como letales.





Hay que mimar el ejercicio de la libertad de opinión. El que piensa diferente no es ni fascista, ni un traidor, ni es un vendido. La tolerancia, el respeto al discrepante y el diálogo sereno y constructivo forman parte de la esencia de la democracia, tanto o más que el recuento de votos. Las posiciones complejas, ricas de matices, en grises y colores, son en momentos de tensión rechazadas porque lo que queremos saber es en qué lado de la trinchera se coloca cada cual para alabarle o insultarle. Aquel escritor, músico o cineasta que hasta ayer nos gustaba, hoy nos parece despreciable porque se ha posicionado de forma diferente a la nuestra. Es una forma de empobrecimiento ético y cultural al que las redes sociales nos empujan. Si en las redes alguien llama fascista a otro, seguramente 9 de cada 10 veces el epíteto calificará antes que nada al emisor.





Decidir quién decide –que es lo que nos ocupa- es un problema difícil en que no caben respuestas sencillas. Ni la simpleza de un artículo constitucional ni la simpleza de una contabilidad de votos. Los referéndums de blanco o negro no pueden recoger toda la complejidad de los dilemas que afrontamos, al contrario, la respuesta debería estar llena de miles de sumas y de matices que deben cambiar en cada circunstancia y momento. Elegimos a nuestros representantes para que se pasen 8 horas 5 días a la semana durante 4 años negociando la letra pequeña. No podemos resolver la complejidad del país en un sí o un no planos. La negociación, la transacción, el acuerdo, la mutua cesión y los compromisos provisionales e imperfectos representan lo más noble de la política, aunque hoy el pacto tenga mala fama ante a la deslumbrante atracción de una supuesta verdad absoluta, irrenunciable e innegociable. La democracia es mejor cuando es aburrida y no nos emociona, cuando no necesita salvadores, héroes ni mártires, cuando se escribe en minúsculas.





Si a la mesa de tus oponentes se sientan las mejores democracias del mundo y los organismos internacionales a los que aspiras a entrar, seguramente debes recolocarte antes de seguir avanzando: lanzarte tumba abierta al precipicio no les va hacer cambiar de criterio.





Tener la sede de un banco global o de una multinacional energética es un producto de 200 años de tradición industrial y empresarial. Tiene un valor tangible (empleos, impuestos, servicios, contratos) e intangible (talento, contactos, redes, prestigio, atracción) de valor incalculable. Una vez perdido no se recupera. Hoy ningún país europeo, ni siquiera Alemania, puede crear de cero una empresa de este tipo. Cuidar estas empresas no tiene nada de antidemocrático o indigno, es simplemente inteligente.




La mayor responsabilidad de un político en una sociedad democrática moderna es primero no hacer daño a su propia sociedad, no empobrecerla, no dividirla, no enfrentarla, no debilitarla y no engañarla. Poco de esto ha recibido Cataluña estos últimos años de sus autoridades, tanto de las de Barcelona como de las de Madrid. La situación es hoy endiabladamente difícil. No sé mucho de contagios, pero no me parece un panorama envidiable.

martes, 25 de julio de 2017

Historias siriacas

(Publicado hoy en DEIA y en Noticias de Gipuzkoa, en mi columna quincenal #MirarHaciaOtroLado)




Historias siriacas

Les propongo para este verano un par de libros sobre un país que en otro tiempo fue atractivo destino turístico y del que hoy sólo sabemos por las noticias de guerra y los relatos de quienes de allí han huido. Les hablo de Siria.




https://www.planetadelibros.com/libro-oriente-medio-oriente-roto/249659
Mikel Ayestaran, Oriente Medio, Oriente roto. Ed. Península.
  
El primer libro es Oriente Medio, Oriente roto, del periodista beasaindarra Mikel Ayestaran. Está muy bien escrito, con pasión y delicadeza, y se lee con la expectación y el ritmo de la mejor novela. Es, además de crónica internacional, un vivo y sabio relato autobiográfico de sus andanzas en la tribu del gran Leguineche, de cuya estirpe es más que muy digno sucesor.


