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domingo, 26 de agosto de 2018

UNESCO, embajadores y lenguas


Hoy publico en DEIA y en Noticias de Gipuzkoa una reflexión sobre UNESCO, embajadores y lenguas, a raíz de unas declaraciones del nuevo embajador de España ante la UNESCO. Termino imaginando unas líneas de mayor participación vasca en la UNESCO.


P.D.: Las declaraciones del embajador Juan Andrés Perelló a las que hago referencia han sido reproducidas, con distintas intenciones y tonos, por varios medios, pero finalmente todos ellos beben del original en Europa Press al que remito por mayor neutralidad, rigor o, cuando menos, prudencia.





  






UNESCO, embajadores y lenguas




El socialista valenciano Juan Andrés Perelló ha sido nombrado embajador ante la UNESCO. Perelló ha sido alcalde, diputado autonómico, senador, eurodiputado y miembro del Consejo Federal del PSOE. Le toca ahora liderar una embajada al frente de la cual he conocido a grandes embajadores diplomáticos, como el inolvidable Yago Pico de Coaña o, de una generación posterior pero de la misma talla diplomática, intelectual y humana, el donostiarra Ion de la Riva. He conocido también a buenos embajadores políticos, como la fallecida María Jesús San Segundo, nombrada por Zapatero tras ser cesada como Ministra de Educación.

Hay buenos y malos embajadores de carrera y buenos y malos embajadores políticos. La Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE), con parte de razón y parte de corporativismo, ha expresado “su preocupación” por este nombramiento y manifiesta su “disconformidad con el nombramiento de Embajadores denominados políticos, es decir, no pertenecientes a la Carrera Diplomática”. No me atrevo a ser tan tajante, pero entiendo que se debe especial vigilancia ante este tipo de nombramientos.

La ADE afirma que “ser embajador de España no se improvisa ni se aprende en unos pocos años. Es la consecuencia última de una carrera profesional que se inicia al superar unas exigentes oposiciones, a las que sigue una dilatada experiencia”. Estoy de acuerdo con lo primero: ser embajador exige una formación y experiencia muy concretas. No estoy seguro de lo segundo: a mi juicio puede haber excepcionalmente trayectorias adicionales a la principal. Me interesa más la persona, su formación, sus ganas, su interés, su experiencia, su buena voluntad, su valentía y sus capacidades que el escalafón puro. Esta persona puede provenir, si las circunstancias lo aconsejan y excepcionalmente, de la política o de la empresa, eso sí, debe ser examinada al milímetro.


El nuevo embajador ha hecho unas declaraciones en que defiende que "los catalanes tienen que sentirse potentes y representados en el mundo en su identidad cultural y, si el lugar es la UNESCO, yo defenderé los intereses de Cataluña, como defenderé los de cualquier región que tenga una identidad propia".


Dado que la UNESCO es la organización internacional que se ocupa de la cultura, la educación y las lenguas, es importante que quien allí nos representa sea sensible a la diversidad cultural y piense que es bueno el plurilingüismo porque así uno “puede expresar su libertad y pensamiento en más lenguas" .


A este fin ha propuesto la idea de crear una oficina que coordine la presencia en la UNESCO de las lenguas que se hablan en España cuya sede estaría en Barcelona. Me suena bien, si bien es una idea muy verde que, al parecer, no está todavía negociada ni con UNESCO ni con la Generalitat. No sé si en el actual panorama de difíciles relaciones entre la Generalitat y el gobierno español se darán unos y otros la confianza para que pueda prosperar. En todo caso unos y otros deberían conocer, valorar y aprovechar (sin aprovecharse ni fagocitarla) la trayectoria de más de 30 años de relación oficial de la sociedad civil catalana con la UNESCO, muy reconocida en materia lingüística.


Como vasco entiendo que esta sede pueda estar en Barcelona, dado que es la capital de la principal comunidad lingüística del país, tras la castellana. Desde Euskadi deberíamos apoyar esta iniciativa sin olvidar los objetivos, que he defendido aquí en otras ocasiones, de ir avanzando hacia una relación más directa y oficial con la UNESCO, sobre la base del acuerdo actual entre el Gobierno Vasco y esta organización, avalado por el Estado, y respetando los respectivos marcos constitucionales (español y de la UNESCO) para profundizar en la participación responsable, leal (con España y con la UNESCO) y autónoma de nuestro país en esta organización. Es posible con los actuales marcos jurídicos. Quizá el momento sea éste y comience por apoyar la iniciativa de un embajador valenciano para Barcelona.



sábado, 5 de mayo de 2018

Palabras, género y número

Hoy dedico mi columna #MirarHaciaOtroLado a la palabras, los nombres, los símbolos, el género y el número. Paso por Canadá, Austria y Chile y comento cosas que allí han pasado.



viernes, 2 de marzo de 2018

Sobre diversidad lingüística en catalán


Ayer impartí la conferencia inaugural del III Congrés de Drets Humans de l’Advocacia Catalana.  
Me permití comenzar perpetrando la lectura en catalán de unos párrafos sobre la diversidad lingüística, su práctica efectiva y su relación con los DESC.




Aquí copio el texto (¡Gracias, Dora Mejía, por la traducción y por la ayuda con el ensayo de la lectura y la pronunciación!):


"Benvolgut Alcalde de Terrassa, Alfredo Vega López,

Benvolgut Síndic de Greuges, Rafael Ribó,

Benvolgut President del Consell de l’Advocacia Catalana, Julio J. Naveira,

Benvolguts Membres dels Col·legis d´Advocats de Catalunya,

Benvolguts col·legues i benvolguts amics,

Bon dia a tots.

