viernes, 8 de julio de 2016

materiales curso Estrasburgo

Aquí cuelgo para los participantes en el curso René Cassin, algunos de los pantallazos vistos. Debido a las limitaciones de carga del sistema, me limito a colgar una selección.







































sábado, 2 de julio de 2016

Genocidio yazidí


Hace unos días, estando yo aún en Ginebra, el Presidente de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe Siria de la ONU, Paulo Sergio Pinheiro, presentó el informe .“Llegaron para destruir: Los crímenes del ISIS contra los Yazidíes”, sobre los crímenes de guerra, contra la humanidad y el genocidio cometido por el ISIS (o el DAESH, como ustedes prefieran) contra la comunidad yazidí. Aquí la nota de prensa de la ONU.


Este importantísimo informe ha recibido merecida atención en los principales medios internacionales (Guardian, BBC, New York Times, por mencionar sólo tres), pero lamentable y muy significativamente, el eco en los medios españoles ha sido prácticamente nulo. Hoy escribo en mi columna quincenal de DEIA sobre este asunto como muy modesto medio de paliar un poco ese silencio.

#DEIA #MirarHaciaOtroLado

 

EL DAESH O LA ATRACCIÓN DEL LADO OSCURO

 
Quien sigue esta columna sabe bien que procura tener un aire positivo y defiende una visión optimista de un mundo que, a pesar de sus miserias y horrores, avanza, en términos generales, hacia algo mejor para la inmensa mayoría. Un mundo en que cada año es menor el hambre y es mayor el acceso a la educación; en que cada año es menor la pobreza extrema y es mayor la esperanza de vida. Pero hay situaciones sobre las que no cabe una mirada positiva.

Esta semana se ha hecho público el informe “Llegaron para destruir: Los crímenes del ISIS contra los Yazidíes” realizado por la Comisión de Investigación sobre Siria de la ONU, que preside el brasileño Paulo Sérgio Pinheiro, al que tengo el placer de conocer y que me merece la mayor consideración. Pongo la mano en el fuego por el informe y sus autores, les he visto trabajar durante estos años puerta con puerta en el Palais Wilson de Ginebra. Este informe ha tenido un merecido amplio eco en los más importantes medios internacionales, pero lamentablemente ha pasado completamente desapercibido para los medios españoles.

El yazidismo es una creencia religiosa preislámica. En su día fue mayoritaria entre el pueblo kurdo, pero la presión islámica la ha reducido a una minoría perseguida. Las atrocidades cometidas por el ISIS (o el DAESH, como ustedes prefieran) contra esta comunidad son inconcebibles. No es sólo el asesinato, la violación, la tortura y la esclavitud, por si todo esto fuera poco. Es algo más grave: es un genocidio realizado con lujo de crueldad, con ostentación de impiedad.

Los hombres han sido asesinados sanguinariamente. Las mujeres jóvenes y las niñas reducidas a esclavitud sexual. Los niños pequeños separados de sus familias y sometidos a adoctrinamiento religioso y político. Los niños con 12 ó 14 años incorporados al propio DAESH para combatir a quienes hasta la víspera eran parte de su pueblo y su familia. Otros son vendidos como esclavos. Las conversiones son obligatorias. Se trata de eliminar un pueblo, una creencia, arrancar de raíz su identidad y su memoria, humillarlo, diluirlo y asimilar sus restos.

Leo del caso de una niña de 10 años sometida a esclavitud sexual. Pienso en mi hija, exactamente de esa edad. Por un momento, al leer este caso concreto y caer en la cuenta de la coincidencia, he sentido un frío absoluto en el pecho, un vacío que era como tener un poco de muerte, irreparable, ahí dentro. A veces una coincidencia menor puede ayudar a entender mejor.

En Europa tiene ahora mucho éxito el eurocentrismo de declararse responsable de los males ajenos. Europa es culpada, si interviene por intervenir, y si no lo hace, por no hacerlo. A mí me parece ombliguista creer que Europa está en el origen de todos los problemas de otros y que podría ponerles solución sólo con voluntad política. No es cierto. Pero además de ridículo y cansino empieza a resultar peligroso.