El libro recoge experiencias de 13 años de trabajo como reportero en los lugares más candentes de la zona: Irán, Líbano, Irak, Afganistán, Egipto, Yemen, Pakistán, Libia, Israel, Palestina y, de forma muy destacada, Siria. Dice el autor que “Siria es el conflicto más complicado y peligroso al que me he enfrentado. Me lo creo todo y no me creo nada, por eso trato de ceñirme a lo que veo. Si los propios sirios no saben qué está pasando en su país, ¿cómo vamos a saberlo nosotros? Siria se ha convertido en mi universidad particular para analizar un conflicto irregular en su máxima expresión”.


De su misma generación es el sirio Ibrahim Alsabagh, sacerdote franciscano. Un hombre de libros que tras sus estudios de medicina y filosofía en Damasco y Líbano, se muda a Roma para iniciar un doctorado en Teología. Allí, entre bibliotecas y latines, le llegan las primeras noticias de la guerra en su país. Sus superiores le piden que abandone su doctorado y se haga cargo de una parroquia en la ciudad asediada de Alepo. El padre Ibrahim cambia entonces su pacífica vida de Roma por los bombardeos, las casas destruidas, la falta de agua y de electricidad durante semanas, y el acoso de las milicias fundamentalistas.



https://www.edicionesencuentro.com/libro/un-instante-antes-del-alba.html
Ibrahim Alsabagh, Un instante antes del alba. Ed. Encuentros
  
Su libro, titulado Un instante antes del alba, es recomendable especialmente para quien sea creyente o tenga al menos cierta sensibilidad espiritual, puesto que es una búsqueda religiosa desde su quehacer diario parroquial. No es un libro para aprender geopolítica regional, sino para acompañar la experiencia del padre Ibrahim.


Es la larga batalla de Alepo. Bajo los misiles la vida de la ciudad sigue e Ibrahim, sin distinción de credos o ritos, abre su pozo a los vecinos y aprende a ducharse con un litro de agua, lucha contra desahucios, atiende a los heridos, los muertos y sus familias, y -los afanes cotidianos- abre los locales parroquiales para que los jóvenes preparen, con luz y sin frío, sus exámenes. Entre bombas su parroquia reza por sus enemigos: “nos mandan la muerte y nosotros les devolvemos la vida. Nos lanzan el odio y nosotros ofrecemos a cambio el amor”.


La pregunta de pronto no es porqué la gente sale de Alepo en busca de refugio, sino la contraria: cómo es posible que haya quien a pesar de todo se queda. Algunos de sus parroquianos se quedan porque son demasiado pobres, otros porque no quieren dejar a sus mayores desamparados, y los hay que se quedan por compromiso con la identidad y la historia de su pueblo. En estas tierras siriacas el cristianismo tiene raíces muy antiguas. Es aquí que un tal Pablo cayó, hubiera o no caballo de por medio, y tuvo luego que dejarse descolgar por las murallas de Damasco para salvar su vida. Los primeros grupos cristianos se formaron cuando todavía no hacía una década de la muerte de Cristo. Los distintos ritos, como el armenio, el ortodoxo, el latino o el maronita, que conviven en la misma ciudad, son fruto de esa larga historia, cuyo peso se siente aún en la vida de esas comunidades asediadas, diezmadas tras cinco años de guerra y aún pacíficamente resistentes en las que el sobrecogedor libro del padre Ibrahim nos adentra.

sábado, 6 de mayo de 2017

Un ‘J’accuse’ con acento venezolano

Hoy publico en los medios del Grupo Noticias, Noticias de Gipuzkoa y DEIA, en mi columna MirarHaciaOtroLado, un artículo sobre Gustavo Dudamel, Venezuela, la democracia, el arte y la responsabilidad del intelectual o del artista.

NOTA: El título lleva una errata, si bien luego en el texto el J'accuse está bien escrito.