Vull començar agraint al Consell de l’Advocacia Catalana la invitació i l'oportunitat que se'm dona per parlar d'un tema molt important i volgut per a mi : la exigibilitat i la justiciabilitat dels Drets Econòmics Socials i Culturals, especialment en l'àmbit internacional.

Però abans d'entrar en matèria intentaré dir unes paraules en català. En primer lloc, per cortesia i per respecte doncs ambdues coses són importants. Sentir-nos reconeguts i respectats en la nostra identitat és important per a tots. I la llengua és un element clau d'aquest ser social que compon qualsevol comunitat, és la principal forma de comunicar-nos i de relacionar-nos, però també una forma de ser, una forma d'entendre i d'entendre'ns, i una forma de veure'ns i mostrar-nos.

Però no és només per cortesia i respecte que volia començar en català. Estem en un congrés de Drets Humans, de Drets Econòmics, Socials i Culturals, i la diversitat lingüística, la seva pràctica efectiva, és una de les manifestacions més potents d'un d'aquests drets: el dret a participar en la vida cultural, com queda establert clarament en el Cometari General número vint-i un del Comitè DESC .

La diversitat lingüística és a més un element clau d'altres DESC, especialment el Dret a l'Educació. Finalment la diversitat lingüística ha de tenir permeabilitat per a l'exercici efectiu de tots els DESC


En ocasions veiem com les llengües s'utilitzen com a arma llancívola en baralles polítiques, danyant així les llengües i la convivència. Venint de fora de Catalunya en temps tan difícils, volia no només reiterar que la diversitat lingüística és una qüestió de drets humans, sinó que també volia practicar aquesta diversitat, encara que només sigui durant aquest parell de minuts que acaben aquí."

martes, 17 de octubre de 2017

Premios Nobel, igualdad y excelencia.

 https://culturacientifica.com/ 


Los Cuadernos de Cultura Científica que publica la Cátedra de Cultura Científica de la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea publica un artículo mío sobre igualdad, excelencia, ejemplaridad y responsabilidad en los premios Nobel. Espero que os parezca interesante.






 https://culturacientifica.com/2017/10/16/igualdad-excelencia-ejemplaridad-responsabilidad-los-premios-nobel/ 