No es bueno confundir el verdadero enemigo, el verdadero mal. No es Europa, ni la globalización, ni el avance tecnológico, ni los Estados Unidos, ni el capitalismo, ni un supuesto y genérico egoísmo o individualismo de nuestro mundo moderno. El enemigo del futuro, el enemigo de la humanidad, es la atracción enfermiza pero muy efectiva de la oscuridad: es el fanatismo religioso o político, es el agujero negro de la verdad absoluta, incontestable, indisputable. En realidad lo ha sido siempre.

Ante ello sólo cabe insistir en los valores del humanismo y la ilustración: la duda y la expresión de la diferencia; el conocimiento y el debate abierto; la piedad y la tolerancia; y algo tan viejo como la libertad individual de creer y de no creer, de decir o callar, de buscar la verdad provisional en fuentes nuevas, de cuestionar lo recibido y a la autoridad, de practicar o no practicar en el ámbito privado lo que no haga daño a otro: sea sexo u oración, sea leer ensayo o escribir poemas, sea soñar o cantar en la lengua que quieras.

Para vencer al fanatismo, insiste Amos Oz, a todo ello hay que sumar unas gotas de humor. Aunque hoy, tras leer este informe, malditas las ganas que tengo de mostrar humor. Para eso mejor me buscan otro día.

domingo, 12 de junio de 2016

Burkina

El viernes terminó en el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) el examen del informe de Burkina Faso. La delegación de alto nivel que vino de Aagadugú estuvo presidida por el Ministro de Justicia, los Derechos Humanos y la Promoción Cívica, Sr. Bessolé René Bagoro. Yo tuve el honor de presidir la sesión y aquí la foto del momento.
  


Burkina Faso es el país que en los viejos mapas veíamos llamado como Alto Volta. En los años 80 el país cambió de nombre para pasar a llamarse Burkina Faso, al parecer con un neologismo construído con dos palabras provenientes de las dos principales lenguas del país (además del francés, que es también official y muy usado). Burkina Faso quiere decir así 'patria de hombres íntegros', del término mossi burkina, 'hombres íntegros', y de la voz diula faso, 'patria', según explica la Wikipedia cuya autoridad en este punto no estoy en condiciones de cuestionar.

Aquí la bandera del país y algunas fotos de sus paisajes.

 


 
 

sábado, 11 de junio de 2016

Las Lenguas de Francia

Hoy publico en DEIA un artículo titulado LAS LENGUAS DE FRANCIA.

Los seguidores de este blog descubrirán que parte del contenido más serio de este artículo está basado en el debate en el seno del Cómité DESC de esta semana que comenté en mis entradas Francia, Derechos Culturales y Lenguas I y Francia, Derechos Culturales y Lenguas II. Con el fin de convertirlo en un artículo más amable para un sábado, el tono ha cambiado y pretende ser más ameno y menos técnico. Espero que os guste.

NOTA: Como siempre, abajo tienes el texto íntegro del artículo por si te resulta más cómodo leerlo así que en la imagen.
 
 
Las lenguas de Francia
 
En una conocida película de Hollywood la dama de compañía de Isabel de Francia le dice a su reina, medio navarra que era, tras una noche de pasión con un confidente extranjero, que sólo los franceses saben utilizar bien su lengua. El gesto pícaro y travieso de la dama y la reacción falsamente escandalizada de la reina hace entender el doble sentido de la frase. Algunos en Francia siguen pensando lo mismo, si bien de forma más aburrida y recatadamente literal.
Y es que la forma en que Francia trata la cuestión de la diversidad lingüística en su país sorprende. Allí parecen en muchas ocasiones no tener sensibilidad con respecto a la promoción e incluso la supervivencia de lenguas como el occitano, el corso, el bretón, el catalán o el euskera.

¿Cómo entender esta falta de interés en un país que puede presumir, con razón, de una enorme potencia cultural en muchos otros ámbitos?

En los últimos años hemos visto cómo se daban algunos pequeños pasos en la buena dirección. Pero cada uno de ellos, como en el famoso baile, ha sido seguido de otro pasito para atrás.

En 2008, por ejemplo, se incluyó en la constitución francesa un artículo que reconoce que "las lenguas regionales forman parte del patrimonio de Francia". Parecía un avance, sin embargo el Consejo Constitucional ha interpretado que "este artículo no constituye ningún derecho o libertad". ¿Qué efectos tiene entonces?

Hace sólo unas semanas el ECRI (Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia) ha concluido que en relación a las normas contra la discriminación en Francia "sigue habiendo una laguna persistente en relación a la lengua".