Un ‘J’accuse’ con acento venezolano


Gustavo Dudamel es uno de los directores de orquesta del momento, popular y al tiempo admirado por los entendidos. Es titular de la Filarmónica de Los Ángeles, considerada una de las 10 mejores orquestas del mundo y al frente de la cual estuvieron precediéndole gigantes como Klemperer, Mehta, Previn o Giulini. Ha dirigido a las mejores orquestas del mundo. Hasta los menos melómanos de entre nuestros lectores le recordarán este año dirigiendo la Filarmómica de Viena en el concierto de Año Nuevo.



Gustavo Dudamel es el más exitoso exponente de un experimento social y cultural de primer orden que el Maestro Andreu creó hace ya 40 años en Venezuela: el sistema nacional de orquestas, una red formada por orquestas y coros infantiles y juveniles en el que han participado cientos de miles de chavales. Esta mágica iniciativa ha sido reconocida por la UNESCO y muy merecidamente premiada, entre otros muchos reconocimientos, con el Príncipe de Asturias.



El chavismo fomentó este proyecto y de alguna forma lo capitalizó políticamente. Hasta aquí no caben más que las felicitaciones porque un sueño tan improbable, que une calidad y cantidad, excelencia musical y participación social, haya tenido tamaño éxito. De esta cantera han salido artistas tan señalados como la pianista Gabriela Montero, pero sin duda Dudamel es el buque insignia de esta gran aventura.



Según la situación en Venezuela empeora, frente al activismo opositor de Gabriela Montero, Dudamel se había mostrado reacio a posicionarse. Su proyección internacional era utilizada, a veces con aparente entusiasmo, otras al menos con beneplácito, por el régimen chavista. Según la degeneración de la situación venezolana avanzaba parece que su posición ha ido enfriándose primero y virando discretamente después.



Finalmente Dudamel ha roto esta semana su silencio y ha publicado en las redes sociales una carta con la potencia indignada del J’accuse de Zola, con ecos tan poéticos como trágicos de las grandes alamedas santiaguinas y con alguna muy pertinente lección de democracia.



“Mi vida entera la he dedicado a la música y al arte como forma de transformar las sociedades -dice Dudamel-. Levanto mi voz en contra de la violencia y la represión. Ya basta de desatender el justo clamor de un pueblo sofocado por una intolerable crisis. La democracia no puede estar construida a la medida de un gobierno particular porque dejaría de ser democracia. El ejercicio democrático implica escuchar la voz de la mayoría, como baluarte último de la verdad social. Ninguna ideología puede ir más allá del bien común. La política se debe hacer desde el más absoluto respeto a la constitucionalidad, adaptándose a una sociedad joven que, como la venezolana, tiene el derecho a reinventarse y rehacerse en el sano e inobjetable contrapeso democrático”.



Dudamel, por si hiciera falta, apunta directamente: “hago un llamado urgente al Presidente de la República y al gobierno nacional a que se rectifique y escuche la voz del pueblo venezolano. Los tiempos no pueden estar marcados por la sangre de nuestra gente. Debemos a nuestros jóvenes un mundo esperanzador, un país en el que se pueda caminar libremente en el disentimiento, en el respeto, en la tolerancia, en el diálogo y en el que los sueños tengan cabida para construir la Venezuela que todos anhelamos”.



No creo en la obligación del artista de posicionarse sobre política, salvo quizá en determinadas situaciones muy concretas. Puede haber mil razones legítimas por las que Dudamel hasta la fecha no lo había hecho y siempre he respetado su posición. Manifestarse era más su derecho que su obligación. Su Brahms es igualmente excelso con o sin carta, pero, ¿qué quieren que les diga?, me parece muy bien que se haya mojado.

sábado, 28 de mayo de 2016

Obama en Hiroshima: memoria y perdón

Hoy publico en DEIA un artículo en torno a la polémica sobre si Obama debería haber aprovechado la visita a Hiroshima para pedir perdón como Presidente de los EEUU.

Como véis me inclino a pensar que ha hecho bien en visitar Hiroshima y en el contenido que ha dado a la visita... y también en no pedir perdón. Sé que no todos estaréis de acuerdo, pero de eso se trata: de compartir y contrastar opiniones con respeto y con argumentos, ¿no os parece?