Sobre igualdad, excelencia, ejemplaridad y responsabilidad en los premios Nobel


Mikel Mancisidor


Ya se han anunciado todos los Premios Nobel de este año 2017.
El Premio Nobel de Física ha ido a parar a tres norteamericanos. El Premio Nobel de Medicina ha sido otorgado a otros tres norteamericanos. Por fin, lo ganadores del Premio Nobel de Química han sido un suizo, un escocés y un norteamericano de origen alemán. Son 9 hombres y cero mujeres.
Si sumamos el Nobel de Literatura para Kazuo Ishiguro (británico que escribe en inglés), el de la Paz para la red ICAN (Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares) y el de Economía para el norteamericano Richard Thaler, son 11 hombres, una institución y cero mujeres. 10 norteamericanos o británicos.
El año pasado sucedió lo mismo. Se otorgó el Nobel de Física a tres físicos; el de Química a tres químicos; el de Medicina a un biólogo; el de Economía a dos economistas; el de la Paz a un político y el de Literatura a un cantante. Todos hombres. El mismo resultado: 11 a 0.
De modo que por dos años consecutivos la imagen mundial de la máxima excelencia científica, intelectual, investigadora y creativa corresponderá a un pleno de hombres, quizá ligeramente disimulado si ICAN opta por una mujer para recoger el galardón.
Creo que se trata de un error muy grave, de lamentables consecuencias y que los administradores del Premio demuestran no sólo falta de sensibilidad, sino incluso me atrevo a decir que falta de responsabilidad.
Sí, ya sé que muchos de quienes han tenido la amabilidad de leerme hasta aquí estarán pensando que antepongo mis deseos políticamente correctos a la realidad. Tal vez piensen ustedes que olvido que los Premios Nobel son un reconocimientos a los mayores logros de la humanidad, vengan de donde vengan, sin atender a su nacionalidad, raza, lengua o género. Que no puede haber cuotas ni porcentajes. Que sólo se puede atender a los méritos más objetivos tras un estudio neutro sin prejuicios ni ideas preconcebidas. ¿Saben qué? Estoy de acuerdo con todo ello. Pero precisamente por eso creo que los Premios Nobel se equivocan y se traicionan.
Alfred Nobel buscó reconocer los mayores logros para toda humanidad, quiso premiarlos y de esa forma ponerlos en valor, hacerlos visibles, fomentar en la sociedad su aprecio y generalizar el espíritu de emulación. A todo ello deberían hoy deberse estos premios. Explícitamente dejó constancia Alfred Nobel de su deseo de universalidad, si bien en aquel momento histórico la universalidad se formulaba de un forma un tanto estrecha: “es mi expreso deseo que, al otorgar estos premios, no se tenga en consideración la nacionalidad de los candidatos, sino que sean los más merecedores los que reciban el premio, sean escandinavos o no.”
Es obvio que los méritos científicos, como los literarios o cualquiera otros del ámbito del conocimiento y la cultura, no se pueden medir en una clasificación indisputable de puntos objetivos como podría hacerse en una prueba tipo test para las oposiciones de una administración pública (afortunadamente), ni como en la clasificación de una liga deportiva donde a fin de temporada un equipo tiene 67 puntos y otro 66 y por lo tanto el primero se lleva la copa. Los méritos científicos están sometidos a una valoración que incluye muchos elementos intangibles o cualitativos de imposible cuantificación. Se incluye el mérito, la originalidad, el impacto, la espectacularidad, la belleza, la contribución a la mejora de la vida de las personas y otros mil factores en los que además hay que decidir, cada año de forma distinta, cómo equilibrar los juicios de corto con los de largo plazo. La combinación de estos factores, dependiendo de cada momento puede variar y se pueden dar distintos resultados de equivalente mérito e igual legitimidad. Es ahí donde hay que decidir por un modelo de premio entre distintas opciones igualmente excelentes.
Con esto quiero decir que el premio Nobel de Química de un año no corresponde necesaria o indiscutiblemente al mejor químico de ese año, si tal calificación pudiera existir, sino una persona eminente que está entre los mejores de su especialidad, en una minoría de excelencia mundial junto a otras pocas docenas de personas, quizá, si ustedes quieren, por poner una cifra, un centenar. La selección final de entre ese grupo de potenciales merecedores del Premio está sometida a factores que incluyen la oportunidad, la comunicación y que deben incorporar la ejemplaridad y el efecto social.
No dudo de los méritos de cada premiado por separado (carezco de conocimientos para juzgarlo: simplemente me fío plenamente del tribunal), pero sí puedo afirmar que en su conjunto el resultado está desequilibrado y da una imagen distorsionada de la excelencia global. No es cierto que la excelencia científica en el mundo esté en una relación de 8 a 0 (año 2016) o 9 a 0 (2017) entre hombres y mujeres. No es cierto que la excelencia cultural esté en una relación de 11 a 0 en ambos años. De la misma forma que no es cierto que más del 80% de la excelencia global tenga el inglés como lengua materna.
Que los premios Nobel nos regalen una imagen falsa de la ciencia y la cultura en el siglo XXI no sólo es producto de esos prejuicios que pretende no tener. Eso no sería lo peor. Esta decisión tiene además graves efectos en perpetuar esos mismos prejuicios y estereotipos, que todavía limitan hoy que el acceso y participación de las mujeres en determinadas especialidades científicas en todo el mundo o dificultan su desarrollo y éxito profesional. No hace falta más que ver las cifras de la UNESCO al respecto.
Es cierto, digámoslo por ser justos, que los Premios Nobel van incrementando -poco a poco, década a década- el reconocimiento de la labor de las mujeres en la sociedad en general y en la ciencia en particular. O lo que es casi lo mismo, pero mucho más positivo: los premios dejan traslucir un mundo en que cada vez la mujer tiene más presencia en la ciencia, en la política y en la vida cultural pública. Pero lo cierto es que este progreso es lento y que por segundo año en Estocolmo han hecho un innecesario paréntesis en ese camino por la igualdad.
No, no quiero cuotas. No pido porcentajes. Me conformo con que Estocolmo reconozca la pluralidad de los aportes a la humanidad en nuestro mundo contemporáneo y así, reconociéndolos, haciéndolos visibles con equidad y sin prejuicios, promueva la igualdad de oportunidades. Estoy seguro de que es ésta la interpretación a día de hoy leal con aquel deseo de Alfred Nobel en su contexto histórico: cuando quiso incluir no solo escandinavos, podría entenderse hoy como incluyendo no sólo blancos, no sólo hombres, no sólo angloparlantes.
Tengo una hija de 12 años. El año pasado no le quise enseñar una foto de 11 hombres como ejemplo de excelencia universal, como lo más elevado del conocimiento, de la creatividad, de la cultura y de los valores a los que ella debería aspirar. Difícilmente podría verse llamada por ese camino, reconocida en esa aspiración, si comprueba que está absolutamente copada por hombres. Este año creo que le enseñaré esa foto, pero tendremos que debatir, por desgracia, otras cosas que también tiene que aprender: que no se deje nunca limitar por quienes le digan que la excelencia es sólo masculina, sea cuando lo escucha en el patio de un colegio, en un machista comentario de bar, en un tonto programa de la tele o sea, y esto es mucho más grave, en los fallos de unos sabios en Estocolmo que deberían por el contrario estimularnos a todos y a todas.

jueves, 23 de febrero de 2017

Mi día de la lengua materna

Esta semana se ha celebrado el día internacional de la lengua materna.
Por una parte quiero remitirles directamente al mensaje de la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova. Pensaba citarles alguna frase, pero me ha parecido tan acertado el mensaje que prefiero incluirlo aquí en su integridad, especialmente cuando es bastante breve:


Mensaje de la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova,

con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna

21 de febrero de 2017


"Con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna, la UNESCO reafirma su compromiso total con la diversidad lingüística y el plurilingüismo. Las lenguas reflejan lo que somos y estructuran nuestros pensamientos e identidades. No puede haber un diálogo genuino, ni una cooperación internacional eficaz, sin el respeto de la diversidad lingüística, que abre paso a la comprensión verdadera de cada cultura. El acceso a la diversidad de las lenguas puede estimular la curiosidad y la comprensión mutua de los pueblos. Por esta razón, el aprendizaje de las lenguas es a la vez una promesa de paz, de innovación y de creatividad.

"El Día Internacional de la Lengua Materna, dedicado este año a la educación plurilingüe, es también una oportunidad para movilizarse en favor de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y especialmente del objetivo 4, relativo a una educación inclusiva y equitativa de calidad y a oportunidades de aprendizaje a lo largo de toda la vida para todos. La educación y la información en la lengua materna son esenciales para mejorar el aprendizaje y fomentar la confianza y la autoestima, que son algunos de los principales motores del desarrollo.