Francia se ha negado desde el principio a ratificar la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias. El año pasado el Presidente Hollande escribió al viceconsejero Patxi Baztarrika, como presidente de la Red Europea para la Promoción de la Diversidad Lingüística, comprometiéndose a apoyar su ratificación. Poco después el gobierno presentó un proyecto de ley de modificación constitucional para hacerlo posible, pero ya ha sido rechazado por el Senado por 179 votos frente a 155. La posición del país sigue paralizada por una visión republicana muy restrictiva: la negativa a reconocer el derecho de muchos franceses a emplear su lengua materna en el ámbito público. La lectura de las actas del debate en el Senado muestra la profundidad del desaguisado.
La mayoría de los senadores apoya la idea trasnochada y peregrina de que reconocer los derechos lingüísticos en el ámbito público a ciertos grupos hace peligrar los principios de igualdad, unidad e indivisibilidad de la República. La confusión es importante, aunque alguna senadora reclame aquello tan viejo de que “ce qui n'est pas clair n'est pas français”. A fuerza de querer hacer de la lengua elemento clave de los valores republicanos, se convierte en medio de imposición, discriminación y negación de derechos para otros franceses.
Francia debe avanzar hacia una lectura más actual y realista de sus valores republicanos para hacerlos compatibles con otros valores universales: los de los derechos humanos, especialmente los derechos de los grupos culturales y lingüísticos preexistentes a la propia república.

Un diputado socialista al hablar de esta cuestión tuvo que recordar a sus señorías en plena Asamblea Nacional que Robespierre había muerto ya hacía algún tiempo. Estaban en París, deberían haberse enterado. Desde que rodó aquella cabeza ha llovido bastante y nos ha dado tiempo a los demás a aprender mucho unos de otros. A esos 179 guardianes de las monolingües esencias jacobinas también les toca aprender a respetar. Aunque les suene a chino, o peor aún, a occitano, corso, bretón, catalán o euskera.

martes, 7 de junio de 2016

Francia, derechos culturales y lenguas - PARTE II

Ayer os comentaba que habíamos hecho a Francia una serie de preguntas sobre lenguas, diversidad lingüística y derechos culturales.

Pues bien, la delegación francesa ha contestado esta mañana reiterando la posición establecida por el Conseil Constitutionnel según la cual el artículo 75.1 de la Constitución (“les langues régionalesappartiennent au patrimoine de la France”) no constituye ningún derecho ni libertad. Se nos ha dicho que reconocer los derechos lingüísticos de estos grupos puede hacer peligrar los principio de igualdad, unidad e indivisibilidad de la República.

Posteriormente se nos ha dado cumplida cuenta de diversas iniciativas tomadas en los ámbitos del patrimonio, la educación o los medios de comunicación para la promoción de las lenguas regionales o minoritarias.

Aquí me he permitido volver a tomar la palabra para en respetuoso diálogo con el estado poder decir textualmente lo siguiente:

 

"He escuchado con mucha atención las respuestas facilitadas por la delegación en relación a las cuestión de las lenguas regionales y agradezco mucho la extensión y detalle de las mismas.

"Sin embargo tengo que hacer notar mi preocupación por el enfoque que niega el carácter de de derecho a esta importante cuestión relativa a los derechos culturales.

"Es decir, está muy bien y es necesario tratar este asunto desde la perspectiva patrimonial, educativa y de medios de comunicación, tal como se nos ha explicado. Pero también se trata de una cuestión de derechos humanos.

"E insistir en que el reconocimiento de este carácter de derecho puede ir en contra de los principios de igualdad, unidad o indivisibilidad del estados me parece preocupante y muy lejano a la doctrina bien asentada de las Naciones Unidas en relación a las minorías y sus derechos.

"El reconocimiento de sus derechos no tiene porqué afecta, en principio, a la igualdad, la unidad o la indivisibilidad de ningún estado.


"En su párrafo 32 se dice:

"(el derecho a participar en la vida cultural) incluye también el derecho de las minorías y de quienes pertenecen a ellas a participar en la vida cultural de la sociedad y a preservar, promover y desarrollar su propia cultura. Este derecho conlleva, a su vez, la obligación de los Estados partes de reconocer, respetar y proteger la cultura de las minorías como componente esencial de su propia identidad. Por lo tanto, las minorías tienen derecho a su diversidad cultural, tradiciones, costumbres, religión, formas de educación, lenguas, medios de comunicación (prensa, radio, televisión, Internet) y a todas las expresiones propias de su identidad y afiliación culturales."