Como siempre, os cuelgo la foto del artículo, con enlace a la página del periódico y abajo el texto completo por si prefieres leerlo aquí directamente.

P.D.: Aprovecho para remitiros, a los que os interesen estos temas, a mi entrada del año pasado " Hiroshima y Nagasaki + 70 y Philip Ball... y tres postdatas" allí comparto más ideas sobre aspectos científicos, históricos y bibliográficos en torno a este tema.

http://www.deia.com/2016/05/28/mundo/hiroshima-perdon-o-memoria
Obama en Hiroshima, memoria y perdón
 
Hiroshima: ¿perdón o memoria?

 

En el momento en que escribo estas líneas el presidente Obama está en Hiroshima, ofreciendo sus respetos a las víctimas, a los supervivientes y a todo lo que esta ciudad representa.
 

Obama, ya era sabido, no pide perdón por la responsabilidad de su país en ese gigantesco sufrimiento. ¿Debería hacerlo? Yo tengo mis serias dudas. Si ustedes me aprietan, me inclinaría, aún a riesgo de resultar poco correcto o simpático, a decir que no.
 

Hiroshima representa uno de los momentos más horrorosos de la historia de la humanidad. No sólo por el número de víctimas, sino por que simboliza, como ningún otro hecho, el desbordamiento de la capacidad destructiva del hombre, la superación de sus límites mortíferos. Hiroshima encarna, ya en la historia real, el mito de la fuerza incontrolable e irreversible de la ciencia, la tecnología, la creatividad y la inteligencia puestas al servicio de la destrucción.
 

En Europa hubo más víctimas civiles que en Hiroshima en bombardeos cuya utilidad militar era más cuestionable. Pero Hiroshima marca un hito en la historia de la humanidad quizá por ser un momento y un lugar, por ser la encarnación de nuestras peores pesadillas. Hiroshima marca el inicio de la Guerra Fría y es al tiempo uno de sus primeros productos.
 

Dado lo que uno se encuentra en tertulias y redes sociales, quizá no esté de más recordar que los Estados Unidos no fueron a Japón por iniciativa propia, con ansias expansivas o imperiales. Fue Japón quien impuso un imperio cruel, racista y criminal, en toda la región y fue Japón quien agredió, contra el derecho de la guerra, a los Estados Unidos en su casa, sin previa declaración de guerra.
 
 
Una vez metidos contra su voluntad en la guerra del Pacífico, ¿cuál habría sido en agosto del 45 la mejor alternativa realmente existente a las bombas atómicas?, ¿negociar con el dios del impero, violento y militarista como pocos en la historia, algún tipo de arreglo en la región que apaciguara sus ansias?, ¿haber dejado que la URRSS convirtiera la zona en su patio trasero, Japón en una nueva Polonia o Tokio repartido en sectores y con muro?, ¿sacrificar cientos de miles de vidas civiles y militares adicionales en el fin de una guerra que sólo Japón se negaba a admitir?  Ninguna de las alternativas me parece demasiado atractiva, la verdad, ni creo que hubiera sido claramente mejor para la historia del siglo XX o para el bienestar de las personas de la región, ni del mismo Japón.
 
 
No quiero sopesar horrores, pero me niego a contrastar el horror de Hiroshima a soluciones ideales pero irreales o utópicas que un político responsable no podía considerar en aquel momento. No se puede juzgar una decisión desconociendo las circunstancias y las alternativas reales. Max Weber habló ya de la ética de la responsabilidad frente a la ética de la convicción. Sus reflexiones de hace ahora 100 años siguen siendo válidas.
 
 
Hay varias versiones sobre las razones que llevaron a Truman a tomar la decisión. La más clásica, la oficial, tranquilizadora, defiende que se trataba de aminorar el número de víctimas (japoneses incluidos). Seguramente es parte de la verdad. Otra versión apunta al peligro que suponía la URRSS en la zona, entrando en la guerra contra Japón de forma oportunista y esperando recoger los frutos de la victoria en forma de dominio y sometimiento. Probablemente en la decisión de Truman pesaron ambas razones y otras que no conocemos.
 