"Los seres humanos somos seres de lenguaje. Las culturas, las ideas, los sentimientos e incluso las aspiraciones a un mundo mejor se presentan siempre ante nosotros en una lengua precisa, con determinadas palabras. Dichas lenguas conllevan valores y visiones del mundo que enriquecen a la humanidad. El hecho de valorizarlas permite ampliar la variedad de futuros posibles y fortalecer la energía necesaria para lograrlos. Con motivo de este Día, hago un llamamiento para que el potencial de la educación plurilingüe se reconozca en el mundo entero, en los sistemas educativos y administrativos, en las expresiones culturales y en los medios de comunicación, en el ciberespacio y en los intercambios comerciales. Cuanto más sepamos valorizar las lenguas, más herramientas tendremos para construir un futuro digno para todos."Irina Bokova

Es una carta que me gustaría enviar a bastante gente. La propia Bokova, viviendo en París, podría remitirlo directamente a los miembros de la Asamblea Nacional francesa, al Palacio del Elíseo y a los miembros del Conseil Constitutionel, que tienen algunos problemas con las lenguas propias que se hablan en Francia en adición al francés.

Tengo otro consejo para la Directora General. Este mensaje ha sido publicado en las 6 lenguas oficiales de la ONU (francés, inglés, español, chino, árabe y ruso). Siendo un mensaje breve, seguro que moviendo un poco las delegaciones existentes en el propio edificio de la UNESCO, habría podido encontrar colaboración para traducirlo en una centena de lenguas adicionales en unos pocos días. Habría sido una buena señal de que el plurilingüismo existe de verdad y cuenta. Obviamente entiendo los límites del uso de más de 2 ó 3 lenguas en el día a día de un Organismo Internacional, pero un mensaje breve al año, en el día de la lengua materna, debería ser una excepción y mostrar en la forma el fondo del mensaje.


A mí me ha tocado pasar ese día de la Lengua Materna en el Palais des Nations, la sede de las Naciones Unidas en Ginebra. Había información en los pasillos sobre un evento que parecía interesante sobre "The Power of Languages in Diplomacy" (pero no pude asistir por coincidir con la sesión de nuestro comité), e información en banners o banderolas sobre las lenguas en la ONU. Había un dato que me ha llamado la atención: en la biblioteca de la ONU en Ginebra se pueden encontrar libros en 132 lenguas.


Me he acercado a la biblioteca a preguntar a mi amiga Rachel, fantástica bibliotecaria encargada de la sección jurídica, si el euskera estaba entre esas 132 lenguas. Me ha sacado tan amable y profesional  como siempre el listado de las publicaciones de la sección jurídica y efectivamente había 8 libros en euskera, entre ellos varios editados por el Instituto Pedro Arrupe de la Universidad de Deusto.


Mi día de la lengua materna terminó con una clase online para el Washington College of Law, con alumnos de 6 nacionalidades distintas. Empecé la clase saludando en euskera y a continuación invité a quien hablara alguna lengua distinta al español o inglés hacer lo propio. Fue mi manera de difundir el mensaje de este día: mi granito de arena.

lunes, 20 de febrero de 2017

Trum al teléfono: sobre lenguas y política

Aprovecho la llama de Trump a Rajoy para reflexionar hoy en DEIA sobre lenguas, relaciones internacionales plurilingüismo, política y educación en el País Vasco.  Es un poco totum revolutum que pretende enfocar el asunto con un poco de humor, sin mayores pretensiones, pero a lo mejor encuentras alguna idea que te pueda interesar.