"El párrafo 33 continúa:

"Las minorías, y quienes pertenecen a ellas, tienen derecho no solo a su propia identidad sino también a su desarrollo en todos los ámbitos de la vida cultural"

"Y por fin el párrafo 40 culmina:

"La protección de la diversidad cultural es un imperativo ético inseparable del respeto de la dignidad humana. Entraña un compromiso con los derechos humanos y las libertades fundamentales y requiere la plena realización de los derechos culturales, incluido el de participar en la vida cultural."

"Ojalá estos diálogos sirvan para que podamos la delegación y el Comité avanzar en una lectura común que haga compatibles los valores republicanos, que nacieron franceses y hoy son universales, con esos otros valores, hoy también universales de los derechos humanos de las minorías culturales y lingúísticas."




Hasta aquí lo dicho esta mañana.

Ahora solo quiero añadir que, cada vez que citamos la Observación General nº 21 es una buena oportunidad para acordarnos de su padre: nuestro querido, admirado y añorado amigo Jaime Marchán.

lunes, 6 de junio de 2016

Francia, derechos culturales y lenguas

Hoy ha comenzado el  58 período de sesiones del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

El primer estado en pasar por el Comité es Francia que lo hace entre hoy día 6 y mañana 7.

Aquí la foto de la presidencia de la delegación francesa, por cierto, encabezada por tres mujeres.



A mi me ha tocado hoy preguntar a la delegación sobre derechos culturales y diversidad lingüística en Francia.

He aquí mis comentarios y preguntas en versión obviamente resumida (entiéndase que el estilo es propio de la declaración oral):

1.- La cuestión de las lenguas regionales en Francia, como el occitano, el corso, el bretón, el catalán o el vasco apareció ya en el anterior diálogo y en el documento de Conclusiones y Recomendaciones correspondiente a la última ocasión en que Francia se presentó ante este Comité.

En este ciclo volvemos a tratar de la cuestión. En el informe del Estado presentado en 2013 ante este Comité se recoge el reconocimiento constitucional de 2008 en el que se dice textualmente "las lenguas regionales forman parte del patrimonio de Francia" (art. 75).

Nos alegramos este avance en cuanto suponga ampliar el reconocimiento, protección y promoción de los derechos culturales de los hablantes de estas lenguas. Sin embargo el Consejo Constitucional ha interpretado en 2011 que "este artículo no constituye ningún derecho o libertad".

¿Nos puede aclarar la distinguida delegación qué efectos tiene esta declaración constitucional del artículo 75 desde la perspectiva de los derechos humanos y especialmente los culturales?, ¿supone algún avance en relación a los derechos culturales de los hablantes de estas lenguas?, ¿caben alguna lectura con enfoque de derechos de este artículo?

2.- Este asunto nos lleva a la cuestión de la NO ratificación por parte de Francia de la Carta Europea de Lenguas Regionales o Minoritarias.

Se han dado avances, como la votación en la Asamblea Nacional de 2014 o la carta del Presidente Hollande al Presidente de la NPLD, Patxi Baztarrika, en 2015 en que compromete a apoyar la ratificación de la Carta, si bien con reservas importantes, pero la posición del país parece paralizada por una lectura constitucional restrictiva de derechos.

Quisiera preguntar a la distinguida delegación, ¿cómo se puede avanzar a una lectura constitucional que no sólo permita sino que promueva la ratificación de esta carta que reconoce derechos a hablantes de lenguas minoritarias en perfecta armonía con los derechos culturales reconocidos en nuestro pacto Internacional de DESC?

3.- Se ha hablado antes, en relación a los derechos del Cluster primero, de la cuestión de la no discriminación, de los criterios de discriminación: no se ha citado entre ellos el de la lengua. Es un olvido llamativo dado que hace sólo unas semanas el ECRI (Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia) del Consejo de Europa ha concluido que en relación a las normas contra la discriminación y su interpretación en Francia "sigue habiendo una laguna persistente en relación a la lengua".

¿Está de acuerdo la delegación con esta observación de la ECRI?, ¿qué está haciendo el estado para corregir esta "laguna" detectada por la ECRI?

Muchas gracias

Mañana tendremos la respuesta de la delegación. Os seguiré informando.