 
Aprendimos a desconfiar de las películas de Hollywood hasta el extremo de dar a veces por bueno acríticamente su contrario. Pero la sospecha nos hizo, paradójicamente, igualmente predecibles y controlables, pero más aburridos, por que no teníamos a John Ford de nuestro lado. Y la imagen de las películas en que vemos a las fuerzas norteamericanas liberando islas del Pacífico, a golpe de sangre propia, de las manos del invasor cruel, tiene algo de la realidad histórica, con todos los matices que se quieran añadir.
 
 
No, no estoy seguro de que Obama deba pedir perdón. Pero sí creo que debía hacer este viaje para mostrar sus respetos y su dolor y para insistir en la alianza con el viejo enemigo en el objetivo común de un mundo sin proliferación nuclear. Y eso es lo que ha hecho, según tengo entendido.
 
 
Así que en este caso prefiero la memoria compleja y la apuesta conjunta de futuro que una petición de perdón descontextualizada.

domingo, 3 de abril de 2016

Kertész o de cómo sobrevivir a la muerte

Hoy los periódicos del Grupo Noticias (DEIA y Noticias de Gipuzkoa) publican un artículo que he escrito a raíz de la muerte esta semana del escritor Imre Kertész y en que hago un repaso personal a la literatura de la memoria del holocausto. Este repaso es parcial, de urgencia, de memoria, aún así espero que os guste.


http://www.deia.com/2016/04/03/mundo/kertesz-o-de-como-sobrevivir-a-la-muerte

 
Kertész o de cómo sobrevivir a la muerte
 
Esta semana ha muerto el escritor húngaro Imre Kertész, Premio Nobel de Literatura en el 2002 “por una obra que conserva la frágil experiencia del individuo frente a la bárbara arbitrariedad de la historia”.

Su historia es la de un joven judío que es llevado a los campos de concentración y exterminio. La historia de un superviviente que tras la liberación se queda voluntariamente en Hungría y vive allí durante 40 años la falta de libertad y de esperanza del comunismo. La historia de un escritor de minorías que busca en la ficción la verdad profunda y el significado de lo inenarrable.

La muerte de un escritor, puede ser una oportunidad de darle una nueva vida, si su obra es así leída. Sus novelas y ensayos están publicados en español y tienes en euskera también una de sus obras más importantes (Zoririk ez).

Su obra se suma a la de tantos supervivientes que nos hablaron del Holocausto desde la literatura o el recuerdo. Me gustaría citar algunos, dar unas rápidas pistas de lectura por si a alguno de vosotros interesa.

Escribo estas notas en un largo viaje de autobús, sin posibilidad de levantarme del asiento para  revisar mi biblioteca, sin posibilidad de ojear mis libros, curiosear aquí y allí, y anotar párrafos o citas, autores o títulos. Casi mejor, así lo haré de memoria. Porque la memoria es parte de lo que estos libros nos enseñan. Serán por tanto unas notas personales, rápidas y llenas de lagunas, sobre la literatura del recuerdo.

Stéphane Hessel recordaba cómo la memoria de la literatura le salvó del olvido y la locura en los campos de concentración, cómo se recitaba poesía o teatro y cómo se compartía este legado, en medio del horror, con otros internos.

Y la memoria me lleva primero a los que eludieron el holocausto y dedicaron su vida a denunciarlo y a entenderlo, como Raul Hilberg, o de alguna forma la propia Hannah Arendt. Y la memoria me lleva a aquellos que no salieron del agujero negro, que perecieron en él. Como Ana Frank, con su inmortal Diario, y más desconocido pero no menos mágico, Petr Ginz y su purísimos Diarios.

Los hay que salieron con un mensaje, con una enseñanza, como Viktor Frankl y su durísimo pero esperanzado Un hombre en busca de destino. O los que hicieron de su vida su mejor mensaje, su homenaje a la vida y a la justicia, como Stéphane Hessel o aquel maravilloso niño afortunado que aún es Thomas Buerghental.