 TRUMP AL TELÉFONO: LENGUAS Y POLÍTICA
La entrevista telefónica de hace unos días entre Mariano Rajoy y Donald Trump ha dado para mucha chanza. Especialmente, como es habitual, se han ridiculizado las limitaciones del presidente español con el inglés. Un medio norteamericano se ha referido a su “notorious trouble with the English language” y no pocos comentaristas españoles le han reído la impertinencia. 
Yo, por supuesto, creo que un presidente de nuestro tiempo, responsable máximo de la política exterior, de las relaciones con el resto de líderes mundiales y de las negociaciones comunitarias, debería manejarse con un mínimo de solvencia en la lengua franca de nuestro tiempo o, al menos, en ese sucedáneo internacional que nos sirve a los no nativos para comunicarnos en los organismos internacionales. Pero de ahí a reírle la gracia a ese periódico norteamericano y su superioridad lingüística hay un trecho, puesto que si hablaban por medio de traductor también se debía al “notorious trouble” de Trump con la lengua española. 
No es lo mismo, se me dirá. No, no lo es, pero aún así merece una reflexión. No lo digo porque el español sea también una lengua oficial de las Naciones Unidas (y la principal en los organismos regionales americanos a los que Estados Unidos pertenece), sino porque es la lengua que habla un 13% de la población de su país, cuarenta millones de personas. 
Trump no sólo no entiende español, sino que durante la campaña afeó a un oponente que lo hablara, como si esto fuera un demérito o una vergüenza que ocultar. El problema no es que no hable español sino que tiene un “notorious trouble” con cualquier otra lengua y con cualquier otra cultura que no sea la suya. 
Si ninguno de los dos hablaba la lengua materna de quien estaba al otro lado de la línea, podían haber buscado una lengua mediadora; el francés, por ejemplo. Rajoy, al parecer, chapurrea algo de francés; Trump, sin embargo, no ha tenido el más mínimo interés por mejorar sus competencias lingüísticas en toda su vida. 
Si hablaron con intérprete la culpa es, cuando menos, repartida. Bien pensado tampoco está mal. Yo, de hecho, recomendaría a todos los mandatarios internacionales hablar con Trump por medio de traductor, salvo que tengan un doctorado en filología inglesa por Oxford. De un hombre tan acostumbrado a abusar de su posición de poder se debe esperar que aproveche deslealmente cualquier ventaja que se le dé; y hablar tu lengua materna definitivamente lo es. De Angela Merkel se dice que pudiendo hablar inglés (además de alemán y ruso) no gusta de hacerlo en sus reuniones y negociaciones internacionales precisamente para evitar esa inferioridad dialéctica. 
La Unesco defiende el “uso de al menos tres lenguas en el ámbito escolar: la materna, una regional o nacional y una internacional”. Nos toca subrayar el “al menos”: nuestro país, desde Enkarterri a Atharratze, desde Laguardia hasta Uztaritze, es trilingüe
Regreso de unos días de trabajo en la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, donde se elige ahora a su nuevo director general, y consulto en la web el currículum de los tres candidatos finalistas fijándome en la sección de competencias lingüísticas, en el cuadro dedicado a su dominio de las lenguas oficiales de la ONU, aquellas en las que en teoría podrían trabajar cada candidato y su equipo (inglés, francés, español, árabe, ruso y chino). El primer candidato es británico y dice poder hablar algo de francés y leerlo, pero no escribirlo (en total, cinco puntos sobre un máximo de 9). El segundo candidato es etíope eritreo educado también en Gran Bretaña y además del inglés habla, como lenguas maternas, el amhárico y el tigrigna. La tercera candidata es paquistaní, educada de nuevo en Gran Bretaña, y además del inglés habla como materna el urdú y parece que además se defiende en persa, punjabi y pastún. 
Se pueden sacar varias conclusiones: Primero, que el plurilingüismo es una realidad muy natural en muchas regiones de África y Asia. La directora General de la Unesco dice que “hoy en día la norma mundial es el empleo de tres lenguas como mínimo, a saber: una lengua local, una lengua de gran comunicación y una lengua internacional para comunicarse tanto en el plano local como en el mundial”. 
Segundo, que sea quien sea el próximo director general de la OMS, sólo podrá trabajar con su equipo en inglés. A nadie se le habría ocurrido presentar a un candidato que hablara dos o hasta tres lenguas oficiales de la ONU, pero no el inglés. 
El inglés es ya tan asumido como lengua única de trabajo que podría acudir un médico marroquí, por ejemplo, que hable perfectamente francés, árabe y español (la mitad de las lenguas oficiales de la ONU) e incluso que sepa tamazig y en la reunión con el director de la OMS se sentirá probablemente torpe porque, como en el caso de Trump y Rajoy, seguramente se asumirá que la carencia, el debe, es de quien no habla inglés. 
La Unesco defiende desde 1999 la educación multilingüe con el “uso de al menos tres lenguas en el ámbito escolar: la lengua materna, una lengua regional o nacional y una lengua internacional”. A nosotros nos toca subrayar ese “al menos”: nuestro país, desde las Encartaciones a Atharratze, desde Laguardia hasta Uztaritze, es trilingüe, y con el inglés son ya cuatro las lenguas que nos convendría manejar. 
Los franceses están muy preocupados con la pérdida de posición del francés como lengua diplomática. Se acaba de publicar en Francia el nuevo libro del gran sociólogo Alain Touraine. Se titula Le nouveau siècle polítique. En ese libro habla de las grandes cuestiones de la política francesa del momento: la laicidad, la ecología, los derechos humanos, la izquierda, la enseñanza, la relación entre la democracia y el republicanismo… y, de pronto, un capítulo titulado Défendons les langues européenes. Uno salta rápido a leerlo en la esperanza de verle sensible a la diversidad cultural europea, pero no encuentra más que lamentos de un imperialismo lingüístico en horas bajas rivalizando con otro más pujante (eso sí, se apresura a aclarar, “sans aucune hostilité à l’endroit des langues régionales”). Touraine llega a afirmar que “el francés está amenazado de ser pronto una lengua muerta” como el español o el italiano o el alemán, debido a la pujanza del inglés en la universidad, en la ciencia y en la cultura popular. 
Esta sobreactuación en el quejido de hablante de una lengua dominante puede resultar impactante y hasta creíble leída, qué sé yo, en París o en Marsella. Leída desde cualquiera de los casi veinte países de África en que el francés es lengua oficial que convive con otras puede resultar algo más ridícula. Leído en Baiona o en Sara, en un país que lleva más de 200 años negando las lenguas propias en su interior y que aún hoy se niega a darles un reconocimiento constitucional del que se puedan derivar derechos o libertades para sus hablantes (Conseil Constitutionnel dixit), solo puede mover a la risa o a la indignación (sans aucune hostilité, bien sûr). 
El asunto, como se ve, es más complejo que ridiculizar el inglés de Rajoy. Yo me conformo con que, además de animarse algo más con el gallego, empiece a hablar, como aquel otro predecesor suyo, algo de catalán en la intimidad: buena falta le va a hacer este año. El inglés (y una veintena de fórmulas de cortesía en cada lengua oficial española) se lo reclamaremos ya al que venga detrás.

sábado, 11 de junio de 2016

Las Lenguas de Francia

Hoy publico en DEIA un artículo titulado LAS LENGUAS DE FRANCIA.