Y obviamente Primo Levi y su trilogía de Auschwitz, aunque yo, en secreto, ahora que nadie nos oye os diría que sobre Si esto es un hombre me quedo con el sistema periódico. Y Elie Wiesel y… tantos otros. Más cerca tenemos el Jorge Semprún de Viviré con su nombré, morirá con el mío o, mejor aún, de La escritura y la vida.

No me interesan las polémicas cruzadas, no me interesa aquí si es o no posible escribir después de Auschwitz. No me interesa aquí si las ficciones el niño del pijama, del niño del concurso del tanque o incluso la lista de Spielberg ayudan o no (aunque a mi juicio sí: yo estoy en favor de toda creación que busca en libertad sentido o recuerdo). No me interesa si las visitas a los lugares del horror son más o menos fieles al absoluto. No me interesa si se puede o no bailar alegremente en Auschwitz. Me interesa recordar a quienes lo vivieron y lo escribieron, recordar algunos de esos testimonios directos que tenemos para conocer y atisbar significados de unos de los momentos más cruciales de nuestra historia.

Esta semana se nos ha muerto uno de los últimos testigos directos. Nos queda su memoria. Nos queda por tanto él mismo, único, imperecedero, que, como soñaba Unamuno, revivirá cada vez que lo leamos. Y revivirá cada vez superviviente y vencedor del holocaust.

lunes, 14 de marzo de 2016

STOP WAR - LA GUERRA EMPIEZA AQUÍ

El 25 y 26 de marzo se celebran en el Palacio Aiete de Donostia los encuentros "La Guerra empieza aquí", que se celebran en el marco de la Capitalidad Cultural de Donostia- SS 2016.

http://dss2016.eu/es/agenda?view=events&ohanah_category_id=49&ohanah_venue_id=&filterEvents=notpast
 
Son unas Jornadas muy interesantes, con participación de expertos de la talla de Carmen Magallón o personalidades como la jueza (y a la sazón alcaldesa de Madrid) Manuel Carmena.
 
http://dss2016.eu/es/agenda?view=events&ohanah_category_id=49&ohanah_venue_id=&filterEvents=notpast
 
 
Detrás de este programa hay gente a la que respeto y admiro mucho, de modo que es para mi un placer colaborar en la difusión de estos encuentros. Si vas a estar cerca esos días, ¡no lo dudes!, ¡animate!
 
Para más información:  943 48 33 44 o gonbidapena@dss2016.eu
 
http://dss2016.eu/es/
 

lunes, 21 de septiembre de 2015

Día Internacional de la Paz: mujeres, Burundi, Wagner y Woody Allen.

Hoy, 21 de Septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz.

http://www.un.org/es/events/peaceday/2015/img/peaceday_banner.jpg

Recuerdo con mucho cariño los encuentros de Socios de Honor de UNESCO Etxea que se organizaban bienalmente en torno a este día, pero en esta ocasión lo conmemoro en el Palais des Nations de Ginebra en tres pasos.

Primero, a la hora de comer, me sumo, en la sala noble de la Biblioteca del Palais des Nations, a una Mesa Redonda sobre el papel de las mujeres en la Paz del futuro.

http://www.unog.ch/unog/website/library.nsf/(httpLibraryTalksByYear_en)/B8F9A69ABD08FE3FC1257EC100525E5F?OpenDocument&year=2015&navunid=A3609D61BE9ADE32C125792500519C47

 http://www.unog.ch/unog/website/library.nsf/(httpLibraryTalksByYear_en)/B8F9A69ABD08FE3FC1257EC100525E5F?OpenDocument&year=2015&navunid=A3609D61BE9ADE32C125792500519C47

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Por la tarde iniciamos en el Comité DESC el diálogo con Burundi. Mucho tiene que ver esto con la Paz. Burundi sale de un conflicto que ha durado 15 años (1993-2005). Este mismo año se ha inciado una disputa constitucional (sobre si el Presidente puede aspirar o no a un tercer mandato) que ha generado violencia y por la que se han desplazado fuera del país más de 180.000 personas, muchas de ellas a la vecina Ruanda.

Burundi está situada en el puesto 180 en el Índice de Desarrollo Humano (sobre un total de 187). Son 10 millones de personas sobre un territorio pequeño, lo que la hace tener la segunda densidad de población más alta del continente. Un 90% de la población se dedica a la agricultura de subsistencia, pero la tierra cultivable es escasa. Las cifras de hambre y desnutrición son horrorosas, con un 60% de malnutrición. De hecho el país encabeza el Global Hunger Index. La esperanza de vida está cifrada en 54 años, es decir, que la pobreza, la ignorancia y la injusticia les roba de media 30 años de vida con respecto a quienes tenemos la suerte de vivir en un país como el mío.

 
La discriminación de la mujer es muy dura. El tráfico de niños y la situación de los BaTwa (pigmeos), de los albinos y de los homosexuales preocupa especialmente.

Como se ve, el trabajo que podamos hacer en este diálogo por ayudar al país a proteger mejor y promocionar más los derechos económicos, sociales y culturales de sus habitantes, tiene mucho que ver con la Paz.

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Por fin, una vez terminada la sesión de hoy, a las 6,30, bajo al Assembly Hall, allí se organiza un concierto conmemorativo del Día Internacional de la Paz.

Cuatro pianos, en estrella, uno contra el otro ocupan la tarima. Son cuatro portentosos Bösendorff. A eso añade cuatro esforzados pianistas, fuertes y animosos, y un programa enérgico. El espectáculo no es precisamente pacífico, pero está garatizado que no aburrirá.

Lo que no entiendo es que para conmemorar el Día de la Paz se incluya en el programa una versión para cuatro pianos de la Obertura de Tannhäuser: no sé qué habría pensado de esto Woody Allen.

http://www.classicfm.com/discover/music/funny-quotes/woody-allen/


Creo que tras una obertura de Wagner sobre cuatro Bösendorff, pensaría que lo de Polonia se queda un poco corto de ambiciones. Tal vez Leningrado, Moscú y Stalingrado en un veranito... ¡Esta no es forma de fomentar la Paz!

viernes, 26 de junio de 2015

Gogora: Instituto Vasco de la Memoria

En Euskadi se ha constituido el Instituto de la Memoria, la Convivencia y los Derechos Humanos. Se ha llamado Gogora, que en euskera significa algo así como traer a la memoria o hacer memoria o, también, tomar conciencia o interiorizar o interesarnos y de ahí, de alguna forma, puede referir a la intención y a las ganas de hacer.

He sido nombrado por el Parlamento Vasco, con 72 votos de 75 parlamentarios, como miembro del Consejo Directivo de este Instituto. Ver noticia aquí. Se trata de una gran oportunidad de avanzar juntos por una memoria inclusiva y digna en nuestro país, basada en los principios de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición, así como el respeto máximo a todas las víctimas y a sus derechos.

Es un gran honor y un gran reto poder participar en primera línea en esta tarea colectiva de nuestro país.

viernes, 29 de mayo de 2015

"Esa gente soy yo"

   - “¿Qué haces tu con esa gente?”
   - “Esa gente soy yo”.

¿Se puede expresar de forma más breve y bella lo aprendido tras años de dolor y rabia?

   "A mis hijos les alivia verme sin odio."

Me ha impactado esta entrevista / diálogo / reportaje de Luis R. Aizpeolea en El País a Iñaki García Arrizabalaga y Axun Lasa.

   "Transmito a los jóvenes que el odio es un sentimiento natural
   ante la circunstancia extrema del asesinato de un ser querido.
   Pero es necesario salir de él porque sólo perjudica a uno mismo.
   Y se puede transformar en mensaje en favor de la convivencia."