Los seguidores de este blog descubrirán que parte del contenido más serio de este artículo está basado en el debate en el seno del Cómité DESC de esta semana que comenté en mis entradas Francia, Derechos Culturales y Lenguas I y Francia, Derechos Culturales y Lenguas II. Con el fin de convertirlo en un artículo más amable para un sábado, el tono ha cambiado y pretende ser más ameno y menos técnico. Espero que os guste.

NOTA: Como siempre, abajo tienes el texto íntegro del artículo por si te resulta más cómodo leerlo así que en la imagen.
 
 
Las lenguas de Francia
 
En una conocida película de Hollywood la dama de compañía de Isabel de Francia le dice a su reina, medio navarra que era, tras una noche de pasión con un confidente extranjero, que sólo los franceses saben utilizar bien su lengua. El gesto pícaro y travieso de la dama y la reacción falsamente escandalizada de la reina hace entender el doble sentido de la frase. Algunos en Francia siguen pensando lo mismo, si bien de forma más aburrida y recatadamente literal.
Y es que la forma en que Francia trata la cuestión de la diversidad lingüística en su país sorprende. Allí parecen en muchas ocasiones no tener sensibilidad con respecto a la promoción e incluso la supervivencia de lenguas como el occitano, el corso, el bretón, el catalán o el euskera.

¿Cómo entender esta falta de interés en un país que puede presumir, con razón, de una enorme potencia cultural en muchos otros ámbitos?

En los últimos años hemos visto cómo se daban algunos pequeños pasos en la buena dirección. Pero cada uno de ellos, como en el famoso baile, ha sido seguido de otro pasito para atrás.

En 2008, por ejemplo, se incluyó en la constitución francesa un artículo que reconoce que "las lenguas regionales forman parte del patrimonio de Francia". Parecía un avance, sin embargo el Consejo Constitucional ha interpretado que "este artículo no constituye ningún derecho o libertad". ¿Qué efectos tiene entonces?

Hace sólo unas semanas el ECRI (Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia) ha concluido que en relación a las normas contra la discriminación en Francia "sigue habiendo una laguna persistente en relación a la lengua".

Francia se ha negado desde el principio a ratificar la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias. El año pasado el Presidente Hollande escribió al viceconsejero Patxi Baztarrika, como presidente de la Red Europea para la Promoción de la Diversidad Lingüística, comprometiéndose a apoyar su ratificación. Poco después el gobierno presentó un proyecto de ley de modificación constitucional para hacerlo posible, pero ya ha sido rechazado por el Senado por 179 votos frente a 155. La posición del país sigue paralizada por una visión republicana muy restrictiva: la negativa a reconocer el derecho de muchos franceses a emplear su lengua materna en el ámbito público. La lectura de las actas del debate en el Senado muestra la profundidad del desaguisado.
La mayoría de los senadores apoya la idea trasnochada y peregrina de que reconocer los derechos lingüísticos en el ámbito público a ciertos grupos hace peligrar los principios de igualdad, unidad e indivisibilidad de la República. La confusión es importante, aunque alguna senadora reclame aquello tan viejo de que “ce qui n'est pas clair n'est pas français”. A fuerza de querer hacer de la lengua elemento clave de los valores republicanos, se convierte en medio de imposición, discriminación y negación de derechos para otros franceses.
Francia debe avanzar hacia una lectura más actual y realista de sus valores republicanos para hacerlos compatibles con otros valores universales: los de los derechos humanos, especialmente los derechos de los grupos culturales y lingüísticos preexistentes a la propia república.

Un diputado socialista al hablar de esta cuestión tuvo que recordar a sus señorías en plena Asamblea Nacional que Robespierre había muerto ya hacía algún tiempo. Estaban en París, deberían haberse enterado. Desde que rodó aquella cabeza ha llovido bastante y nos ha dado tiempo a los demás a aprender mucho unos de otros. A esos 179 guardianes de las monolingües esencias jacobinas también les toca aprender a respetar. Aunque les suene a chino, o peor aún, a occitano, corso, bretón, catalán o euskera.

martes, 7 de junio de 2016

Francia, derechos culturales y lenguas - PARTE II

Ayer os comentaba que habíamos hecho a Francia una serie de preguntas sobre lenguas, diversidad lingüística y derechos culturales.

Pues bien, la delegación francesa ha contestado esta mañana reiterando la posición establecida por el Conseil Constitutionnel según la cual el artículo 75.1 de la Constitución (“les langues régionalesappartiennent au patrimoine de la France”) no constituye ningún derecho ni libertad. Se nos ha dicho que reconocer los derechos lingüísticos de estos grupos puede hacer peligrar los principio de igualdad, unidad e indivisibilidad de la República.

Posteriormente se nos ha dado cumplida cuenta de diversas iniciativas tomadas en los ámbitos del patrimonio, la educación o los medios de comunicación para la promoción de las lenguas regionales o minoritarias.

Aquí me he permitido volver a tomar la palabra para en respetuoso diálogo con el estado poder decir textualmente lo siguiente:

 

"He escuchado con mucha atención las respuestas facilitadas por la delegación en relación a las cuestión de las lenguas regionales y agradezco mucho la extensión y detalle de las mismas.

"Sin embargo tengo que hacer notar mi preocupación por el enfoque que niega el carácter de de derecho a esta importante cuestión relativa a los derechos culturales.