Esta página es una potente y bellísima lección de humanidad y muy profunda sabiduría. Una sabiduría destilada desde el dolor. Por favor, no te la pierdas:

lunes, 25 de mayo de 2015

Víctimas del terrorismo silenciadas

Este fin de semana DEIA me ha publicado un artículo sobre la lamentable polémica a la que hacíamos referencia en la anterior entrada de este blog, la de las víctimas del terrorismo a las que se les ha negado la presentación en el Congreso de los Diputados.

http://www.deia.com/2015/05/23/opinion/tribuna-abierta/victimas-del-terrorismo-silenciadas

jueves, 21 de mayo de 2015

Afrenta inaceptable

Creo que el Presidente del Congreso, Sr. Posada, se ha equivocado gravemente al retirar el permiso que incialmente había concedido para celebrar en una sala del edificio del Parlamento un encuentro de víctimas del terrorismo: concretamente en la sala Ernest Lluch.

Adjunto la noticia tal como la puedes leer en la web de Radio Televisión Española a la que le suponemos un tratamiento moderado del asunto:

http://www.rtve.es/noticias/20150519/congreso-da-marcha-atras-acogera-acto-victimas-eta-gal-habia-autorizado/1147259.shtml

Asistían, en una inciativa que nació en la parroquía madrileña San Carlos Borromeo, víctimas como Rosa Lluch, hija -para mayor escarnio- de la víctima de ETA que da nombre a la sala que se iba a ocupar; Rosa Rodero, viuda de un ertzaina asesinado también por ETA; y Axun Lasa, hermana de Joxean Lasa, torturado y asesinado por los GAL, con la implicación de algunos agentes policiales y funcionarios públicos.

A las dos últimas las conozco personalmente y debo decir que sus trayectorias de dignidad, memoria responsable y activa, y desligitimación de la violencia han sido ejemplares, realmente admirables. Que se les acuse ahora de "distorsionar la historia de lo verdaderamente ocurrido en nuestro país en relación con el terrorismo de ETA" o de "manipulación del relato del terrorismo en nuestro país" es ignorante y muy injusto.

¿Cómo unas víctimas que han sufrido tanto y tan injustamente pueden ahora recibir semejante rechazo por parte del Presidente del Congreso, semejante insulto, semejante humillación? ¿Cómo unas víctimas que tienen en sus entrañas y en su corazón lo más duro de la historia de este país pueden a estas alturas encontrar las puertas de un edificio público cerradas de malas maneras en las narices? ¿Cual ha sido su falta?: ¿tener criterio propio, atreverse a recorrer caminos no trillados, arriesgarse por buscar caminos que les sirvieran a ellas y nos sirvieran a los demás?

Otras víctimas con mayor predicamento ante el poder entienden que lo que estas víctimas ahora acalladas hacen, piensan y dicen es contrario a lo que todas las víctimas deberían hacer, pensar y decir. Vale. Correcto. Son libres de pensarlo y de decirlo. Es su opinión, tan respectable como la de cualquier otra víctima. Nadie les obliga a seguir los pasos de las víctimas acalladas, nadie les obliga a secundarles, a darles la razón o a admirarles: pero el respeto a su experiencia y a su vivencia y a su derecho a darlas a conocer, ése sí es exigible. No pueden pretender acallar a las víctimas que no opinan igual que ellos.

Que el Presidente del Congreso tome partido de semejante forma tajante, sin matiz, sin estilo, sin educación sin respeto es inaceptable además de grosero. ¿Nos dice de esta forma que hay víctimas con derecho de veto sobre otras?, ¿que hay unas víctimas que piensan y sienten mejor que otras y con patente de legitimidad sobre otras víctimas?, ¿que hay víctimas más legítimas que otras?, ¿que hay víctimas que merecen ser escuchadas y otras que deben ser acalladas o escondidas?

La decisión del Presidente del Congreso constituye una afrenta grave a las víctimas del terrorismo y un intento de deslegitimar la verdad y el mensaje de unas víctimas que al parecer rompen sus esquemas. Pero si unas experiencias tan verdaderas, tan profundas, tan valiosas, tan admirables, tan infinitamente generosas como las de Rosa Lluch, Rosa Rodero y Axun Lasa rompen tus esquemas, son éstos los que deben ser revisados, Sr. Posada, no la decision de hacerles un hueco en la casa, que debería ser de todos, para escucharlas por lo menos con respeto y atención: yo además las escucho con admiración, pero esto último es optatitivo.