"Es decir, está muy bien y es necesario tratar este asunto desde la perspectiva patrimonial, educativa y de medios de comunicación, tal como se nos ha explicado. Pero también se trata de una cuestión de derechos humanos.

"E insistir en que el reconocimiento de este carácter de derecho puede ir en contra de los principios de igualdad, unidad o indivisibilidad del estados me parece preocupante y muy lejano a la doctrina bien asentada de las Naciones Unidas en relación a las minorías y sus derechos.

"El reconocimiento de sus derechos no tiene porqué afecta, en principio, a la igualdad, la unidad o la indivisibilidad de ningún estado.


"En su párrafo 32 se dice:

"(el derecho a participar en la vida cultural) incluye también el derecho de las minorías y de quienes pertenecen a ellas a participar en la vida cultural de la sociedad y a preservar, promover y desarrollar su propia cultura. Este derecho conlleva, a su vez, la obligación de los Estados partes de reconocer, respetar y proteger la cultura de las minorías como componente esencial de su propia identidad. Por lo tanto, las minorías tienen derecho a su diversidad cultural, tradiciones, costumbres, religión, formas de educación, lenguas, medios de comunicación (prensa, radio, televisión, Internet) y a todas las expresiones propias de su identidad y afiliación culturales."

"El párrafo 33 continúa:

"Las minorías, y quienes pertenecen a ellas, tienen derecho no solo a su propia identidad sino también a su desarrollo en todos los ámbitos de la vida cultural"

"Y por fin el párrafo 40 culmina:

"La protección de la diversidad cultural es un imperativo ético inseparable del respeto de la dignidad humana. Entraña un compromiso con los derechos humanos y las libertades fundamentales y requiere la plena realización de los derechos culturales, incluido el de participar en la vida cultural."

"Ojalá estos diálogos sirvan para que podamos la delegación y el Comité avanzar en una lectura común que haga compatibles los valores republicanos, que nacieron franceses y hoy son universales, con esos otros valores, hoy también universales de los derechos humanos de las minorías culturales y lingúísticas."




Hasta aquí lo dicho esta mañana.

Ahora solo quiero añadir que, cada vez que citamos la Observación General nº 21 es una buena oportunidad para acordarnos de su padre: nuestro querido, admirado y añorado amigo Jaime Marchán.

lunes, 6 de junio de 2016

Francia, derechos culturales y lenguas

Hoy ha comenzado el  58 período de sesiones del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

El primer estado en pasar por el Comité es Francia que lo hace entre hoy día 6 y mañana 7.

Aquí la foto de la presidencia de la delegación francesa, por cierto, encabezada por tres mujeres.



A mi me ha tocado hoy preguntar a la delegación sobre derechos culturales y diversidad lingüística en Francia.

He aquí mis comentarios y preguntas en versión obviamente resumida (entiéndase que el estilo es propio de la declaración oral):

1.- La cuestión de las lenguas regionales en Francia, como el occitano, el corso, el bretón, el catalán o el vasco apareció ya en el anterior diálogo y en el documento de Conclusiones y Recomendaciones correspondiente a la última ocasión en que Francia se presentó ante este Comité.

En este ciclo volvemos a tratar de la cuestión. En el informe del Estado presentado en 2013 ante este Comité se recoge el reconocimiento constitucional de 2008 en el que se dice textualmente "las lenguas regionales forman parte del patrimonio de Francia" (art. 75).

Nos alegramos este avance en cuanto suponga ampliar el reconocimiento, protección y promoción de los derechos culturales de los hablantes de estas lenguas. Sin embargo el Consejo Constitucional ha interpretado en 2011 que "este artículo no constituye ningún derecho o libertad".

¿Nos puede aclarar la distinguida delegación qué efectos tiene esta declaración constitucional del artículo 75 desde la perspectiva de los derechos humanos y especialmente los culturales?, ¿supone algún avance en relación a los derechos culturales de los hablantes de estas lenguas?, ¿caben alguna lectura con enfoque de derechos de este artículo?

2.- Este asunto nos lleva a la cuestión de la NO ratificación por parte de Francia de la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias.

Se han dado avances, como la votación en la Asamblea Nacional de 2014 o la carta del Presidente Hollande al Presidente de la NPLD, Patxi Baztarrika, en 2015 en que compromete a apoyar la ratificación de la Carta, si bien con reservas importantes, pero la posición del país parece paralizada por una lectura constitucional restrictiva de derechos.

Quisiera preguntar a la distinguida delegación, ¿cómo se puede avanzar a una lectura constitucional que no sólo permita sino que promueva la ratificación de esta carta que reconoce derechos a hablantes de lenguas minoritarias en perfecta armonía con los derechos culturales reconocidos en nuestro pacto Internacional de DESC?

3.- Se ha hablado antes, en relación a los derechos del Cluster primero, de la cuestión de la no discriminación, de los criterios de discriminación: no se ha citado entre ellos el de la lengua. Es un olvido llamativo dado que hace sólo unas semanas el ECRI (Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia) del Consejo de Europa ha concluido que en relación a las normas contra la discriminación y su interpretación en Francia "sigue habiendo una laguna persistente en relación a la lengua".

¿Está de acuerdo la delegación con esta observación de la ECRI?, ¿qué está haciendo el estado para corregir esta "laguna" detectada por la ECRI?

Muchas gracias

Mañana tendremos la respuesta de la delegación. Os seguiré informando.  

martes, 1 de marzo de 2016

Orduan norbaitekin ginen, norbaitentzat...

Descubro un precioso poema de Karmele Jaio: Orain hilak ditugu o, en su versión en español, Ahora tenemos muertos. Habla del paso del tiempo, supongo, de hacerse mayor. Y descubro que la autora tiene mi misma edad.

Aquí para entrar al blog de Karmele Jaio

¿Y porqué colgar la referencia a un poema tan intimista en un blog dedicado a las Relaciones Internacionales y los Derechos Humanos? Por que me ha gustado y quiero aquí compartir cosas buenas, podría ser una explicación suficiente. En cuanto llegue a Bilbao me hago con el libro.

Pero con los buenos poemas pasa que lo mejor es callar y leerlo. Así que callo.

Aquí lo tienes completos en euskera, Orain hilar ditugu, y aquí en castellano, Ahora tenemos muertos.


"...Orduan norbaitekin ginen,
norbaitentzat,
norbaitek gure izena esan
eta presente
erantzuten genuen..."

"...Entonces
éramos con alguien,
contábamos a alguien,
alguien nos nombraba y contestábamos:
presente..."

martes, 23 de febrero de 2016

Las lenguas de Ginebra

Ayer domingo la portada del periódico Tribune de Geneva se veía así:

No es muy común ver en primera plana de un periódico, como argumento principal para un domingo, un reportaje sobre diversidad lingüística.

En la página 3 se titula de esta forma tan positiva:


En Ginebra, según este reportaje, se hablan unas 150 lenguas.


Este dato es congruente con el estudio que hace ya casi 10 años realizó AMARAUNA entonces en  UNESCO Etxea y luego transformada en Cátedra UNESCO de Patrimonio Lingüístico Universal, junto a IKUSPEGI, bajo la dirección de la catedrática Itziar Idizabal y coordinado por la inolvidable Belén Uranga, de quien tantas cosas aprendí, que concluía que en torno a 100 lenguas estaban representadas entonces en el País Vasco.

Lo importante no son de todas formas la cifras que se facilitan, sino la actitud del Cantón de fomenter la valoración, el conocimiento y el uso de esas lenguas.

Puedes ver el reportaje aquí enlazado:

http://www.tdg.ch/geneve/actu-genevoise/langues-etrangeres-tresor-cantonal-meconnu/story/29940404

viernes, 20 de noviembre de 2015

Una canción como declaración de principios, le coeur ouvert à l'inconnu

Ayer colgué un comentario sobre la entrevista que hice en la SER en la que hablamos de París, el terrorismo y la guerra.

La canción con la que despedimos la entrevista es Les Champs Élysées, cantada por Joe Dassin.

La entrevistadora, Eva Domaika, me ofreció elegir la canción de despedida y me gustaría explicar el porqué de mi elección.

En principio, quería una canción que fuera muy francesa, muy parisina. Cualquiera de las de Charles Aznavour o de Jacques Brel habría servido. Especialmente porque Aznavour tiene orígenes que no se remontan a Juana de Arco y porque Brel era belga: por eso nos muestran mejor un París acogedor y capital. Y por supuesto la (no) parisina, Edith Piaf, habría servido.

Pero de pronto recordé que mi hija Lea, de 10 años, ha estado desde verano canturreando la canción Les Champs Élysées y me pareció el mejor homenaje a París.

Me apetece explicar el porqué. En una canción ingenua y festiva e, incluso, en el sentido moral de la palabra, liberal. Canta a esos Campos Elíseos vitales y festivos, nocturnos y en la calle, tolerantes y epicúreos (en el sentido más noble, puro y original del término).

Y es precisamente eso, la alegría sin ley, la libertad con su necesaria dosis de libertinaje de vez en cuando si es necesario, el atrevimiento, el amor sin altar, el deseo sin bendición divina, la vida que se impone al libro sagrado, la magia del descubrise sin permiso de la autoridad, las ganas de beberse el tiempo y el aire con sabor a Burdeos, el atreverse a imaginar, soñar y vivir, la necesaria pizca de terrenal impureza necesaria para que esto que nos pasa mientras vivimos sea realmente humano, ese tipo de cosas son las que el terror, frío y puro en su inhumana crueldad, teme y quiere prohibir .

Esta canción es por tanto una reivindicación de la vida plena y libre, "con el corazón abierto a lo desconocido", y deviene hoy casi una declaración de principios. Aquí tienes una entrada a la canción y abajo copio la letra en francés y traducida (una traducción que he encontrado en varias páginas de internet sin fuente o referencia a su autor, y por eso no lo cito, como sería justo):


https://www.youtube.com/watch?v=d9V-zUlrhEE

 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Shakespeare en versión trilingüe: El sueño de una noche de verano / Uda gau bateko ametsa / A Midsummer Night's Dream

Shakespeare en versión trilingüe: ¡qué interesante!, ¡fantástica forma de conmemorar el 400 aniversario de la muerte de Shakespeare!

http://www.deia.com/2015/09/29/ocio-y-cultura/cultura/el-teatro-arriaga-presenta-una-version-en-tres-idiomas-de-el-sueno-de-una-noche-verano-

El sueño de una noche de verano / Uda  gau bateko ametsa / A Midsummer Night's Dream

Será en el Teatro Arriaga de Bilbao. Yo voy a comprar unas entraditas...

http://www.teatroarriaga.com/

Por cierto, supongo que conocéis la historia de que Shakespeare murió en dos días distintos: el 23 de abril, el mismo día que Cervantes en Madrid, pero el 3 de mayo, en Stratfrod-upon-Avon.

Esto se debe a los distintos ritmos, según los países, en sustitutir el calendario juliano por el gregoriano.